Panamá da un paso firme hacia la diversificación de su economía al fortalecer su apuesta por el conocimiento y la innovación.

La reciente designación de INDICASAT-AIP como Centro de Pensamiento en Biotecnología y Bioinnovación marca el inicio de una nueva etapa: convertir la investigación científica en políticas públicas y desarrollo sostenible. Además, ha sido reconocido como uno de los 7 centros de excelencia en investigación científica y servicios de alta tecnología, especializado en biotecnología, biomedicina y biodiversidad dentro de la Red de Centros de Excelencia en Tecnologías Transformadoras de la Organización de estados Americanos. Estos reconocimientos validan la trayectoria del instituto en biotecnología, biomedicina y biodiversidad, así como posiciona al país en una ruta estratégica donde la ciencia se convierte en un activo económico.

En palabras de Timothy Thomson, Director de INDICASAT-AIP, “Panamá tiene una biodiversidad extraordinaria y capacidades científicas consolidadas. Nuestro reto ahora es conectar ese conocimiento con decisiones estratégicas que impulsen una bioeconomía sólida y sostenible para el país”.

CIENCIA QUE GENERA VALOR

Más allá del laboratorio, la biotecnología se proyecta como una herramienta concreta para transformar la economía. El nuevo Centro de Pensamiento, desde su sede en Ciudad del Saber, tiene la misión de promover un entorno regulatorio que facilite la inversión, fomente la innovación y fortalezca la conexión entre academia, sector productivo y Estado.

“La biotecnología no es solo investigación de laboratorio, sino también una herramienta concreta para generar empleos de alto valor agregado, mejorar la competitividad y ofrecer soluciones en salud, agricultura y sostenibilidad ambiental”, destaca Timothy Thomson.

Panamá, por su ubicación estratégica y su riqueza natural, tiene el potencial de liderar este modelo en la región.

Sin embargo, el desafío está en traducir ese potencial en resultados tangibles, apoyados en políticas públicas basadas en evidencia científica y en una mayor comprensión social del valor de la biodiversidad.

DEL CONOCIMIENTO A LA POLÍTICA PÚBLICA

Como centro de pensamiento, INDICASAT-AIP asumirá un rol clave en la generación de propuestas que orienten la toma de decisiones. A través de documentos técnicos, espacios de diálogo multisectorial y programas de participación ciudadana, buscará impulsar un modelo de desarrollo que aproveche la biodiversidad sin comprometerla.

“Queremos que la ciudadanía comprenda que la biodiversidad no es solo un patrimonio natural que debemos proteger, sino también una oportunidad estratégica para generar riqueza sin destruirla”, subraya el Director de INDICASAT-AIP.

Además, el fortalecimiento institucional incluirá la formación de talento científico, el desarrollo de nuevas infraestructuras y una estrategia de comunicación orientada a acercar la ciencia a la sociedad. También se contempla la realización de iniciativas como concursos internacionales de ideas en biotecnología y bioinnovación.

Alineado con la visión nacional. La designación se alinea con el Plan Estratégico Nacional en Ciencia, Tecnología e Innovación (PENCYT), que identifica la bioeconomía como uno de los motores clave del desarrollo futuro de Panamá.

“Estamos convencidos de que el conocimiento científico puede y debe convertirse en motor de transformación económica y social”, concluye Thomson.

Bajo esta visión, Panamá protege su riqueza natural, además, la convierte en una oportunidad para construir una economía más innovadora, sostenible y competitiva.

DE INTERÉS

“El mundo está cambiando rápidamente. Las economías más dinámicas del siglo XXI no se basan únicamente en infraestructura o comercio, sino también en conocimiento, innovación y tecnología. Panamá tiene hoy la oportunidad de dar un paso hacia ese futuro”,

Timothy Thomson,
Director de INDICA-SAT-AIP.

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