La presentadora, creadora de contenido y deportista Marelissa Him, amante del cine y especializada en periodismo cinematográfico, acaba de culminar su tratamiento contra el cáncer de mama. Con la perseverancia y el carisma que la caracterizan, comparte con nosotros su experiencia durante este proceso y las lecciones que hoy lleva consigo.

Acaba de culminar un tratamiento contra el cáncer. ¿Cómo describiría este proceso?

“Ha sido probablemente el proceso más retador de mi vida, pero también uno de los que más me ha enseñado. Hoy, después de pasar por la quimioterapia y a punto de empezar otro capítulo, siento una gratitud enorme. Llegar hasta aquí, con una respuesta patológica completa, me recuerda que la vida no se trata de esperar a que todo sea perfecto para disfrutarla, sino de aprender a vivirla incluso en medio de la incertidumbre”.

¿Qué le ayudó a mantener la fortaleza?

“Hubo muchos momentos difíciles, pero creo que lo más duro fue no saber cómo iba a terminar todo. Lo que me sostuvo fue mi familia, mi pareja, mis amigos, mi fe, el deporte y también aprender a vivir un día a la vez. No siempre fui fuerte, y creo que eso también está bien. A veces, seguir adelante simplemente significa levantarte al día siguiente”.

¿Cómo cambió su manera de ver la vida?

“Completamente. Dejé de posponer tantas cosas y de darle importancia a situaciones que antes parecían enormes. Aprendí a escuchar mucho más mi cuerpo, a disfrutar lo cotidiano y, sobre todo, a quererme también en mis momentos más vulnerables, porque antes me trataba un poco como una máquina. Hoy tengo mucho más claro qué quiero y qué ya no estoy dispuesta a sacrificar”.

¿Qué papel tuvieron su familia, sus amigos y las personas que la acompañaron durante este proceso?

“Fueron fundamentales. El cáncer puede sentirse muy solitario, incluso cuando estás rodeada de personas, y tener una red que te recuerde constantemente que no estás sola cambia muchísimo la experiencia. Mi familia, Aldo, mis amigos y tantas personas que me acompañaron fueron mi soporte en los días en los que yo no tenía tanta fuerza”.

¿Qué mensaje le gustaría compartir con las mujeres que hoy están enfrentando un diagnóstico?

“Yo sé que es muy difícil, pero a quienes están enfrentando esto les diría que no permitan que el diagnóstico se convierta en toda su identidad. El cáncer es una parte de su historia, no toda su historia. Dense permiso para tener miedo, para llorar, para reír, para seguir viviendo y para imaginar una vida después de esto. Y, sobre todo, no pospongan vivir hasta que termine el tratamiento. Yo me obligué a mantener la normalidad hasta donde podía. Entrevisté al elenco de Scary Movie, Moana y Obsession. Esa normalidad, para mí, era una medicina, una manera de decirme: ‘Todo va a estar bien’. Mis corridas se convirtieron en caminatas y mi cuerpo se adaptó. Creo que nuestra mente es más poderosa de lo que imaginamos. Fuerza, estoy aquí para conversar, siempre”.

ESPECIALES  | MARELISSA HIM