Representantes de la Dirección General de Ingresos (DGI) dieron a conocer  que ya fue emitida la primera factura electrónica en Panamá, tras ser habilitado el sistema de facturación electrónica, el cual permite la emisión y autorización de facturas en línea por parte de las 43 empresas que forman parte del Plan Piloto.

Este novedoso mecanismo de facturación, fue habilitado para estas empresas desde el 19 de septiembre de 2018, alcanzando un hito para el Programa de Facturación Electrónica en Panamá, permitiéndole a las compañías emitir facturas electrónicas legalmente válidas y modernizar así sus sistemas de facturación.

De acuerdo con la DGI, durante el Plan Piloto se harían pruebas y ajustes con el fin de realizar las mejoras antes de su implementación masiva voluntaria.

La introducción de está facturación electrónica es una iniciativa dirigida a impulsar la economía digital, apoyar la innovación de los procesos empresariales para incrementar la competitividad del sector privado y para fortalecer la administración tributaria, por lo que su adopción es voluntaria y se basa en cuatro pilares fundamentales: La simplificación de las obligaciones tributarias, la promoción del comercio electrónico, la reducción de costos para las empresas y la protección del medio ambiente.

De acuerdo con la DGI, en materia de comercio electrónico, se prevé que incrementará las oportunidades de negocios para las empresas así como las transacciones digitales en Panamá, mientras que en el sector empresarial, la iniciativa nace como una respuesta a la necesidad de mejorar la competitividad y la reducción de costos con ahorras de hasta $400 millones anuales por la compra de y mantenimiento de equipos, impresión y almacenamiento de facturas.

Para la emisión de la primera factura electrónica de Panamá participaron la Autoridad de Innovación Gubernamental, la Dirección de Comercio Electrónico del Ministerio de Comercio e Industria, Registro Público de Panamá, la DGI del Ministerio de Economía y Finanzas, entre otras entidades públicas, con la contribución del sector privado mediante la Cámara de Comercio de Industrias y Agricultura.