La madre y empresaria comparte su entusiasmo en la industria agroindustrial, así como su más reciente proyecto: ’Los Senderos Plaza’, ubicado en Boquete, Provincia de Chiriquí, tierra que la vio nacer, y habla sobre los valores con los que creció y le transmite a sus cinco hijos.

Con una actitud positiva ante la vida, es una persona trabajadora, soñadora descomplicada, sociable y sencilla.

María Antonella Amoruso nos abre las puertas de su hogar para compartirnos el significado de ser madre y empresaria.

Ataviada con un elegante vestido rojo, nos da la bienvenida María Antonella Amoruso en el estudio de su casa, mientras nos invita a tomar una taza de café, proveniente de Finca Lérida en Boquete, de la cual es propietaria.

Acto seguido, su hija Michela de tres años de edad, nos saluda tímidamente con su mellizo Ricardo, quien nos sonríe y se esconde lentamente, para luego mostrarnos sus atributos en el piano.

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Luego aparecen en la escena Francesco y Marcello, sus mellizos primogénitos de siete años, y la pequeña Antonella, quien acaba de cumplir tres meses de edad.

Mientras organizamos la sesión de fotos, María Antonella, caracterizada por su sencillez y elocuencia, habla sobre su niñez, mientras disfruta un sorbo de café y nos comparte cuáles fueron sus primeros pasos en el mundo empresarial.

Nos confiesa que estudió Medicina un par de años en la Universita di Roma Tor Vergata; sin embargo, descubrió  que no era completamente feliz, ”algo me faltaba”, nos cuenta.

Buscó dentro de su corazón y sintió la fuerte necesidad de cambiar carrera y serle fiel a su primer amor: la agricultura.

Con dolor en el alma, dejó sus estudios de Medicina e incursionó en la carrera de Agronomía en la Universidad de Panamá.

“Fue la mejor decisión que pude haber tomado en mi vida”. Por esta razón, exhorto a los jóvenes a no tener  miedo de cambiar si no son felices con lo que estudian. Los conocimientos que adquieres mientras descubres tu verdadera pasión siempre te servirán y te acompañarán. El reto es descubrir tu vocación y perseguir ese sueño”.

INFANCIA EN LAS MONTAÑAS
Hija de Danilo Amoruso y Delmira Carracedo de Amoruso, María Antonella, la mayor de cinco hermanos, nació y creció en las montañas de Boquete, en la provincia de Chiriquí.

A medida que nos narra detalles de su infancia, llegan a su mente recuerdos jugando los fines de semana en la finca de su abuelo materno, a quien siempre tiene presente.

Durante su niñez descubrió el amor por el campo y sus frutos, así como montar a caballo, una de sus actividades favoritas.

Otro de los beneficios de haberse criado en la región de tierras altas fue el aprendizaje que adquirió al ver a sus padres en la administración de un hotel familiar, desde todas las perspectivas y posiciones, incluyendo  housekeeping (ama de llaves), guía turístico, recepcionista hasta la administración.

Además el hotel, siendo pequeño, le brindaba la oportunidad de atender a los clientes de forma personalizada. De hecho, muchísimos huéspedes se volvieron amigos entrañables, quienes regresaban cada temporada de vacaciones, y los consideraban su “familia boqueteña”.

“Era fascinante conocer todo tipo de culturas través de los huéspedes que nos visitaban, practicar algunos idiomas, o simplemente mostrar con orgullo a los visitantes los hermosos destinos que ya desde ese entonces Boquete tenía que ofrecerle al visitante”.GENTE PORTADA  | MARÍA ANTONELLA AMORUSO

HERENCIA EUROPEA
Su padre era italiano, “un hombre estricto y convencido de que se debía aprender a trabajar desde temprano”, afirma.

Mientras sus compañeros crecían en una adolescencia común, a ella le tocaba trabajar los fines de semana y en el verano.

”Doy las gracias de que así fuera, porque aprendí allí muchas de las herramientas necesarias para enfrentar los retos que en el futuro me depararía la vida”.

El buen comer, el amor por el vino y el maridaje perfecto fueron algunos gustos que María Antonella heredó de su padre, además del idioma y la educación.

“Siempre he dicho que los italianos nacieron para comer, y ¡para comer bien!, nunca puede faltar una entrada, un primo, un secondo, el dolce y el café… todo esto acompañado de un buen vino y servido en una vajilla linda con servilletas de tela”.

En tanto, hay enseñanzas de su padre que pasarán de generación en generación, siempre teniendo a la familia por delante y unida, sin importar la distancia ni el tiempo, en especial entre hermanos.

“Que la felicidad de uno sea la felicidad de todos y que las tristezas de uno sean las tristezas de todos”.

Además, tanto a ella como a sus cuatro hermanos les inculcó el amor por el trabajo, dejándoles claro “que el trabajo dignifica al hombre”. De su madre, nos confiesa que heredó la fe y religión.

“Las mujeres casi siempre son las encargadas de pasar la fe y las tradiciones religiosas de una generación a la otra”. Su frase de vida es: “reza, espera y no te preocupes, porque es mi filosofía de vida”.

NACE UNA EMPRESARIA
Es agrónoma de profesión, aunque se ha dedicado a los negocios.

Además de la experiencia adquirida mientras trabajaba en el hotel de sus padres, aprendió sobre administración junto a su papá en una empresa de materiales de construcción de la cual era propietario. “Aprendí mucho sobre acabados y es un tema que todavía hoy me apasiona”.

Al regresar de Italia, empezó a trabajar agricultura en la finca de su abuelo, donde sembraba papas, repollo, entre otros productos, siempre con el sueño de producir cultivos no tradicionales.

