Los grandes equipos no aparecen por arte de magia. Son fruto de la unión de un conjunto de personas que comparten las mismas ambiciones e ilusiones y que ponen todos Sus esfuerzos de cooperación para alcanzar el éxito.

El fútbol es un juego que desata pasiones, algo parecido a lo que nos sucede en nuestra vida y nuestros trabajos. En este deporte, el éxito y el fracaso se miden en función del trabajo en equipo. «Ningún individuo puede ganar un partido por sí mismo», expresa Pelé. No se puede entender el fútbol sin la colaboración de cada jugador; hay que ser solidario, luchar, aprender de los errores propios y ajenos y aceptar que el triunfo o la derrota son el resultado del esfuerzo de todos.

El martes 10 de octubre de 2017 será recordado por los panameños como un día histórico, Panamá clasificó por primera vez para un mundial de fútbol. En el minuto 88, casi al cierre del partido, Román Torres anotó el segundo tanto contra Costa Rica, que nos dio el boleto directo a Rusia 2018, posicionando a Panamá entre los 32 mejores equipos del mundo, participantes en la gran serie mundialista.

No fue tarea fácil, hubo muchos años de trabajo duro, que dieron fruto y alegría a un país que apenas está apasionándose por este deporte. Este ejemplo de superación se puede replicar en las organizaciones, negocios, centros de estudio, familias o matrimonios, donde dos o más personas se juntan como equipo para lograr una meta común. Cuando un equipo tiene miembros que trabajan juntos con pasión y compromiso, los resultados suelen ser extraordinarios.

La incidencia del trabajo en equipo en el triunfo de cualquier iniciativa está más que demostrada desde hace miles de años. La Biblia dice que el poder mismo de la oración se redobla cuando pedimos en conjunto. Jesús nos enseñó: «Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos». Es ahí donde se desarrolla el poder de lo colectivo, donde los valores de los individuos se potencian a través de la energía grupal (sinergia) y nace el «espíritu de equipo».

Un excelente ejemplo que ilustra que en la unión está la fuerza es esta frase de James Cash Penney: «Los cincos dedos separados son cinco unidades independientes. Ciérralos y el puño multiplicará la fuerza». Gracias a los pases aportados por cada jugador en esa gran final, fueron posibles los dos goles que nos dieron el triunfo.

QUÉ  HACER:

Para logar un equipo de alto desempeño, enfóquese en estos cinco pilares:

  1. CONFIANZA: Se desarrolla a través de una comunicación abierta y sincera, donde los integrantes del equipo se escuchen mutuamente. Sin ella, el trabajo en equipo es imposible.
  2. MANEJO DE CONFLICTOS: Ningún equipo puede evitar el conflicto. Pero gestionarlos constructivamente  puede proporcionar la energía necesaria para generar nuevas ideas, forjar carácter y alcanzar un nuevo plano relacional sin destruir la habilidad de trabajar juntos.
  3. COMPROMISO: Los esfuerzos y la valentía no sirven de nada si no hay un propósito, metas claras y un alto nivel de involucramiento. Un equipo que se compromete crea claridad en las prioridades y reúne a todos en torno a objetivos comunes.
  4. RESPONSABILIDAD: Cada miembro debe cumplir sus responsabilidades fiel e incondicionalmente. Todos deben rendir cuentas mutuamente y dejar claro lo que se quiere lograr, quién debe cumplir qué y cómo debe comportarse cada uno para obtener éxito.
  5.  RESULTADOS: Al trabajar en equipo, se aúnan las aptitudes de los miembros y se potencian sus esfuerzos, disminuye el tiempo invertido y aumenta la eficacia de los resultados.

Con este triunfo, los jugadores panameños han dejado la vara muy alta para las próximas generaciones. Y, también, dos enseñanzas: que no hay sueños imposibles para quien sabe a dónde quiere llegar, y que en el corazón de toda conquista hay un gran trabajo en equipo.

«Trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados».


Presidente de Azael Pitti Training.

Consultor y Conferencista. az@recursoshumanosapt.com