La educación panameña se encamina hacia una de sus transformaciones más relevantes de los últimos años. El periodo lectivo 2026 marcará el inicio de cambios profundos en el currículo, la formación docente, el uso de la tecnología y el acompañamiento emocional de los estudiantes. Con una visión integral, el sistema educativo busca responder a las nuevas realidades del aula, fortalecer competencias para la vida y construir una comunidad educativa más articulada, en la que estudiantes, docentes y familias compartan una misma hoja de ruta hacia el futuro.

El camino hacia una transformación integral
El año lectivo 2026 marcará un punto de inflexión para la educación en Panamá. Tras más de una década sin una revisión curricular integral, el sistema educativo se encamina hacia cambios profundos que buscan responder a las nuevas realidades académicas, emocionales y tecnológicas de los estudiantes. Así lo explica la Viceministra académica de Educación, Agnes de León de Cotes, al detallar las prioridades y retos que definirán esta nueva etapa.
“Desde nuestra llegada, la Ministra de Educación dio instrucciones de organizar la parte académica a través de redes educativas por especialidad”, señala De León de Cotes, una medida que permite fortalecer el acompañamiento docente y unificar criterios pedagógicos en el ámbito nacional.
Un currículo renovado para aprender más allá del aula
Uno de los pilares de esta transformaciónes el rediseño curricular, un proceso desarrollado durante todo el año 2025 y que contó con la participación de más de 600 docentes, además de estudiantes, universidades y representantes del sector privado. “Era una deuda pendiente. Teníamos más de diez años sin revisar el currículo y era necesario actualizar el perfil de egreso del estudiante desde preescolar hasta duodécimo grado, en todos los bachilleratos”, explica la Viceministra.
El nuevo currículo incorpora de manera transversal dos competencias fundamentales: emprendimiento y desarrollo socioemocional. Estas se suman a las ocho competencias existentes, completando un total de diez que acompañarán al estudiante en todos los niveles educativos. “Estas competencias ya existían, pero solo en algunas materias hasta noveno grado. Ahora estarán presentes en todo el sistema”, puntualiza. Para garantizar su correcta implementación, el Ministerio de Educación pondrá en marcha un proceso intensivo de capacitación. Una vez concluido el mes de vacaciones, directivos, supervisores y docentes participarán en jornadas formativas. “Las capacitaciones de verano 2026 serán clave para explicar el rediseño curricular, unificar la hoja de ruta y trabajar nuevas estrategias como los proyectos interdisciplinarios”, destaca De León de Cotes.

Bienestar, tecnología y una comunidad educativa articulada
El fortalecimiento del bienestar emocional de los estudiantes es otro de los ejes prioritarios. Se ampliará la cobertura de los gabinetes psicopedagógicos, con la meta de superar los 200 en la esfera nacional, y se implementará por primera vez un plan piloto de orientación en 51 escuelas primarias. “La orientación en primaria será impactante, porque nos permitirá atender a los estudiantes desde edades tempranas”, afirma la Viceministra.
A esto se suma el impulso a programas de liderazgo juvenil, deporte y expresiones culturales. Más de 300 jóvenes líderes del nivel medio participarán en iniciativas que se ampliarán a partir de noveno grado, multiplicando talleres y espacios de formación, sin descuidar los valores.
La tecnología ocupa un lugar central en este proceso. “La inteligencia artificial está dentro del currículo y llegó para quedarse, pero para que funcione necesitamos co – nectividad en todas las escuelas y docentes capacitados”, subraya De León de Cotes. En este sentido, se avanza en la dotación de internet en los centros educativos y en la formación digital permanente, con más de 120 docentes dedicados exclusivamente al acompañamiento y coaching a través del programa Entre Pares.
De cara al inicio del año escolar 2026, la Viceministra recuerda a los padres y acudientes la importancia de la organización. La semana de organización comenzará el 23 de febrero y las clases se iniciarán el 2 de marzo. “Es fundamental que las familias verifiquen documentos, horarios, reglamentos internos y procesos académicos pendientes antes del primer día de clases”, recomienda.
Con estos avances, Panamá se prepara para un 2026 educativo dinámico y retador. “La educación no puede quedarse anclada en una ley de 1946. Necesitamos avanzar hacia la digitalización y responder a los tiempos actuales”, manifiesta De León de Cotes.

