LA SALUD MENTAL Y LA FÍSICA VAN DE LA MANO, ES IMPORTANTE QUE CUIDEMOS AMBAS. DEBEMOS ESTAR ATENTOS A LOS SÍNTOMAS DE UNA POSIBLE DEPRESIÓN O ANSIEDAD.

Al igual que otros eventos catastróficos, las pandemias son también verdaderas tragedias humanas y, por ende, es necesario atender la aflicción y las consecuencias psicológicas según destaca el documento Protección de la Salud Mental en Situaciones de Epidemia, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

¿CÓMO NOS AFECTA?

La Dra. Vali Maduro de Gateño explica que la pandemia puede afectar de diferentes maneras a la salud mental, por ejemplo, la mayoría de las personas están sintiendo ansiedad por la preocupación de enfermarse, la situación económica o la incertidumbre.

«Cuando la ansiedad, las preocupaciones y el estrés se prolongan, las personas tienen mayor probabilidad de desarrollar enfermedades de la salud mental, como los trastornos de ansiedad o la depresión».

A su vez, la cuarentena prolongada también afecta la salud mental al generar aburrimiento, fatiga, desesperanza, ansiedad y depresión. «Para las personas en riesgo de suicidio el distanciamiento social puede hacerlas sentir aún más solas y apartadas, ambos factores de riesgo para esa población».

La experta señala que cualquier persona puede padecer de depresión, pero hay ciertas circunstancias que pueden desencadenar la enfermedad.

Entre las predisposiciones están: haber sufrido algún episodio depresivo antes, historia familiar de depresión; la pérdida de seres queridos. Además, preocupaciones, ansiedad y estrés prolongado; tener dificultades para relacionarse con otros; historial de traumas físicos o psicológicos (maltrato físico, abuso sexual), padecer de problemas crónicos de salud y abuso de sustancias.

SEÑALES

La Dra. Maduro indica que la ansiedad se produce cuando sentimos miedo de algún peligro real o percibido. «Es una respuesta normal de nuestra mente para alertarnos de posibles peligros. Se vuelve una afectación de la salud mental cuando es prologada y de gran intensidad, y la persona pierde la capacidad para recobrar su calma».

Hay varios trastornos de la ansiedad, uno de los más conocidos es el de ataques de pánico.

Algunas señales son: sensación de nerviosismo, agitación o tensión; sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe; aumento del ritmo cardíaco; respiración acelerada (hiperventilación), sudoración, temblores, sensación de debilidad o cansancio.

Otras señales pueden ser problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual, problemas para conciliar el sueño, padecer problemas gastrointestinales, dificultades para controlar las preocupaciones y la necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad.

CAMPAÑA PARA CREAR CONCIENCIA

Flor Mirzachi, activista de la campaña de salud mental y suicidio «Rompamos el silencio» y autora de un libro con este nombre, explica que en los últimos meses se han intensificado las actividades de prevención a través de paneles virtuales, en los que se tocan temas de ansiedad, violencia, riesgo suicida, autoestima, depresión, entre otros, relacionados a la salud mental y el suicidio.

«Hemos sabido de personas que les llegó el mensaje de que siempre hay opciones distintas a la muerte para acabar con el sufrimiento», añade. Otro resultado palpable es que ahora hay más consciencia de no presentar fotos o métodos de suicidios en medios y redes.

«Las personas han mostrado interés en conocer y aprender más sobre salud mental y las conductas de riesgo suicida, se entienden mejor los diagnósticos y se ve a muchas más personas educando a otras».

En estos últimos días, ha sabido de casos de personas que han tenido pensamientos suicidas. «Nos han contactado cuando hay intentos y tratamos de colaborar con las autoridades en esos rescates». Una de sus recomendaciones, en caso de que conozcamos a una persona que esté en peligro de quitarse la vida es «siempre tomarlo en serio». «Aunque creas que es manipulación, la persona puede estar en riesgo. En tanto, la Dra. Maduro aconseja escuchar y guiar a la persona a buscar ayuda». «La mejor manera de ayudar es abrir un espacio seguro donde la persona pueda hablar lo que siente y piensa, así desahogarse».

LISTA DE CONTACTOS PARA APOYO EMOCIONAL:

• Instituto de Salud Mental INSAM: 523- 6800.

• Cruz Blanca Panameña: 6674-9695 \ 6020-9825.

• Línea de atención de Salud Emocional: 169 (R.O.S.A) rosa.innovacion.gob.pa.

• Ministerio de Desarrollo Social: línea 147 www.mides.gob.pa.

Servicio de Atención Socioanalítica:

sapcontencionencrisis@gmail.com

Fuente: Fundación Relaciones Sanas