La lechuga “Lactuca sativa” pertenece a la familia de las asteráceas y se cultiva desde hace más de dos mil años. 

Las propiedades nutritivas que aporta son infinitas, también ayuda a la relajación, por sus cualidades hipnóticas, que ayudan a conciliar el sueño y también analgésicas frente al dolor, según indica el sitio www.cuerpomente.com.

Pero ahora, comprar una lechuga se ha vuelto más complicado de lo que parece. Y es que en medio de tantas clases, colores y tamaños la decisión se vuelve difícil una vez estamos en la sección de legumbres del supermercado.

¿Qué lechuga elegir?

De acuerdo con el portal www.directoalpaladar.com, desde la práctica lechuga romana hasta la delicada hoja de roble, pasando por la escarola, estas son las mejores ocho variedades de lechuga que ya podemos encontrar. Se dividen en dos grandes grupos atendiendo a la dureza de sus hojas: lechugas de hoja dura y de hoja tierna.

En los ejemplos de lechuga de hoja dura está la lechuga romana, con la que se acostumbra a preparar la ensalada César con o sin pollo.

Están los cogollos de Tudela, o miniromana, con un sabor intenso y algo ácido que combina bien con anchoas, pimiento, bonito y vinagretas fuertes.

Algunas de las recetas que se estilan realizar son: ensalada Waldorf, ensalada de pollo a la naranja agridulce, corazones de lechuga agridulces así como ensalada de cogollos de lechuga con salmón al vapor y salsa de queso azul.

Otra clase de lechuga que es un poco picante es la escarola, que aporta sabor y cuerpo a las ensaladas y marida con vinagretas suaves y frutas u otros alimentos dulces. Alguna de estos platillos son la ensalada de queso de cabra, con miel y mostazaensalada de peras y avellanas.

El radicchio o achicoria roja es una especie de lechuga con hojas rojizas duras y ligeramente amargas, caracterizada por sus propiedades digestivas.

La lechuga trocadero o de mantequilla es ligera, de hojas despegadas, tiernas, finas, de textura mantecosa y color verde oscuro intenso. Y por último, la lechuga de clase “Lollo Ross”o es de origen italiano, con un color rojo intenso, hojas rizadas cuyos bordes lo hacen atractivos para los platos.

Es ideal para combinarla con otros tipos de lechuga, con un sabor semiamargo, recomendable para personas con digestión lenta.

Una clase poco común, pero que también se ve en los puestos de vegetales, es la lechuga batavia que crece en forma de cogollo abierto, con hojas onduladas y rizadas en forma de roseta de color verde intenso con las puntas rojizas o marrón.

Su sabor es ligeramente ácido y de textura semicrujiente. Se oxida con facilidad, por lo que se recomienda consumirla rápidamente y se combina muy bien con frutas y sabores agridulces

Así que la próxima vez que vaya al súper y vea una gama de lechugas, piense qué platillo prefiere preparar y hágalo con la mejor lechuga de acorde a su plato.