Desarrollados en Estados Unidos, Reino Unido y España, se desplazan por tierra, agua y aire. Están destinados a revolucionar una infinidad de actividades y conocimientos con sus diseños y comportamientos que imitan a los seres vivos.

La película “Ant-Man (“El hombre hormiga” en español), quizás no suene tan surrealista con la llegada de los micro robots, que forman parte de una nueva generación de dispositivos electromecánicos, de un tamaño tan pequeño como el de una moneda o incluso menor. Estos cuentan con una enorme gama de aplicaciones potenciales en los campos más variados. Uno de los centros sobresalientes de referencia mundial en la investigación y desarrollo de esta tecnología, es la Universidad de Harvard, en Cambridge (Massachusetts, Estados Unidos), a través de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson, SEAS y el Instituto Wyss de Ingeniería Inspirada en Biología.

TECNOLOGÍA  | La era de los micro robots

Última versión del RoboBee, un robot híbrido capaz de volar, sumergirse, bucear, salir del agua y aterrizar.

CUCARACHAS, ABEJAS Y ORIGAMI

Un robot inspirado en las cucarachas, que es rápido y resistente como estas criaturas, es el micro robot ambulatorio de Harvard (HAMR), que puede correr a altas velocidades, saltar, subir, girar bruscamente, transportar cargas útiles y caer desde grandes distancias sin resultar dañado. Según sus creadores este tipo de máquinas, con algunas capacidades que rivalizan con las de sus contrapartes biológicas, serán valiosas para los estudios y tareas de búsqueda y rescate e inspección de infraestructuras. Wyss y la Facultad SEAS desarrollaron los RoboBees, voladores autónomos inspirados en la biología de la abeja con usos potenciales en la polinización de cultivos, misiones de búsqueda y rescate en casos de desastre y vigilancia, así como en la monitorización meteorológica, climática y ambiental en alta resolución. Estos miden la mitad del tamaño de un clip sujeta papeles, pesan menos de la décima parte de un gramo, vuelan y levitan utilizando “músculos artificiales compuestos por materiales que se contraen cuando se les aplica un voltaje, según sus desarrolladores.

Los centros de ingeniería Wyss y SEAS de Harvard también crearon el robot Milli Delta, inspirado en el origami que puede funcionar a alta velocidad, ejercer fuerza y operar con precisión a escala micrométrica. El dispositivo es compatible con una amplia gama de tareas de micro manipulación y el micro ensamblaje tanto en la fabricación y en la medicina, como por ejemplo la microcirugía de retina, que se efectúa en el ojo humano. Por otro lado, los investigadores del Laboratorio de Biomimética y Destreza en Manipulación (BDML) de Stanford desarrollaron Microtugs, con un adhesivo similar al que utilizan las hormigas para mover cargas de hasta 2,000 veces su propio peso. Y por último los Colias, que son micro robots desarrollados en Stanford en EU.; Lincoln en Reino Unido y Tsinghua en China para que se desplacen con rapidez sobre grandes áreas, que pueden reproducir el comportamiento de los enjambres de abejas, insectos, aves y peces. Todo parece indicar que los micro robots llegarán para quedarse en nuestras vidas.

Las universidades Stanford (California, EU.), Lincoln (Reino Unido) y Tsinghua (China) también trabajan en distintas tecnologías de miniaturización robótica

12 GRAMOS ES EL PESO DE LOS MICROTUGS QUE PUEDEN LEVANTAR HASTA 2,000 VECES SU MISMO VOLUMEN

CENTÍMETROS DE DIÁMETRO MIDEN LOS DISEÑADOS PARA DESPLAZARSE SOBRE GRANDES ÁREAS