La DGI anunció que en marzo del 2019 iniciará la masificación voluntaria, las empresas podrán solicitar su ingreso al régimen.

En septiembre pasado, la Dirección General de Ingresos (DGI) de Panamá, mediante la Resolución No.201-5784, autorizó el uso de la factura electrónica a 43 empresas que participaron dentro de un programa piloto. 

Recientemente, la entidad hizo público que a partir de marzo 2019 todas las empresas panameñas que deseen comenzar a emitir facturas electrónicas, podrán hacerlo. 

Pero, ¿qué significa esto para aquellas empresas con operaciones logísticas? La factura electrónica (FE) es un documento digital emitido a través de medios electrónicos que respalda operaciones de bienes o servicios; y que posee validez tributaria.

El mayor reto de las empresas en Panamá es aceptar el cambio. Sin embargo, estas deben tomar en cuenta que se ha calculado un ahorro entre el 30% y hasta 75% en costos de impresión de facturas, impresoras fiscales, almacenamiento, distribución y costos de cálculos contables; así como un aumento de la productividad en un 84%” –según la misma DGI lo demuestra. 

Para las empresas de logística, el cambio a una factura electrónica representa la merma de errores humanos en montos y datos del receptor del dinero, por ejemplo.

En un entorno en el que se requiere la toma de decisión rápida y ejecución eficiente, el acceso ágil a las facturas almacenadas, es también un gran beneficio. La factura electrónica tendrá, inclusive, un impacto país, ya que reforzará la lucha contra el fraude.

La digitalización de este proceso, acompañado del uso de un sistema de gestión empresarial tipo ERP, le permitirá a su empresa integrar de manera natural su operación; desde la contabilidad, el manejo de inventarios, la facturación, aplicaciones móviles, la planilla y talento humano, entre otros procesos; todo esto posible incluso desde la nube.

Actualmente los países que han implementado la factura electrónica; como Ecuador, Perú, Guatemala, Costa Rica y Colombia han logrado que poco a poco los usuarios se adapten al cambio tecnológico.

Las empresas que son emisores de factura electrónica, así como los clientes o contribuyentes que reciben el documento, comentan que la representación digital del documento les da confianza.

El principal beneficio para sus clientes será olvidarse del control físico del documento y pensar ahora en un control digital; menos expuesto a la pérdida.

La factura electrónica permite al receptor del documento tenerlo disponible en su móvil en todo momento. Siempre y cuando posea una cuenta de correo electrónico, el cliente fácilmente podrá administrar sus documentos, en lugar de tener un expediente abierto con documentos impresos en papel.

BREVE RESUMEN
La implementación de la factura electrónica se trata de un proyecto que tiene varias etapas. La primera es el diseño, que se ejecutó en 2016. El siguiente paso fue la fase piloto. Cuando se finalice esta etapa en marzo 2019, se iniciará la adopción voluntaria de la factura electrónica, en la etapa denominada “masificación”.

Finalmente, se iniciará la etapa de obligatoriedad para quienes aún no se hayan incorporado voluntariamente. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la DGI comunicarán paulatinamente cómo se va desarrollando el proceso de implementación.


PEDRO BONILLA SOJO
Gerente de Producto para Softland Latinoamérica Norte, con más de 15 años de experiencia en el desarrollo de aplicaciones empresariales.
pedro.bonilla@softland.cr