Existe un consenso que evidencia la necesidad de crear una institución que regule y ejecute en este sector, vital para la economía del país.

Todos hemos escuchado en algún momento, que el tema logístico y marítimo es de vital importancia para la economía y desarrollo nacional.

De hecho, existe un consenso de parte de todos los actores, que en efecto esto es así, sin embargo, muy poco se ha profundizado en cuanto a las adecuaciones necesarias, que como país debemos implementar, para lograr complementar y desarrollar estos rubros a todo su potencial.

Existe una hoja de ruta que, a través de años de contribuciones de profesionales en la materia, señala a la Estrategia Logística Nacional de Panamá (ELNP 2030), como el camino a seguir. La ELNP advierte, como una de las primeras prioridades para mejorar nuestra competitividad, el fortalecimiento institucional, de tal forma que el gobierno pase de ser un obstáculo a un facilitador, estimulador y promotor de inversiones.

Panamá cuenta con: un canal único en el mundo, puertos en ambos mares, todos los atributos y ventajas necesarias para ser un ejemplo global de excelencia logística; sin embargo, en los últimos cuatro años, se ha estancado y los países cercanos han continuado creciendo en movimiento de contenedores.

No estamos solos, los vecinos han hecho y continúan realizando importantes inversiones portuarias y en zonas para dar valor agregado a la carga, y mientras ellos simplifican trámites a menor costo, nosotros en Panamá complicamos la tramitología y la hacemos más costosa.

El peor enemigo de la logística es la interrupción del flujo de la cadena de suministros, que aquí se da por la falta de coordinación entre las entidades oficiales, la falta de procesos integrados y tecnología adecuada.

Adicionalmente,tenemos problemas de infraestructura vial, que encarecen y dificultan el transporte entre puertos, aeropuertos y zonas de manejo de carga.

Un país en el que más del 30% de su economía depende directa o indirectamente de las actividades logísticas y marítimas, a donde el turismo, segundo pilar de la economía, también depende del transporte y logística interna, es imperativo contar con una autoridad que centralice, regule, desarrolle y procure mantener políticas competitivas para el sector.

La acentuada dispersión institucional de todas las entidades oficiales de las que depende el flujo logístico: ANA, MOP, ATTT, MIDA, Aeronáutica Civil, MICI, AUPSA, Bomberos y CONAPRED, entre otras, deben consolidarse en lo relativo al rubro y algunas ser completamente adscritas bajo una autoridad con mando y jurisdicción, voz y voto en el gabinete, con la relevancia institucional a la que solo un ministerio logra acceder, Ministerio de Transporte y Logística ( MITRALOG).

Este ministerio, debe contar con un ministro y dos viceministros, uno de transporte de carga y otro de movilidad humana. Esta necesidad encuentra eco en la mayoría de los gremios relacionados con logística y transportistas.

Increíblemente, a pesar del gran peso e importancia del sector sobre nuestra economía, Panamá es uno de los pocos países sin una cartera ministerial enfocada en este rubro. Países vecinos como: México, Costa Rica, Colombia y Chile, entre otros, cuentan con entidades gestoras de la logística al más alto nivel gubernamental.

Todos coincidimos que el futuro de Panamá reside en la industria de servicios logísticos y marítimos. Por lo tanto, es urgente la creación de una institución al más alto nivel, para que con autoridad y eficiencia, consolide los servicios oficiales, planifique y priorice inversiones, supervise la ejecución de proyectos de infraestructura relacionada al sector.

Además, que dirija y ejecute la transformación digital de los procesos, que monitoreé y revise las concesiones del sector, que vele por la seguridad jurídica, que cuente con la iniciativa legislativa para desarrollar las leyes y normativas necesarias para modernizar las actividades logísticas y marítimas.

Por último, pero de igual importancia, que oriente la educación técnica y superior para preparar a nuestros jóvenes a que cuenten con la idoneidad para responder a las necesidades del mercado, que seguramente se potenciarán exponencialmente.

«El desarrollo y crecimiento del sector depende de las medidas que tomemos para crear un ente regulador».


RODOLFO J. DE LA GUARDIA SANDOYA
Presidente Panamerican Transit Corp (PTCorp).