SALUD MENTAL EN EL AULA:
Desafíos emocionales de niños y adolescentes
La salud mental de niños y adolescentes se ha convertido en uno de los grandes retos del entorno educativo actual. Ansiedad, estrés constante, depresión y un marcado miedo al fracaso son algunas de las problemáticas que se presentan con mayor frecuencia en las aulas, y que impactan directamente en el bienestar y el rendimiento académico de los estudiantes. Así lo explica la psicóloga Madi Álvarez, quien advierte sobre la necesidad de atender estas señales de forma integral y oportuna.
“En los últimos años he observado un aumento significativo de la ansiedad, el estrés y la depresión en niños y adolescentes, muchas veces asociados a la presión social y a expectativas poco realistas”, señala Álvarez. Estas presiones pueden provenir de distintos entornos, como la familia, el grupo de pares o incluso de los propios estudiantes hacia sí mismos.

Redes sociales, presión social y estrés académico
Uno de los factores que más incide en la salud emocional de los jóvenes es el uso de redes sociales. Según la especialista, estas plataformas fomentan la comparación constante y una necesidad permanente de aprobación. “Los estudiantes se comparan con lo que ven en redes, sin considerar que muchas veces solo se muestra una parte idealizada de la realidad. Esto afecta la autoestima y genera una sensación constante de no ser suficiente”, explica.
A este escenario se suma la presión social, especialmente la que proviene del entorno familiar y escolar. El miedo al fracaso, las altas expectativas y la necesidad de cumplir con determinados estándares pueden generar frustración, ansiedad e incluso aislamiento emocional. “Cuando esta presión se mantiene en el tiempo, puede derivar en cuadros depresivos y una desconexión emocional importante”, advierte. El estrés académico es otro elemento clave. Álvarez aclara que no todo el estrés es negativo. “Existe el eustrés, que es un estrés positivo que nos impulsa a enfrentar desafíos y mejora el rendimiento. El problema es el distrés, que es el estrés negativo, intenso y prolongado, que drena la energía y genera altos niveles de malestar”. Este tipo de estrés se manifiesta en agotamiento, ansiedad, disminución del rendimiento y problemas de salud física y mental.
La sobrecarga de tareas, las evaluaciones constantes y la falta de equilibrio entre el estudio, el descanso y las actividades recreativas intensifican este problema. En casos más graves, la acumulación de estos factores puede incluso desencadenar ideación suicida, una señal de alerta que requiere atención inmediata.
Señales de alerta y acciones desde la escuela
Detectar a tiempo las señales de alerta es fundamental. “Muchas veces los niños y adolescentes no saben cómo expresar lo que sienten o temen ser rechazados”, explica la psicóloga. Entre las señales más comunes se encuentran cambios emocionales como llanto frecuente, apatía, ansiedad constante o irritabilidad excesiva; cambios conductuales como aislamiento, pérdida de interés en actividades habituales, conductas agresivas o una baja significativa en el rendimiento académico.
También existen señales físicas que no deben pasarse por alto, como problemas de sueño —ya sea dormir en exceso o muy poco—, enfermedades frecuentes, quejas constantes, evitación de la escuela o uso compulsivo del celular. En situaciones de mayor riesgo, comentarios relacionados con la muerte, autolesiones o despedidas inusuales requieren una intervención urgente.
Desde el ámbito escolar, Álvarez considera que es necesario revisar los planes académicos y las formas de evaluación. “Debe existir un equilibrio real entre las exigencias escolares y el descanso. Idealmente, la mayor parte del trabajo debería realizarse en el aula para que el tiempo en casa sea realmente de desconexión”, afirma.
Asimismo, destaca la importancia de evaluaciones más integrales y formativas, que valoren el proceso de aprendizaje y no solo la nota final. La ampliación de actividades extracurriculares, la capacitación continua de docentes y la psicoeducación dirigida a estudiantes y familias son otras acciones clave para fortalecer el bienestar emocional.
“Cuidar la salud mental debe dejar de ser un tema secundario. Hablar de emociones, pedir ayuda y normalizar la psicología es una tarea conjunta entre la escuela, la familia y la sociedad”, concluye.

