Una mujer altruista que ha generado un cambio significativo en el diario vivir de niños que padecen cáncer, por medio de su compromiso, dedicación y bondad.

El verdor que rodea el lugar y paredes artísticas por doquier, nos transmiten de inmediato una sensación de paz… ahí tuvimos la oportunidad de conocer a Leslie Ducruet, Directora Ejecutiva de la Fundación Amigo del Niño con Leucemia y Cáncer (FANLYC).

GENTE PORTADA  | Leslie Ducruet

Tras un breve recorrido por las instalaciones, nos recibió en la comodidad y privacidad de su oficina, un espacio que define a la perfección su personalidad: alegre, creativa y espiritual.

“Los niños me han enseñado a ver la vida de una manera tan espiritual que para mí, es el mejor regalo que he recibido”.

Aunque es diseñadora de interiores de profesión, su vocación por hacer un cambio real en la sociedad y poner los reflectores en aquellas personas que más lo necesitan, la ha llevado a desarrollar generosas acciones contra los problemas de salud y educación, la mayor parte de su vida.

Se sintió un aire de nostalgia cuando nos contó que ya suman 24 años desde que ha estado al frente de Fanlyc como Directora Ejecutiva.

Además de sus logros en mejorar los servicios de salud a niños con estos padecimientos, ha impulsado importantes proyectos como la construcción de la posada “Yo Tengo un Amigo”, destinada a albergar a padres y pacientes con cáncer que provengan del interior del país que sean de escasos recursos económicos, así como el banco de medicamentos de quimioterapia ambulatoria.

Su labor invaluable en esta organización, aunado a su participación activa en la Red Nacional de Apoyo a la Niñez y Adolescencia en Panamá y el Observatorio de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, a lo largo de los años, definitivamente le ha dado una máxima visibilidad en nuestro país y la consagra como precursora solidaria.

 

NACIMIENTO DE UN SUEÑO

Leslie siempre anheló que los jóvenes panameños tuvieran mejores oportunidades de esparcimiento y aprendizaje, es por esa razón que con tan solo 25 años de edad decidió impulsar el evento Jamboree Juventud, un espacio en donde se presentaban innovaciones culturales, artísticas, deportivas, tecnológicas y en donde emergían nuevos talentos musicales.

Fue en el tercer año de la realización de esta actividad, de la cual fue directora hasta el año 2008, cuando su hija Gyl, quien tenía cuatro años, fue diagnosticada con Leucemia.

“Se enfermó en el año 93, y en ese entonces en Panamá no habían los servicios especializados de atención a los niños con cáncer, ni sala de hospitalización, laboratorios o tratamientos de quimioterapia ambulatorio, realmente para mí fue un choque, pues yo era joven y pensaba que los niños no debían enfermarse, no lo aceptaba”.

Recuerda que durante el tratamiento de su hija, quien pudo vencer esta enfermedad, viajó a Venezuela en donde se realizaría un Jamboree Juventud y por cosas del destino conoció en ese país sobre una fundación que atendía a niños con cáncer.

“En ese preciso momento comencé a llorar y a reír, escasamente mi hija tenía tres meses de haber sido diagnosticada, y solo dije: Dios gracias, ya sé que quieres para mí, quieres que ayude”, cuenta. A partir de ese momento, se reunió con Bélgica Moreno, la doctora de Gyl, a quien le contó sus planes de formar una asociación para combatir esta mortal enfermedad.

“Cuando le conté mis intenciones se rió, me dijo que a ella habían acudido otros padres con el mismo propósito y que nunca se concretaba nada. Inmediatamente le pedí sus números para que nos uniéramos e hiciéramos realidad ese sueño. Y así fue que poco a poco comenzamos a organizarnos y a crear los estatutos de lo que más tarde se convirtió en Fanlyc”, dijo.GENTE PORTADA  | Leslie DucruetHace especial mención que había quedado tan impresionada que en Panamá los niños y jóvenes con este padecimiento pasaban tantas dificultades para recibir sus tratamientos, que eso la impulsó aún más a crear esta organización.

Reconoce que la enfermedad de su hija no solo la ayudó a crear Fanlyc, para ella fue más que eso, fue una lección. Aprendió que el dolor se puede transformar en fe, esperanza y amor y entre risas expresó que esta experiencia ha sido “más alegrías que tristezas”.

Relata, además, que en el momento que a Gyl la diagnosticaron de leucemia, no podía entender lo que pasaba, pero asevera que lo único que hizo fue confiar en que había algo más que la enfermedad y, desde entonces, ese ha
sido su mensaje para los padres que atraviesan una situación similar.

“Las familias deben saber en el caso del cáncer infantil hay esperanza, la ciencia ha evolucionado y como sociedad podemos accionar ese mensaje de esperanza logrando diagnósticos tempranos”.

