El intestino tiene un papel que va mucho más allá de la digestión. En su interior habita una comunidad de microorganismos que mantiene una relación estrecha con diferentes procesos del organismo y que, de acuerdo con la Dra. Rita Aguilar, médico especialista en Medicina Interna y médico subespecialista en Gastroenterología y Endoscopia Digestiva de Hospiten Paitilla, merece especial atención dentro del cuidado de la salud.
UN ALIADO DEL ORGANISMO
“Durante mucho tiempo pensamos que el intestino se limitaba a digerir y absorber los alimentos, pero hoy sabemos que cumple funciones mucho más amplias”, explica. Los microorganismos que viven allí participan en la digestión, ayudan a proteger la barrera intestinal, producen sustancias beneficiosas y mantienen una relación muy estrecha con el sistema inmunológico.
La especialista señala que ciertas alteraciones de la microbiota aparecen con mayor frecuencia en personas con obesidad, diabetes y algunas enfermedades intestinales. Sin embargo, advierte que esto no significa que la microbiota sea responsable de todo lo que ocurre en el organismo.

“Esto no significa que la microbiota sea responsable de todo lo que ocurre en nuestro organismo, como a veces se presenta en redes sociales, pero sí es una pieza importante dentro de nuestra salud general”.
ALIMENTACIÓN COMO PUNTO DE PARTIDA
Para mantener un microbioma saludable no existen alimentos milagrosos. “Más que buscar un alimento milagroso, lo que realmente importa es la alimentación que mantenemos todos los días”, sostiene.
Una dieta variada, con frutas, vegetales, legumbres, cereales integrales, semillas y frutos secos, proporciona diferentes tipos de fibra que sirven de alimento para las bacterias beneficiosas del intestino. También pueden incorporarse alimentos fermentados, como yogur o kéfir con cultivos vivos, siempre que la persona los tolere.
La experta recomienda aumentar la fibra de manera gradual, especialmente en quienes no están acostumbrados a consumirla, ya que hacerlo bruscamente puede provocar gases o distensión abdominal.
VARIEDAD Y MODERACIÓN
La diversidad también debe estar presente en la alimentación. Legumbres, avena, cereales integrales, nueces, semillas, ajo, cebolla, espárragos y guineo ligeramente verde son algunas de las opciones señaladas por la especialista.
En contraste, conviene moderar los productos ultraprocesados, las bebidas azucaradas, las carnes procesadas y el consumo excesivo de alcohol.
Aguilar tampoco recomienda eliminar grupos completos de alimentos por tendencia.
“Si no existe una indicación clara, estas restricciones pueden hacer que la alimentación sea menos variada y ocasionar deficiencias nutricionales”.
Finalmente, advierte sobre el uso indiscriminado de probióticos y las dietas restrictivas. Ante síntomas digestivos persistentes, pérdida de peso involuntaria, anemia, sangrado digestivo o síntomas nocturnos, recomienda una evaluación médica y, cuando corresponda, la valoración de un gastroenterólogo.