Cada año, más de 550,000 son diagnosticadas con cáncer de cabeza y cuello, una tasa relacionada al consumo de tabaco y alcohol, los principales factores de riesgo. Aunque Panamá, tiene los niveles más bajos de consumo de tabaco en la región, los especialistas del Centro Hemato Oncológico Panamá (CHOP) recomiendan no bajar la guardia.

 “En nuestro país son grandes los avances logrados en la lucha contra el tabaco, ya que actualmente Panamá tiene una de las tasas más bajas de consumo de tabaco en la región. Sin embargo, el consumo de alcohol continúa aumentando, y ocupamos el segundo lugar en ingesta per cápita de la región,” indicó el oncólogo, el Dr. Alejandro Crismatt, del CHOP.

Los especialistas de este centro aseguran que un diagnóstico tardío disminuye las posibilidades de curación y aumenta la complejidad de los tratamientos, entre otros factores; de ahí que sea tan importante prevenir y obtener una evaluación adecuada.

El CHOP se apoya en los resultados de la  Agencia Internacional para la Investigación sobre el cáncer, los cuales clasifican al alcohol como un carcinógeno para los tumores de cabeza y cuello ubicados en la cavidad oral, orofaringe, hipofaringe y laringe. Esta misma fuente estima que el uso combinado de tabaco y alcohol aumenta 35 veces el riesgo de padecer la enfermedad, en comparación con cinco veces para el tabaco solo, y nueve veces para el alcohol.

Según el Dr. Crismatt, la clave para detectar los cánceres de cabeza y cuello está en observar los síntomas de alarma. Úlcera en la boca, ganglios aumentados en el cuello, dolor para tragar, cambios en la voz o ronquera y obstrucción o sangrado nasal, son síntomas comunes. Si estos síntomas se presentan por más de cuatro semanas, recomienda acudir a su médico de cabecera o a un otorrinolaringólogo.

No obstante, el CHOP reitera que adoptar medidas de prevención es el paso más importante y que lo más importante es evitar el consumo de tabaco y alcohol.