“Lograba sembrar y cosechar, pero luego resultaba ser malísima vendedora. Ese es un don que aún hoy necesito desarrollar”, confiesa entre risas.

Una vez se involucró en el mundo del café en Boquete -rubro por el que siente una inmensa pasión, y que todavía cultiva- la vida la sorprendió. “Tuve el regalo y el inmenso privilegio de trabajar en equipo con mi primer esposo, Rodolfo Chiari”.

El lujo más grande que una mujer se puede dar es poder criar y pasar el mayor tiempo posible con sus hijos.

GENTE PORTADA  | MARÍA ANTONELLA AMORUSOJunto a él trabajó incansablemente por más de 12 años, en áreas tan diversas como desarrollos inmobiliarios y empresas agroindustriales, siguiendo los pasos de uno de los empresarios más respetados y queridos de este país don Ricardo Chiari.

“Esos 12 años fueron tremenda escuela para mí, y lo siguen siendo al día de hoy… Un solo día en compañía de estos seres extraordinarios equivalía a cuatrimestres enteros de cualquier universidad de negocios. Muchísimas de sus enseñanzas siguen siendo tan actuales y las llevaré por siempre en mi corazón”, destaca.

EQUILIBRIO
Además de trabajar en lo que le gusta, lo que más disfruta del sector empresarial es la oportunidad de crear valor para los clientes y colaboradores.

“Las empresas existen para generar dinero para sus accionistas; sin embargo, para hacerlo se generan múltiples empleos directos e indirectos, mejorando la calidad de vida de muchísimas personas”.

Confesó que siente orgullo de poder contribuir al país, “ayudando a generar empleos y creando productos o servicios que vayan en beneficio de muchas personas”.

Fiel creyente de que el mayor lujo que una mujer se puede dar es criar a sus hijos, está clara en que cuando hay que salir a trabajar, el tiempo es reducido, por lo cual la organización es clave, así como llevar una agenda para gerenciar mejor el tiempo, “y no procrastinar en la medida que sea posible”, aclara.

De esta forma, cuando regresa a casa, puede estar con su familia, poniéndolos siempre como prioridad.

“Teniendo eso claro, siempre se encontrará el tiempo para sacar adelante el trabajo sin jamás perder de vista que el tiempo que se pasa en familia es único, irrepetible y sumamente importante y necesario”.

Otro punto por destacar para poder llevar sus delicadas labores diarias es “concentrarse en el core business y delegar en personas idóneas el resto”.GENTE PORTADA  | MARÍA ANTONELLA AMORUSOPROYECTOS ACTUALES
La madre y empresaria abre un paréntesis para compartirnos que después de que perdió a su primer esposo, sintió un profundo vacío. Entonces decidió desarrollar un proyecto al cual llamó Los Senderos Plaza, en su natal Boquete.

Por un tiempo se dedicó a documentar la arquitectura de las casitas viejas de Boquete, a las cuales llamó “El Boquete de Ayer”. “Sentía la necesidad de devolverle a mi pueblo su identidad y su encanto”.

Con esa visión desarrolló una plaza comercial inspirada en esas casitas tradicionales.

El proyecto cuenta con 36 locales comerciales con restaurantes, tiendas, oficinas y un banco.

“Me hace muchísima ilusión que sea el punto de encuentro del pueblo. Donde día a día los jóvenes tengan un sitio para compartir; los viejos, una banca para sentarse contar sus historias y toda la familia pueda pasar un agradable rato”.

VIDA EN FAMILIA
María Antonella está casada con Juan Carlos Areces, su compañero de vida, a quien admira y describe como su “persona favorita”.

“No existe en el mundo un hombre con un corazón más grande y más auténtico”.GENTE PORTADA  | MARÍA ANTONELLA AMORUSO Junto a su esposo comparte la crianza de Francesco, Marcello, Ricardo, Michela y Antonella.

Le encanta verlos jugar y dejarse sorprender por sus ocurrencias.

Procura llevarlos a la finca para que puedan hacer con ella las mismas cosas que hacía de niña, como bañarse en un río, montar a caballo o hacer excursiones en la montaña.

“Las actividades al aire libre dejan siempre muchos más aprendizajes valiosos y los mejores recuerdos”, manifiesta.

También disfrutan preparar juntos el desayuno y cuando se puede también la cena.

En ocasiones se los lleva a la oficina. 

A su criterio, la familia es “la primera escuela donde aprendemos el arte de vivir juntos”.

“Desde que se forma una familia, con la unión de dos personas totalmente con formaciones probablemente distintas y, posteriormente, con la llegada de los hijos, empezamos a aportar cada uno los valores y virtudes que tenemos, nos complementamos mutuamente”.

EN EL DÍA DE LA MADRE
María Antonella concluye nuestra conversación abrazando a sus retoños y con un mensaje a las madres: “tienen en sus manos el don más precioso que el Padre celestial pudo crear, que es engendrar y dar luz a un hijo.

Cuídenlos como el gran tesoro que son. Amen inmensamente a sus esposos y tengan una familia unida y feliz, puesto que este es el regalo más valioso que se le puede dar a un hijo. El tiempo pasa rápido, disfrútenlo inmensamente”.

CLAVES DEL ÉXITO
1. Tener lo justo y necesario para ser feliz.
2. Ser dueño de tu tiempo y gastarlo de la forma que te apetezca.
3. Ser libre de prejuicios.


MARÍA ANTONELLA AMORUSOGENTE PORTADA  | MARÍA ANTONELLA AMORUSO

Profesión: Empresaria y agrónoma.
Idiomas: Español, inglés e italiano.
Hobbies: Leer, viajar, pasear a caballo y disfrutar del buen comer. Es seguidora de los restaurantes con estrellas Michelin, por lo que procura ir a estos sitios en las ciudades que visita.