La Inteligencia Artificial (AI) es uno de los desarrollos tecnológicos que mayor despliegue ha presentado en los últimos años, teniendo una presencia especialmente consolidada en nuestros dispositivos móviles

Según un informe elaborado por Gartner, hasta un 80% de los smartphones estarán dotados de inteligencia artificial en 2022. Puede que, incluso, ya tenga en sus manos un teléfono que haga uso de algún que otro sistema basado en esta tecnología.

Los tres líderes del sector (Samsung, Huawei y Apple) apuestan por el aprendizaje automático a través de un chip de inteligencia artificial (IA) que va adaptando su desempeño a las necesidades del propietario. Además, este cerebro digital mejora los procesos biométricos, la captura de fotos, el reconocimiento del lenguaje natural y optimiza la gestión de recursos.

El primero en adaptar este criterio fue Huawei, con su chip Kirin 970, disponible en el Mate 10 y el 10 Pro. Le siguió el A11 Bionic, que reside en el interior del iPhone X, iPhone 8 y 8 Plus y posteriormente lo hizo  Samsung con su Exynos 9810, embebido en la familia Galaxy S9.

Recientemente Samsung Electronics sea incorporó a un grupo de investigación en inteligencia artificial de rango mundial,  para asumir una posición de liderazgo en el desarrollo de la dirección futura de las tecnologías de dicho ámbito.

Las posibilidades de la inteligencia artificial en móviles van más allá. Varios analistas han llegado a la conclusión sobre algunos usos potenciales de los que, tanto fabricantes como usuarios, podrán beneficiarse con el paso de los años.

Autenticación de usuarios

Las contraseñas están cerca de quedarse obsoletas. Una combinación entre biometría, e inteligencia artificial capaz de analizar e identificar los patrones y el comportamiento de los usuarios, podría convertirse en el nuevo sistema de autenticación perfecto.

Reconocimiento de emociones

Canadá será uno de los primeros países en utilizar la IA para estudiar comportamientos estrechamente relacionados con el suicidio y la depresión en redes sociales. Este es un uso que los fabricantes, sobre todo aquellos que han centrado sus esfuerzos en crear asistentes personales para móvil, podrían implementar en su software para reconocer este tipo de comportamientos y ofrecer ayuda a los usuarios.

Realidad aumentada y virtual

Combinar sistemas de inteligencia artificial con realidad aumentada o virtual, puede ayudar a los profesionales de la salud a recopilar datos de usuarios y detectar enfermedades como el cáncer de piel o el cáncer de páncreas, entre otros.

Perfiles personales

Aprovechando que los dispositivos recogen una enorme cantidad de datos de los usuarios, es posible sacarles partido a través de la creación de perfiles único, registrando gustos, aficiones y comportamientos. A modo de ejemplo, las compañías aseguradoras podrían reducir o aumentar la tasa en función del comportamiento del usuario en la conducción.

Censura de contenido

Detectar y eliminar contenido peligroso es otro uso que se le puede dar a la inteligencia artificial. No solo sería posible introducir este tipo de sistemas en smartphones para identificar y avisar al usuario sobre contenido almacenado en el teléfono que pudiera violar alguna ley o política, sino que podría resultar de utilidad a la hora de mejorar la seguridad del sistema, evitando la aparición de amenazas como malware o aplicaciones malintencionadas.