El crecimiento de la industria tecnológica en América Latina ha permitido que compañías nacidas en la región comiencen a competir en escenarios cada vez más exigentes.
Uno de esos casos es Rootstack, empresa fundada en Panamá que hoy construye soluciones de software a medida para organizaciones líderes en sectores como banca, fintech y enterprise en distintos mercados internacionales.
Detrás de ese crecimiento se encuentra el trabajo conjunto de Juan Daniel Flórez, Director de Talento; Alejandro Oses, Director General; y Diego Tejera, Director de Tecnología, quienes apostaron desde el inicio por construir una compañía enfocada en calidad, especialización técnica y visión global.
«Desde el inicio quisimos construir soluciones que generarán valor y que nos convirtieran en un verdadero socio del cliente. Somos ingenieros, entendemos cómo la tecnología impacta una organización», explican.
Cuando Rootstack comenzó operaciones, el ecosistema tecnológico regional era muy diferente al actual. Había talento, pero pocas empresas contaban con los procesos y la rigurosidad técnica necesarios para asumir proyectos de gran escala para corporaciones e instituciones internacionales. Frente a ese panorama, los tres fundadores decidieron construir una organización que cerrara esa brecha desde adentro, con metodologías sólidas y un equipo de ingenieros con alto nivel de especialización.
CONSTRUIR CAPACIDADES
A diferencia de muchas empresas que priorizan el volumen por encima de todo, Rootstack tomó una decisión temprana: crecer sin sacrificar la calidad. Eso implicó invertir en equipos especializados, adoptar certificaciones internacionales como ISO 27001 e ISO 9001, y construir procesos que pudieran responder a las exigencias de clientes corporativos en mercados maduros.
“Más que crecer rápido, quisimos crecer bien. Creemos que las alianzas duraderas nacen de la confianza y de la capacidad de cumplir lo que se promete.”, señalan.
Esa disciplina les permitió pasar de proyectos en Panamá a participar en iniciativas de transformación digital para organizaciones
en Estados Unidos, Colombia, Europa y otros mercados de la región.
Sin embargo, sus directivos consideran que el principal diferenciador de Rootstack no está únicamente en la tecnología.
“La tecnología por sí sola no genera valor. Lo importante es comprender el negocio,
identificar objetivos concretos y diseñar soluciones alineadas con esos resultados”,
destacan.
TRANSFORMACIÓN FINANCIERA
La banca y el fintech son dos de los sectores donde Rootstack ha construido una presencia más sólida. Son industrias que no paran de moverse. Los usuarios de hoy esperan de su banco la misma agilidad que encuentran en cualquier app que usan a diario, las regulaciones se actualizan constantemente y la
tecnología avanza a un ritmo que pocas instituciones logran seguir.
En ese contexto, Rootstack trabaja en proyectos de automatización, integración de sistemas, arquitecturas empresariales, plataformas de datos e inteligencia artificial, modernizando sistemas existentes sin tener que empezar desde cero.
“Nuestro rol es acompañar a las organizaciones en ese proceso, para que puedan operar con mayor eficiencia y ofrecer mejores experiencias a sus clientes”, señalan.
MÁS ALLÁ DE LA INNOVACIÓN
El 2026 marca un punto de inflexión en cómo las empresas se relacionan con la inteligencia artificial. Ya no se trata de explorar la tecnología por curiosidad o por no quedarse atrás. Las organizaciones exigen resultados concretos, procesos más eficientes, mejores decisiones y menor riesgo operativo.
Rootstack ya acompaña a clientes en casos reales donde la IA automatiza procesos, mejora la atención al cliente, fortalece el monitoreo de riesgos y apoya a los equipos internos en su trabajo diario.
Pero advierten que sin una estrategia clara detrás, la tecnología no cumple su promesa.
“El verdadero reto no es adoptar inteligencia artificial sino hacerlo con objetivos y control operativo”, afirman.
En Rootstack tienen claro que la IA no está ahí para reemplazar personas sino para que los equipos puedan hacer más y mejor. Las organizaciones que operen desde esa visión serán las que salgan adelante.
Rootstack sigue creciendo y con la meta de convertirse en una de las empresas de tecnología más importantes de la región, enfocados en asegurarse de que las organizaciones que los eligen estén preparadas para los cambios que vienen en una industria que no para de evolucionar.
