La definición del concepto de nootrópicos es tan abierta como su naturaleza y su posible potencial. De hecho, desde que el químico y psicólogo rumano Corneliu E. Giurgea acuñó el término por primera vez en el año 1972, lo que se entiende por nootrópico ha ido evolucionando y cobrando unos límites conceptuales difusos.

Los nootrópicos, también conocidos como drogas inteligentesestimulantes de la memoria y potenciadores cognitivos, son fármacos, medicamentos, drogas, suplementos, nutracéuticos o alimentos funcionales que elevan ciertas funciones mentales humanas (las funciones y las capacidades del cerebro) tales como la cognición, memoria, inteligencia, creatividad, motivación, atención y concentración.

Pese al escepticismo que existe entre la comunidad científica sobre su eficacia, estos “potenciadores cognitivos” son cada vez más usados en ambientes laborales competitivos en los que el intelecto prima sobre cualquier otra cualidad.

No existe consenso sobre cómo funcionan muchas de las sustancias consideradas nootrópicos, aunque los que las utilizan creen que mejoran el metabolismo cerebral.

Pese a que no hay cifras oficiales, en países como EE.UU. su uso ha ido en aumento en los últimos años, proliferando en internet los blogs y foros en los que se discute qué sustancias se han de consumir y en qué cantidades.

Stephen Hawking manifestó que estas “drogas inteligentes” mejoran la función cerebral cognitiva y la conectividad neuronal; fortalecen la corteza frontal; aumentan la capacidad de memoria, la concentración y la agudeza cerebral; duplican el Cociente Intelectual (IQ); disparan los niveles de energía y conectan áreas del cerebro que previamente no estaban conectadas entre sí. Según la empresa, a todo esto tenemos que sumarle la falta de efectos adversos… Y como si todo esto fuera poco, se venden por Internet .

Hay que tener en cuenta que los nootrópicos no son simplemente psicoestimulantes, ya que también se caracterizan porque prácticamente no producen efectos secundarios adversos ni dependencia química, y tomar una dosis adecuada no se convierte en una amenaza inmediata para la salud de quien los toma. Esto los diferencia de estimulantes como las anfetaminas.