En esta nueva generación se destacan especialistas como el Dr. Franklin Castillero y el Dr. Benito Castillo.
Después de más de tres décadas de trayectoria, el Centro Hemato Oncológico Panamá (CHOP) continúa evolucionando a partir de una visión que ha marcado su historia: ofrecer al paciente oncológico y hematológico una atención integral, especializada y centrada en sus necesidades.

Desde aquel primer centro ambulatorio que abrió sus puertas en 1994, CHOP ha ampliado su equipo médico, sus servicios, sus instalaciones y el alcance de su atención.
Hoy su crecimiento plantea una nueva etapa en la que la experiencia de los médicos que construyeron la institución convive con el conocimiento y la preparación de nuevas generaciones de especialistas.

32 AÑOS DE HISTORIA: MÍSTICA DE SERVICIO Y RELEVO GENERACIONAL
Uno de los aspectos importantes de esta etapa es el relevo generacional. La incorporación de nuevos especialistas y socios permite que el conocimiento acumulado durante décadas se transfiera a profesionales que llegan con nuevas herramientas, formación internacional y una visión acorde con los cambios que vive la medicina oncológica y hematológica.
En esta nueva generación destacan especialistas como el Dr. Franklin Castillero, Medicina Interna y Oncología Médica, y el Dr. Benito Castillo, Medicina Interna y Hematología, quienes forman parte de la ampliación del equipo de CHOP como nuevos socios.
Su incorporación representa también la continuidad de una institución que ha buscado crecer sin perder los principios que dieron origen al proyecto.

A este proceso se suma la permanencia de un equipo de consultoría integrado por los médicos fundadores Dr. Ricardo Díaz, Dr. Julio Santamaría y Dr. Juan Pablo Barés, quienes han iniciado una nueva etapa en sus vidas laborales.
Su experiencia continúa aportando al desarrollo de la empresa y facilita la transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones.
Dr. Franklin Castillero, Medicina Interna y Oncología Médica
Mantener ese vínculo permite preservar una cultura basada en el servicio, la humanización y la calidad, al tiempo que se incorpora conocimiento actualizado a la práctica médica especializada.
ATENCIÓN INTEGRAL
La evolución de CHOP también puede observarse en la manera en que entiende la atención médica. El tratamiento del cáncer requiere cada vez más la participación coordinada de diferentes disciplinas, desde oncología y hematología hasta cuidados paliativos, investigación, entrenador físico especializado para pacientes oncológicos, radiooncología, manejo del dolor, nutrición, psicooncología, hematología pediátrica, geriatría y endocrinología.
NUEVAS ESPECIALIDADES
Entre las áreas que fortalecen esta visión se encuentra la endocrinooncología, encabezada por el Dr. Stanley M. Chen, Medicina Interna y Endocrinología, con experiencia clínica e investigativa en Estados Unidos.
El especialista desarrolló parte de su trayectoria profesional en instituciones como Johns Hopkins University y University of Michigan, con énfasis en enfermedades endocrinas y tumores hormonales. Su incorporación permite ampliar la capacidad diagnóstica y ofrecer un seguimiento más completo a pacientes oncológicos que presentan alteraciones hormonales relacionadas con su enfermedad.
“El cáncer no solo afecta órganos específicos; muchas veces impacta el equilibrio hormonal del paciente y requiere tratamientos especializados”, explica el Dr. Chen.

También forma parte de esta nueva etapa el Dr. Jonathan Quintero, médico especialista en Medicina Interna y Oncología Médica.
El Dr. Quintero realizó sus estudios de Medicina en la Universidad de Panamá y, posteriormente, obtuvo el Doctorado en Ciencias Clínicas con Especialización en Medicina Interna. Su trayectoria académica también incluye formación internacional en oncología médica en instituciones de España, enfocada en cáncer de mama y tumores gastrointestinales.
A lo largo de su carrera ha complementado su preparación con experiencia en liderazgo médico, educación continua y participación en asociaciones internacionales como ASCO y ESMO, fortaleciendo así su compromiso con una atención oncológica actualizada y centrada en el paciente.
Esta visión multidisciplinaria permite ampliar la oferta de servicios y acompañar al paciente durante distintas etapas de su proceso para evitar que la atención se limite exclusivamente al tratamiento de la enfermedad. A esto se suman herramientas tecnológicas y procesos orientados a mejorar la seguridad y precisión de la atención.

ALTA COMPLEJIDAD
Uno de los ejemplos más recientes de este crecimiento es la creación y desarrollo de la Unidad de Trasplante de Células Hematopoyéticas, gestada por el equipo del Centro Hemato Oncológico Panamá (CHOP) en alianza con The Panama Clinic en febrero de 2025.
Este proyecto representa un avance para la atención de pacientes que requieren este tipo de procedimientos y refuerza la capacidad de Panamá para ofrecer alternativas de alta complejidad médica.
El desarrollo de esta unidad también refleja la visión de un equipo que ha apostado por ampliar las posibilidades de tratamiento dentro del país.

EXPANSIÓN Y CONTINUIDAD
La expansión territorial forma parte de esta nueva etapa. La apertura de la sede en la Clínica Especializada de Azuero permite acercar la atención oncológica y hematológica especializada a pacientes de esta región, reduciendo la necesidad de desplazarse hacia la capital para determinadas consultas y tratamientos.
En esta sede participan el Dr. José Pinto Llerena y el Dr. Juan Pablo Barés Weeden, socio fundador de CHOP, ambos oncólogos, junto con el Dr. Fernando Díaz, especialista en Medicina Interna y Hematología. La presencia de profesionales de distintas generaciones y experiencias refleja también el modelo de continuidad que busca desarrollar la institución.


La historia de CHOP entra así en una etapa en la que crecer no significa únicamente sumar instalaciones o tecnología. También implica fortalecer al equipo humano, preparar a quienes asumirán responsabilidades en el futuro y ampliar la capacidad de acompañar al paciente desde una perspectiva integral.
La experiencia acumulada durante más de tres décadas se convierte, de esta manera, en una base para seguir evolucionando, con la mirada puesta en una medicina especializada que combine conocimiento, innovación y atención humana.



