Tener una mascota, específicamente un can, ayuda a conservar la salud cardiaca, según el estudio Kardiozive Brno 2030, un proyecto de prevención de salud cardiovascular basado en la población en Europa Central y Oriental creado identificar y minimizar los factores de riesgo.

Los resultados se obtuvieron luego de evaluar a 1769 sujetos sin antecedentes de afección cardiaca, los cuales fueron evaluados según los parámetros establecidos por la Asociación Americana del Corazón, en relación a factores como presión arterial, colesterol, glucosa, entre otros.

Una vez cumplido con este proceso, se realizó una comparación entre quienes eran propietarios de mascotas y aquellos que no.

Los propietarios de animales de compañía eran más propensos a tener más actividad física y un mejor nivel de glucosa sanguínea, independientemente de su edad, sexo o educación, según los investigadores del Centro Internacional para Investigación Clínica del Hospital Universitario Santa Ana de Brno y de la Universidad de Catania en Sicilia.

En esto coincide con la declaración científica de la Asociación Americana del Corazón, en cuanto a los beneficios que supone ser dueño de un perro, en lo concerniente a más movilidad física y estado anímico, lo que ayuda a reducir el riesgo para enfermedades cardiovasculares.

Según los resultados de la investigación, realizada en conjunto con Mayo Clinic, refuerzan la idea de que adoptar, rescatar o comprar una mascota, puede ser una estrategia para prevenir afecciones cardiacas.

Claro está, siempre y cuando el tener una mascota conlleve a su propietario a adquirir un estilo de vida en el cual la actividad física ocupe un lugar preponderante.

Los análisis se realizaron entre enero de 2013 y diciembre de 2014 y se programaron evaluaciones para dar seguimiento a intervalos de cinco años, hasta el año 2030, de ahí que el nombre de la iniciativa reciba el nombre Kardiovize Brno 2030.