Román Torres, el #5 de la selección de fútbol de panamá representa a un equipo que jamás se dio por vencido ante ningún rival. A pesar de los duros golpes que sufrimos durante la eliminatoria, el trabajo en conjunto, el valor y la motivación fueron esenciales para alcanzar el tan anhelado sueño de ir a nuestro primer mundial.

El 10 de octubre de 2017, hora local 7:00 p.m, partido entre Panamá y Costa Rica, el último para clasificar al mundial. Contra todos los pronósticos, nuestra selección se enfrentaba a su última oportunidad de abrazar la posibilidad de ir a un repechaje. Todos los juegos iniciaron a la misma hora, según estipulaciones de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Trinidad y Tobago contra Estados Unidos, Honduras contra México.

Costa Rica y México ya estaban clasificados, así que estos dos encuentros fueron sin ninguna presión. Estados Unidos y Honduras buscaban un pase directo al mundial o un lugar en el repechaje. Panamá debía ganarle a los ticos como diera lugar. En el minuto 36 Johan Venegas metió el gol a favor de Costa Rica. Nuestra selección se fue al medio tiempo con un trago amargo, pero “El Mazinger” como lo conocen a Román Torres, los empoderó y animó en el camerino: “Muchachos debemos seguir adelante y dar lo mejor de nosotros, no podemos perder la fe”, con esas palabras resonando en su mente salieron a dar hasta lo imposible. En el minuto 52, Blas Pérez metió el primer gol, que ponía a Panamá de vuelta en el camino al mundial, pero fue en el minuto 87, cuando Armando Cooper le hace un pase a Luis Tejada, este cabecea y Román remata directamente al marco anotando el gol que puso a Panamá en el Mundial Rusia 2018. Lo insólito ocurría en México, Honduras ganó 3 a 2, listo para el repechaje, mientras que Estados Unidos se quedó fuera del mundial. “Yo no creo en la suerte, lo que pasó ese día fue la prueba del trabajo en equipo, encaminado a las ganas de triunfar”, enfatiza Román. El 10/10, como llaman a la fecha en que Panamá hizo historia, Román recuerda entre risas su selfie, el abrazo del policía y la señora que se metió a la cancha, “todo fue tan irreal, cuando pienso en ello, se me eriza la piel. Es un sueño hecho realidad, la gente no cabía de la alegría. Esas imágenes quedarán en la memoria de todos por muchos años”, afirma Román.

En las gradas del Rommel Fernández la fanaticada festejó entre lágrimas la victoria, pero esta vez lágrimas de alegría.

GENTE PORTADA  | Román TorresLA HISTORIA DETRÁS DEL BALÓN

Parece una pregunta banal, pero para conocer al hombre exitoso de hoy debemos saber de dónde viene y cómo saca la fuerza, o de quién aprendió a enfrentar la adversidad. “Mi papá ha sido mi ejemplo, desde niño siempre me ha dicho que para tener lo que deseo hay que esforzar- se mucho. Así que desde los ocho años comencé a trabajar vendiendo pescado, plátanos en los semáforos, en la construcción, y hasta como pavo colgando en los diablos rojos. Eso me ha formado y me ha hecho valorar cada cosa que tengo. Esto hace que la fama no se me suba a la cabeza, siempre debemos recordar de dónde venimos y hacia dónde queremos ir”, comenta.

A los 16 años ya estaba representando a Panamá en la selección Sub-17. “La Muralla Torres”, como lo conocen por su tamaño y contextura, sabe que tomar las decisiones correctas ha sido la diferencia entre el éxito y el fracaso. Aunque las cosas realmente no han sido fáciles para el capitán de la selección, reconoce que lo más importante en su vida es su familia; su esposa es su “as bajo la manga”. Ella representa una parte fundamental de su vida, porque en los momentos más difíciles es con quien habla, reflexiona y toma decisiones importantes, “es una persona muy sabia y llena de Dios”, enfatiza.

