El Long Island Iced Tea reúne vodka, ron, ginebra, tequila y triple sec, balanceados con limón y un toque de cola. Su apariencia suave esconde una alta graduación alcohólica, razón por la que se mantiene como uno de los cocteles más emblemáticos de la coctelería clásica.
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Intensidad y equilibrio en un solo vaso

El Long Island Iced Tea es uno de los cocteles más icónicos en el ámbito internacional, no solo por su sabor refrescante, sino por la complejidad que se esconde detrás de su apariencia inocente. A pesar de su nombre, no contiene té; su color ámbar proviene de la combinación de licores claros y un toque de cola, que evocan visualmente a esta bebida. Nacido en Estados Unidos y popularizado en bares de todo el mundo, se ha convertido en un símbolo de la mixología clásica. Lo que distingue al Long Island Iced Tea es su audaz mezcla de cinco destilados: vodka, ron blanco, ginebra, tequila y triple sec. El resultado es un coctel sorprendentemente suave al paladar, pero con una alta graduación alcohólica, lo que exige moderación y respeto por su potencia. Su éxito radica en ese contraste entre frescura y fuerza, una combinación que lo ha mantenido vigente a lo largo de décadas.
Fuente: International Bartenders Association (IBA).

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Ingredientes: 15 ml de vodka 15 ml de ron blanco 15 ml de ginebra 15 ml de tequila 15 ml de triple sec 25 ml de jugo de limón fresco 20 ml de jarabe simple Un toque de cola Hielo Rodaja de limón (opcional)

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