Guardianes del océano
Panamá da un nuevo paso en la protección de los ecosistemas marinos con el inicio de las actividades preparatorias para implementar el Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ), un instrumento internacional que busca fortalecer la conservación de la biodiversidad en alta mar.
La iniciativa, liderada por el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE), cuenta con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM/GEF-8), el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la participación de la Fundación MarViva como socio local.

Como país conectado con dos océanos y reconocido por su riqueza natural, Panamá reafirma su compromiso con la protección de los mares y la construcción de una economía azul sostenible.
El país ratificó este acuerdo mediante la Ley N.° 442 de 2024, mientras que el tratado entró oficialmente en vigor en enero de 2026.
Para el Ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, este proceso refleja la voluntad de Panamá de fortalecer la protección oceánica y promover una gestión responsable de los recursos marinos.
“Este proceso reunirá a instituciones nacionales, comunidades, pueblos indígenas, sector privado, academia y sociedad civil para construir una hoja de ruta común”, señaló.
UNA RUTA HACIA EL FUTURO
El Acuerdo BBNJ representa un avance histórico para la conservación de la alta mar, espacios que albergan una enorme biodiversidad y que requieren mayores mecanismos de protección y cooperación internacional.
Como parte de esta etapa preparatoria, Panamá realizará una evaluación de sus capacidades legales, científicas, institucionales y técnicas para garantizar una implementación efectiva del acuerdo. También se impulsará la participación de distintos sectores vinculados al conocimiento y manejo de los ecosistemas marinos.
Katherine Arroyo, Directora Ejecutiva de Fundación MarViva, destacó que este proceso permitirá fortalecer la gobernanza oceánica del país, la investigación científica y la coordinación entre diferentes actores.

CIENCIA PARA PROTEGER EL MAR
Uno de los grandes aportes del acuerdo será impulsar el conocimiento científico sobre los ecosistemas marinos y promover herramientas que permitan tomar mejores decisiones para su conservación.
La protección de áreas marinas, la investigación, el intercambio tecnológico, la creación de capacidades y la evaluación de impactos ambientales forman parte de los pilares de esta nueva etapa.
Para Panamá, este compromiso representa una oportunidad de seguir liderando iniciativas ambientales en la región y demostrar que la conservación de los océanos es una responsabilidad compartida.
Con la mirada puesta en el futuro, el país busca que sus esfuerzos contribuyan a preservar la biodiversidad marina y garantizar que los recursos del océano continúen siendo un patrimonio para las próximas generaciones.
“Esta iniciativa contribuirá a fortalecer la preparación de Panamá en materia de gobernanza oceánica, investigación, desarrollo de marcos legales y coordinación interinstitucional e intersectorial”.
**Katherine Arroyo, Directora Ejecutiva de Fundación MarViva**