TIEMPOS DIFÍCILES

Cuando se fue a vivir a Colombia vivía solo y no sabía cocinar, todo el tiempo comía afuera hasta que un día se cansó y se propuso aprender. “Iba al supermercado y compraba un poco de todo, después llamaba a mi mamá para que me dijera cómo hacer sus recetas y ahí ella me iba guiando”, recuerda entre risas. Sus inicios en el fútbol colombiano no fueron fáciles porque durante varios meses no recibió salario y aunque algunos compañeros no soportaron la situación, él continuó. “Me daba pena,porque en esa época,Yibiel y yo éramos novios. Me decía que quería acompañarme y apoyarme, pero yo vivía en un cuartito con muebles medio malos. ¿Cómo iba a traerla aquí?, pero a ella no le importó y me apoyó. Siempre me ha demostrado que lo material no importa, mientras estemos juntos. La pasamos tan duro, que una vez fueron a cortarme la luz por falta de pago, hablé con el señor y le dije que mañana iba a pagar. Lo convencí, porque ya no quería pasar más pena. Esas son las cosas que no se olvidan”, recuerda Torres.

Después cosechó muchos triunfos en el país suramericano, en el cual estuvo por alrededor de ocho años brillando. Posteriormente fue fichado en Estados Unidos por Seattle Sounders de la MLS. Durante su primer encuentro resaltó el talento y manejo en la cancha junto a Kaká, volante ofensivo brasileño, jugando los 90 minutos, ganando 4 a 0.

Pero la alegría del triunfo poco duraría y la sombra de las lesiones lo alcanzó. Esta vez en el cuarto partido sufrió una más grave que lo sacó de las canchas por 10 meses, quedando fuera de toda competición y lejos de su patria.

GENTE PORTADA  | Román TorresFUERA DE LAS CANCHAS

Es un padre amoroso y preocupado, para él su familia lo es todo. Román tiene dos hijos que son su inspiración para ser mejor persona cada día, sin embargo tiene muy clara su misión, enseñarles el trabajo, el respeto y sobre todo el amor a Dios. Mientras nos describía su relación con Adriano y Camila, ambos llegaron de la escuela. El #5 hizo una pausa para recibirlos y preguntarles acerca de su día, su lenguaje corporal cambió completamente y  ese guerrero de las canchas sucumbió al tierno beso de su princesa. Cuando se incorporó nuevamente a la entrevista tenía un brillo en la mirada distinto, porque para él son el tesoro más valioso que Dios le ha dado para cuidar y formar. También nos explicó que su responsabilidad como padre es ser un ejemplo positivo para ellos, protegerlos y asegurarse de que sean felices. “Cuando no estoy en las canchas vamos al cine, estudiamos juntos, los espero después de la escuela y cuando viajamos a Panamá los llevo a visitar Barrio Lindo, donde crecí y vean lo que me tocó vivir, para que sepan cómo son las cosas. Ellos colaboran en BESIR (Fundación y Academia Deportiva destinada a apoyar a niños en riesgo social). Este compartir nos permite estar en contacto con nuestras raíces”,comenta. Cuando está de viaje les explica que es por trabajo y es parte de su profesión ausentarse en algunos períodos. Por eso admira a su esposa, porque ella se encarga de todos y cuida el hogar muy bien. “Es una mujer muy fuerte que no se cansa de sorprenderme”, dice Torres.

El jugador también demuestra su preocupación por la niñez a través su gran compromiso con la infancia, apoyando campañas como la de UNICEF, llamada“Súper Papá”,que promueve la paternidad responsable.