BALBOA ACADEMY:
Escribiendo el Futuro de la Educación en Panamá



Panamá se prepara para recibir un nuevo referente educativo. Balboa Academy, el colegio líder que por 26 años ha forjado ciudadanos globales desde la Ciudad del Saber, anuncia un proyecto transformador: la construcción de su nuevo campus en Costa Sur, con apertura planificada para agosto 2027. Esta iniciativa, respaldada por una inversión superior a los USD 30 millones, no es una simple expansión; es la materialización de una visión audaz para elevar los estándares de excelencia académica y desarrollo integral en el país.
Este nuevo campus ha sido diseñado para ser el espacio educativo más avanzado de Panamá. Desde un estadio con pista de atletismo y piscina olímpica hasta laboratorios de ciencias, tecnología y diseño de vanguardia, cada detalle ha sido concebido para inspirar la innovación y el crecimiento personal. Será un ecosistema donde los estudiantes desde prekínder hasta 12.° grado podrán explotar su máximo potencial en instalaciones de primer nivel, incluyendo espacios colaborativos, una biblioteca moderna y áreas dedicadas al arte y la música.


Un Modelo Único de Dos Campus: Tradición y Futuro en Armonía
Este gran paso consolida un modelo educativo único de dos campus, estratégicamente diseñado para ofrecer continuidad y flexibilidad a nuestras familias. Mientras el futuro campus Costa Sur se consolida como el centro de innovación para todos los niveles, nuestro querido campus de la Ciudad del Saber continuará su legado como el corazón vibrante de la educación inicial y primaria. Para aquellos que forman parte de esta comunidad, tenemos una noticia igualmente importante: el campus actual será renovado y mejorado, asegurando que siga siendo un entorno educativo de primera categoría, íntimo y lleno de tradición para nuestros estudiantes más jóvenes. Ambos espacios, unidos por la misma misión, garantizan una transición perfecta y una experiencia educativa enriquecedora y conectada.


El Lanzamiento de un Sueño: Un Vistazo al Futuro
El pasado 4 de diciembre, celebramos el primer gran hito de este proyecto con un evento de lanzamiento. Transformamos el salón de eventos CDS en una galería inmersiva donde los invitados recorrieron renders arquitectónicos, escucharon las presentaciones visionarias de nuestro Director, Mark Lentz, y los arquitectos del proyecto, Ernesto Mock y Gonzalo Casis, del grupo Casis Mock. Asimismo, experimentaron un recorrido digital inmersivo en una zona de Realidad Virtual. Contamos también con las palabras del Director de Finanzas e Inversiones de Cuidad del Saber, Ricardo Eskildsen, quien compartió su visión sobre el futuro de la alianza entre Ciudad del Saber y Balboa Academy. Fue una noche que logró fusionar, de manera tangible, la celebración de nuestro legado con la palpable emoción por lo que está por venir.
En Balboa Academy, nuestra excelencia se mide en resultados: un currículo basado en estándares estadounidenses, el programa AP más riguroso de Panamá—donde el 85 % de la Clase 2025 obtuvo un puntaje de 3 o superior—y de egresados que ingresan a universidades de prestigio mundial. El nuevo campus Costa Sur es el siguiente paso lógico en este compromiso inquebrantable.
Invitamos a la comunidad panameña a ser parte de este capítulo histórico. Se trata de expandir horizontes mientras fortalecemos nuestras raíces, construyendo juntos un futuro en el que las próximas generaciones de líderes panameños cuenten con las herramientas, la inspiración y el entorno para dejar su huella en el mundo.


A nuestros lectores les extendemos esta cálida invitación a inscribirse pronto y asegurar su cupo para ser parte de este innovador modelo de dos campus que abrirá sus puertas a partir de 2027.
BALBOA ACADEMY
Edificio 100, Ciudad del Saber, Clayton, Ciudad de Panamá
+507 302-1076
admissions@balboa.edu.pa
https://www.balboaacademy.edu.pa/es

APRENDER A APRENDER:
una herramienta para la vida
En un contexto educativo cada vez más exigente, el verdadero desafío no está solo en acumular contenidos, sino en formar estudiantes capaces de comprender cómo aprenden, cómo gestionan sus emociones y cómo enfrentan los retos con confianza. Para la psicóloga Yazuri Guido, el concepto de aprender a aprender es una de las claves más importantes para el desarrollo académico y emocional de niños y adolescentes. “Cuando hablamos de aprender a aprender, no nos referimos únicamente a memorizar, sino a que el estudiante se conozca, se organice, maneje sus emociones y asuma responsabilidad sobre su propio proceso”, explica. Esta habilidad, señala, permite planificar, intentar de nuevo cuando algo no resulta y ajustar estrategias sin rendirse.

