“Decidí vivirlo como una aventura más en mi vida”

SU DIAGNÓSTICO LA LLEVÓ A EMPRENDER ‘TURBANS & MORE’, QUE CON EL APOYO DE SU FAMILIA, HA PODIDO SOBRELLEVAR ESTA ENFERMEDAD QUE FUE DETECTADA EL PASADO MES DE MAYO.

La vida de Maky Carvajal de Sousa, Licenciada en Mercadeo con un MBA con énfasis en Proyectos transcurría normalmente, con una familia feliz y unida, junto a su esposo, Javier Sousa y sus dos hijos Ivanna (de ocho) y Julio Andrés (de tres años). Acababa de culminar su trabajo en una constructora, por lo cual estaba en búsqueda de uno nuevo. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado, durante este tiempo llegó la pandemia y, le diagnosticaron cáncer de mama el pasado mes de mayo. Hoy afronta con valentía su enfermedad.

GENTE PERFIL  | MAKY CARVAJAL DE SOUSA¿Cómo detectó la enfermedad?

«Me sentí una bola en el seno derecho y fui al ginecólogo a hacerme un ultrasonido, y empezó esta aventura».

¿Qué le pasó por la mente en este momento?

«El dejar solos a mis hijos pequeños y a mi esposo».

¿Cómo sacó fuerzas para llevar con valentía esta etapa?

«Decidí llevar esto con fe, ánimo, positivismo y vivirlo como una aventura más en mi vida. También emprendí y nació Turbans & More, a raíz de la pérdida de mi cabello, y me dedico a diseñar y confeccionar turbantes para hacer sentir más animadas a mujeres que están pasando por esta misma situación, lo disfruto y me entretengo muchísimo».

¿Qué tal ha sido poder desarrollar este emprendimiento?

«De cada situación sale una oportunidad, y Turbans and More es una de ellas. Se inició por mi necesidad de cubrir mi cabeza con piezas elegantes y trabajadas, ahora también otras mujeres pueden tenerlas y sentirse más lindas».

¿Qué ha sido lo más difícil del proceso?

«En mi experiencia, no poder sentir el sabor de la comida realmente como es».

¿Qué ha aprendido de esta lucha?

«Que mi conexión con Dios ha aumentado y da sentido a cada momento que hay que pasar en este caminar y que las cosas importantes toman más valor y las que no desaparecen».

Un consejo para quienes atraviesan esta enfermedad.

«Que se llenen de fe, se abandonen en Dios y en la oración. Que no pierdan el ánimo y que cada vez que vayan a sus tratamientos se maquillen, se pongan bellas y se vistan como si fuesen para una ocasión especial, eso alegra un montón».

¿Alguna anécdota?

«Cuando mi cabello se estaba cayendo por mechones y mi cabeza estaba como con huecos y le pedí a mi esposo que me rapara, y lo hicimos en familia, él pasaba la máquina, yo lloraba y mis hijos hacían porras y aplaudían diciendo: ¡mami, mami, mami, mami! Eso jamás lo olvidaré».GENTE PERFIL  | MAKY CARVAJAL DE SOUSA