GENTE PORTADA  | Román TorresSEGUIR SOÑANDO

Hoy consolidado en su carrera futbolística y admirado por muchos, Román intenta devolver algo de sí mismo por medio de la fundación “Éste es uno de mis sueños hecho realidad, tener un espacio que inculque valores, pues es importante porque hay muchos niños que nos toman como un modelo y quieren ser como nosotros, Blas, Baloy, Tejada, y otros jugadores, así que debemos ser ejemplo para ellos. BESIR es una palabra que escogí con mi esposa, tiene mucho significado para mí. Bendición porque sin Dios no somos nadie. Educación es algo fundamental; Sacrificio para alcanzar el éxito. Inteligencia para elegir el camino correcto y Respeto hacia tus padres, compañeros y maestros”, explica. Por medio de ese mensaje, el defensor exhorta a todas las empresas para que apoyen el deporte como herramienta para alejar a la juventud de la violencia y la delincuencia, para que puedan encontrar un camino positivo.

GENTE PORTADA  | Román TorresRECONOCIMIENTO

Román Torres juega para un equipo estadounidense, así que el golpe de realidad llegó después de la celebración, porque Estados Unidos quedó fuera por primera vez después de ocho mundiales seguidos y para ponerle más dolor a la llaga, Joevin Jones, jugador de Trinidad y Tobago,también compañero de Román en Seattle, fue quien marcó el segundo gol contra el equipo de las barras y las estrellas, coincidentemente compañero de equipo de Román. “En las redes sociales mucha gente decía que no quería que regresáramos a Estados Unidos, porque los dejamos fuera. Igual me incorporé al Seattle Sounders, en mi cabeza decía: cuando salga me van a abuchear y decir cosas. Pero al contrario, la gente me aplaudió y gritaban mi nombre. En la pantalla gigante del estadio pusieron el video cuando metí el gol, eso me llenó de motivación, así que no hay problema. Cada quien debe hacer su trabajo”, enfatiza.

Yo no creo en la suerte, lo que pasó el 10/10 fue trabajo en equipo encaminado a las ganas de triunfar”.GENTE PORTADA  | Román TorresDECISIONES

A sus 32 años ha probado el sabor de la derrota y ha alcanzado el éxito de una manera inimaginable, cumpliendo su promesa personal de clasificar a un mundial. En su memoria existen los recuerdos de cada decisión que ha marcado su carrera como futbolista. Cuando fue a probarse en las juveniles de Panamá, había más de 150 aspirantes. “Cuando dijeron que levantaran la mano los delanteros, todos lo hicieron, así que mejor no lo hice…esperé a que pidieran defensas y me ofrecí, eso me ayudó a quedarme con el equipo’’,recuerda. Mientras estaba en Colombia la pasó muy duro, pero salió adelante y cuando en Seattle Sounders sufrió la peor lesión de su carrera se cuestionó todo, hasta su creencia en Dios. “Luego tomé las cosas con calma, estuve meses en muletas y casi un año sin jugar en Estados Unidos, ni con la Selección de Panamá”, expresa. Esas marcas de guerra las lleva en su pecho como símbolo de su trabajo, esfuerzo, desempeño y perseverancia. Ver a un jugador llorar de la emoción y poner a todo un país a soñar no es fácil y menos cuando sabes que cada lágrima o ese grito de euforia tienen una historia de sacrificio y de trabajo, que durante años le ha quitado el sueño y muchas veces hasta la fe. Hoy acumula 106 partidos internacionales con la selección y anotó 10 goles… sin duda, el más valioso ante Costa Rica, que definió nuestra clasificación al Mundial. El 10 de octubre de 2017 y el minuto 87 quedarán tatuados en la memoria de todos nosotros como un momento histórico, épico y de mucho orgullo al alcanzar un puesto en un mundial por primera vez. Así mismo Román se lo tatuó en la piel como el recuerdo perpetuo de uno de sus mayores triunfos, no solo como profesional, sino además como un panameño que ha alcanzado la victoria.

Al final de esta conversación Román reiteró que él continuará con la selección hasta que Dios se lo permita.

CLAVES DEL ÉXITOGENTE PORTADA  | Román TorresGENTE PORTADA  | Román TorresGENTE PORTADA  | Román Torres