Los cambios demográficos, sociales, y económicos han impactado sobre las condiciones laborales tradicionales

En la llamada 4ª Revolución Industrial, el trabajo se sigue reinventando a partir de la conectividad en su sentido más amplio. 

El trabajo flexible no es algo nuevo, ha sido una constante para las fuerzas de ventas, y en los casos en los que las personas han optado por el auto-empleo en algún momento, aunque ciertamente han prevalecido los esquemas estructurados, con horarios establecidos y donde el trabajador ha prestado sus servicios en las instalaciones de la organización.

Actualmente, estos factores están cambiando, para hombres y mujeres. Se están desarrollando nuevos esquemas de trabajo, que son más compatibles con la vida familiar, el bienestar y la movilidad. Pero hay que considerar que hay algunos mitos que habría que revisar para entenderlo con mayor profundidad: 

• Trabajo flexible es igual a home office. El trabajo flexible es un concepto más amplio que incluye aspectos referentes al horario, la forma de contratación, la posibilidad de trabajar en otras ubicaciones remotas además del hogar, y el uso del tiempo personal. 

• El home office aplica para mujeres en edad reproductiva, que tienen hijos pequeños. En realidad, el home office también es altamente apreciado por hombres, quienes cada vez participan más del cuidado de los hijos y del hogar. Los solteros también se benefician de este tipo de esquemas y la preferencia no tiene que ver con la edad. 

• Quien está en un esquema flexible trabaja menos. El límite lo pone el trabajador, e incluso en algunos casos se trabaja un mayor número de horas, al evitar los tiempos de traslado y las distracciones. 

• El trabajo flexible es para todos. Dependiendo de las características del trabajo y de los rasgos de personalidad, hay casos en los que no es recomendable aplicarlo, por ejemplo para una persona con alta necesidad de socialización, con bajo desempeño o que no es auto-gestiva. Para empleados de reciente ingreso, en su primer empleo o en una nueva asignación, se dificulta la curva de aprendizaje. 

• No hay control sobre lo que el trabajador está haciendo. Es necesario contar con un modelo de trabajo donde haya claridad de objetivos, entregables e indicadores. La base para que el modelo funcione es la confianza.

• Las relaciones cara a cara son más sólidas.

Existen estudios como Net-surfersdon’tridealone: Virtual communities as communities deWellmann y Guliaque demuestran que las relaciones virtuales también generan vínculos y son efectivas, permitiendo el logro de resultados. 

¿QUÉ FACTORES ASEGURAN EL ÉXITO EN UN ESQUEMA FLEXIBLE?

1- La alineación con el modelo de negocio, la etapa de vida de la empresa y la estrategia de la organización, además del tipo de puesto y la naturaleza del trabajo. 

2- Espacio. Se requiere un lugar adecuado para desempeñar el trabajo, con buena conexión y donde la persona pueda concentrarse.

3- Manejo del riesgo. Es importante considerar aspectos relativos al manejo y seguridad de la información para reducir la vulnerabilidad de la misma. De igual forma, en organizaciones establecidas con un esquema tradicional, el riesgo es latente. 

4- Liderazgo. La supervisión, la capacitación y el acompañamiento son pieza clave para el éxito de una organización, y con un esquema flexible, hacer consciente su importancia es crucial.

Adicionalmente, el líder necesita promover el trabajo en equipo y la continua comunicación con otros para establecer vínculos de colaboración y confianza. 

«Es necesario contar con un modelo de trabajo donde haya claridad de objetivos».


YVETTE MUCHARRAZ Y CANO
Profesora del área de Dirección de Personal de IPADE Business School.