 

MOTIVACIÓN

Leslie confiesa que la clave para todo lo que hace, es el amor. A su juicio, gracias a este sentimiento cualquier persona encuentra el sentido de su existencia y es capaz de lograr toda acción desinteresada.

“No puedo dejar de mencionar que mi mayor fuente de inspiración son los niños y jóvenes. He dedicado toda mi vida a trabajar por ellos, y sobre todo, por su salud, por mantenerla y recuperarla”, acotó.

La educación para el bienestar también la impulsa cada día, pues considera que esta propone que la población tenga el conocimiento y desarrollo de habilidades personales para mejorar sus condiciones de salud. “Para mí es
importante promover el tema específico de la prevención, ya que nuestra causa implica llegar a los niños, a los jóvenes, empresas, a las instituciones, para movilizar a miles de personas para ayudarles, entonces, también
podemos darles información para cuidar su salud y prevenir el cáncer”.

GENTE PORTADA  | Leslie Ducruet

DEJANDO HUELLA

La responsabilidad social forma parte del ADN de esta inspiradora mujer. Cree firmemente que es la oportunidad perfecta para cambiar situaciones y mejorar la calidad de vida de las personas.

“No importa cuál sea tu causa, lo que verdaderamente importa es el compromiso y la voluntad que tengamos cada uno de nosotros en querer dejar un impacto positivo”, señaló.

Considera, además, que la responsabilidad social no es solamente generar altruismo, como una moda, sino emprender acciones para transformar nuestras comunidades.

Si ella tuviera que dejar un mensaje en aquellas empresas que desean impulsar programas de labor social, ese sería que desarrollen su voluntariado corporativo, ya que es una herramienta maravillosa que tienen las corporaciones para dejar ver el interés de ayudar de su personal y mostrar su lado más humano.

Insiste en que todos estamos llamados a ser voluntarios, a formar parte de los agentes de cambio que necesita nuestro país, a dejar de lamentarnos por las cosas que no están bien y ocuparnos de ellas.

Asimismo, valora que el tejido social solo puede fortalecerse mediante prácticas que superen las diferencias socioeconómicas que nos dividen, así como con la participación en asociaciones solidarias.

GENTE PORTADA  | Leslie Ducruet

EL LEGADO DE FANLYC

Desde 1995, año en el que Fanlyc se estableció como fundación, su único propósito ha sido crear conciencia social sobre el cáncer infantil, conectando la intención de participar como amigos y voluntarios.  Su misión es atender las necesidades de cientos de niños anualmente, como: medicamentos, trasporte, apoyo psicosocial, alimentación saludable, así como la educación a las familias para mejorar su calidad de vida.

Como parte de las acciones que lleva adelante esta organización, recientemente se unió a una iniciativa mundial del cáncer infantil, promovida por el St. Jude Children’s Research Hospital y la Organización Mundial de la Salud, que propone curar al menos al 60% de los niños aquejados de las seis variedades de cáncer más comunes en el mundo para el 2030.

Mientras que como meta para este año Fanlyc busca construir una nueva Posada en Chiriquí y próximamente, establecer un centro de apoyo integral para los niños de provincias centrales en Chitré.

 

SU MENSAJE

Para Leslie, todo lo relacionado con Fanlyc se define en amor y solidaridad. Su mayor bendición es tener la oportunidad de ayudar a quienes más lo necesitan, algo que pretende hacer por el resto de su vida.

Consciente de que el cáncer es una amenaza mundial y que en Panamá aún los niños no tienen total acceso a los tratamientos, insta a todos los actores de la sociedad a que adopten la causa de Fanlyc como suya.

Insiste que se sumen a todas las iniciativas que busquen ayudar a pacientes que padezcan esta enfermedad, que se fomenten las campañas de prevención y se promueva la buena alimentación, ejercicio físico, manejo del estrés y espiritualidad. “Somos un instrumento. Nuestro accionar puede lograr milagros”.

GENTE PORTADA  | Leslie Ducruet


LESLIE DUCRUET

• Estudió diseño de interiores en Brasil.
• Actualmente es la Directora Ejecutiva en FANLYC.
• Deporte favorito: ciclismo.
• Tiene dos hijos, dos nietos y otro por venir.
• Ha recibido distinciones por su labor por parte de la Comisión Nacional Pro Valores Cívicos y Morales, Apede, Sociedad Panameña de Pediatría y Ministerio de Economía y Finanzas.


5 CLAVES PARA EL ÉXITO

1. Ser perseverante.
2. Tener pasión por lo que haces.
3. Aprende a confiar.
4. Se fuente de inspiración.
5. Creer en la espiritualidad.