Desde pequeña, Ana Carolina Olarte disfrutaba de esos pequeños rituales que le permitían expresarse: los peinados, los accesorios y, como ella misma recuerda con cariño, enchecherarse de mil pulseras y collares. Esa niña curiosa y creativa creció hasta convertirse en psicóloga, health coach, madre y una mujer que hoy se permite vivir de sus múltiples pasiones.
Su camino profesional la llevó hacia el bienestar, la nutrición y los hábitos sostenibles, mientras que su amor por la moda, el diseño y la joyería encontró también un espacio en sus proyectos. En todos ellos hay un hilo conductor: su interés por las personas, por lo que sienten y por la manera en que construyen su propia identidad.

Para ella, cuidarse no significa perseguir la perfección, sino construir hábitos que puedan sostenerse en la vida real. “Bienestar no es comer perfecto, entrenar todos los días o nunca salirnos de una rutina. Es aprender a tomar buenas decisiones la mayoría del tiempo, sin culpa cuando no lo hacemos”, afirma.
EL VALOR DE SER MULTIAPASIONADA
Su curiosidad también la ha llevado hacia la moda, el diseño y la joyería, pasiones que hoy combina con sus proyectos profesionales. Es cofundadora de Alma Latina, una iniciativa enfocada en moda, diseño, creatividad y conexión entre marcas latinoamericanas, junto con Marcela Gordillo, Natalia Suárez y Tanya Uhorchak.

“Somos cuatro mujeres apasionadas por conectar almas emprendedoras latinas de la industria de la moda y el diseño”, sostiene. A su criterio, explorar distintas facetas no significa dispersarse, sino evolucionar y reinventarse.
“Soy multiapasionada, y ya no siento que tenga que escoger una sola versión de mí”.
¿Cómo equilibra su faceta de psicóloga y health coach con sus proyectos en moda y joyería?
“No hay equilibrio perfecto. Más bien, he aprendido a integrar mis diferentes facetas. Todas tienen algo en común: me permiten conectar con personas y crear. La psicología me da profundidad y entendimiento; el bienestar me conecta conmigo misma y con mi sentir; y la moda, el diseño y la joyería me permiten explorar mi lado creativo. Hoy entiendo que no necesito encajar en una sola categoría para ser profesional. Puedo ser todas esas versiones de mí, y cada una puede enriquecer a la otra”.

¿Qué le diría a una mujer que tiene muchas pasiones, pero todavía no se atreve a vivir de ellas?
“Que no espere a tener todo perfectamente claro para empezar. Muchas veces creemos que primero tenemos que encontrar ‘nuestra pasión’ y luego construir nuestra vida alrededor de ella. Yo creo que muchas veces ocurre al revés: empiezas, exploras, pruebas, te equivocas y vas descubriendo qué quieres mientras avanzas. Y también le diría que no tenga miedo de cambiar de dirección. Cambiar no significa que fracasaste; significa que estás creciendo”.
¿Cuál es la clave del éxito?
“Hacer algo que tenga sentido para ti y tener la disciplina para sostenerlo incluso cuando deja de ser emocionante. Tenemos que redefinir qué significa éxito. No necesariamente es tener más, hacer más o llegar más lejos. Éxito también es poder construir una vida que se parezca a ti, que te pertenezca y te llene profundamente. Tener salud, sentir felicidad, amar. El éxito va mucho más allá”.
¿Cómo describe a la mujer de hoy?
“Una mujer que está redefiniendo constantemente lo que significa ser mujer. Es profesional, creativa, independiente, sensible, ambiciosa y también vulnerable. Puede querer construir una carrera y, al mismo tiempo, querer una familia; puede tener diferentes intereses y cambiar de rumbo. Ya no quiere encajar en una sola definición. Quiere tener la libertad de construir la suya, en la que convivan todas las cosas que le llenan”.
¿A quién admira y por qué?
“Mi admiración más profunda está en las mujeres que veo todos los días: madres, profesionales, esposas, hijas, amigas y emprendedoras que, aun con tantas responsabilidades, siguen dando lo mejor de sí. Desde que soy mamá, admiro aún más a quienes cuidan de los demás mientras también buscan encontrarse y cuidarse a sí mismas. Hay muchísimas mujeres fuera de serie que no necesitan un escenario ni reconocimiento público para ser profundamente admirables”.