Emociones y autoestima: el corazón del aprendizaje
Desde la experiencia clínica y educativa, Guido subraya que el rendimiento académico está profundamente ligado al mundo emocional. “Un estudiante que entiende lo que siente, que cree en sus capacidades y encuentra sentido en lo que aprende, tiene muchas más posibilidades de perseverar”, afirma.
Las emociones influyen directamente en la concentración, la memoria y la resolución de problemas. “Cuando hay ansiedad, miedo al fracaso o frustración constante, incluso los estudiantes más capaces pueden bloquearse”, advierte. Por ello, aprender a reconocer y regular las emociones se vuelve tan importante como estudiar una materia. La autoestima, añade, es la base que sostiene todo el proceso. “Cuando un niño confía en sí mismo, se atreve a participar, a equivocarse y a seguir intentando. Si su autoestima es frágil, evita los retos por temor a fallar”.
Escuela y familia: acompañar para motivar y regular
Para fortalecer la motivación y la autorregulación emocional, la psicóloga destaca el rol conjunto de docentes y familias. En el aula, crear ambientes seguros donde el error sea parte natural del aprendizaje marca una diferencia significativa. “Reconocer el esfuerzo, no solo la nota, y conectar los contenidos con la vida real alimenta la resiliencia y la motivación”, señala.
En casa, el acompañamiento respetuoso es clave. Conversar sobre emociones, establecer rutinas claras y reforzar que el valor personal no depende de las calificaciones construye una seguridad interna duradera. “Cuando escuela y familia trabajan juntas, el estudiante no solo aprende contenidos: aprende a confiar en sí mismo y a seguir creciendo”, concluye.
HOME SCHOOLING: equilibrio entre aprendizaje y salud emocional
La educación en casa, conocida como “home schooling”, ha ganado espacio en los últimos años como una alternativa al modelo educativo tradicional. Sin embargo, desde la salud mental, su aplicación requiere un análisis cuidadoso que vaya más allá del rendimiento académico.
Así lo explica la psicóloga clínica Katheryne Jurado, quien subraya que esta modalidad no debe asumirse como una decisión automática, sino como una opción vinculada a necesidades muy específicas.
“Desde la salud mental, primero deben evaluarse los factores que llevan a optar por la educación en casa”, señala. Entre ellos menciona situaciones médicas que impidan la asistencia presencial, diagnósticos de trastornos mentales, mudanzas o cambios de residencia, entre otros escenarios particulares. “Si no existe una razón de peso, es importante evaluar con detenimiento si realmente es el mejor recurso de aprendizaje”.
Beneficios y riesgos emocionales del estudio en casa
Desde su experiencia clínica, Jurado reconoce que el home schooling puede ofrecer ventajas claras, como una atención más personalizada, la posibilidad de evitar conflictos entre pares y la garantía de un aprendizaje significativo. No obstante, advierte que los riesgos emocionales deben analizarse con el mismo nivel de atención.
“El principal riesgo es el aislamiento social”, afirma. La falta de interacción con otros niños y adolescentes puede afectar aspectos clave como la recreación entre pares, la formación de la personalidad, la exposición al mundo, la resolución de conflictos y el desarrollo del pensamiento crítico. “Estas experiencias son fundamentales para el crecimiento emocional y social”.
Por ello, aunque reconoce los beneficios, enfatiza que “el estudio en casa siempre debería considerarse como la última opción, ya que la socialización es de gran importancia para el desarrollo integral de la personalidad”.

El rol de la familia y la prevención del aislamiento
En el modelo de educación en el hogar, la familia asume un papel central. “Los padres deben acompañar todas las fases del aprendizaje para que el bienestar emocional del estudiante se mantenga”, explica Jurado. La motivación, un ánimo proactivo y un entorno emocional estable influyen directamente en los resultados académicos.
El compromiso parental es clave. “Si los niños o adolescentes están en educación en casa porque los padres trabajan todo el día o no están presentes, el desarrollo socioafectivo puede verse seriamente afectado”, advierte. En esos casos, no solo se pierde el vínculo con los pares, sino también el vínculo familiar, que es esencial.
Como recomendaciones, la especialista sugiere integrar a los estudiantes en actividades extracurriculares —si la condición de salud lo permite—, mantener una presencia constante durante el proceso educativo, evitar recompensas excesivas que sustituyan el acompañamiento emocional, celebrar los logros y reconocer las faltas como parte del aprendizaje.
Además, destaca la importancia de que los padres se mantengan en constante capacitación y asistan periódicamente a atención psicológica, tanto familiar como individual. “El objetivo no es solo que aprendan contenidos, sino que crezcan emocionalmente sanos, acompañados y seguros”, advierte.