La tecnología crece a un ritmo vertiginoso, y cada vez está más presente en el área de la salud.

Las grandes empresas de Silicon Valley han apostado por incluir la inteligencia artificial en los desarrollos que están relacionados con el ámbito de la salud. Tanto es así, que algunos expertos se atreven a afirmar que este mercado está en pleno auge.

Los avances en términos de inteligencia artificial pueden traducirse incluso en ventajas económicas.  Además que son servicios que están al fácil alcance de las personas ya que pueden acceder a ellos desde sus teléfonos o cualquier otro objeto inteligente como el reloj.

De hecho, las personas ya pueden, en algunos casos, saber qué enfermedad tienen sin necesidad de ir al médico, ya que en una ‘app’ instalada en su celular es posible encontrar la respuesta. Además se tiene la posibilidad de llevar el control de su estado de salud y la aplicación les avisa cuando hay algo anormal.

Un ejemplo de cómo se está aplicando esta tecnología es el proyecto ‘Cardiogram’, una aplicación que usa el sensor del reloj de Apple para medir la frecuencia cardíaca en tiempo real y, por medio de algoritmos, detecta cuando el ritmo cardíaco no es normal y le avisa a la persona para que esté alerta.

Otro tipo de enfermedades más complejas también pueden detectarse por medio de la inteligencia artificial. Un equipo de la Universidad de Nueva York diseñó algoritmos que permiten detectar de manera precisa y a tiempo diferentes enfermedades, en particular la diabetes tipo 2 y las insuficiencias cardíacas.

Otro de los ejemplos para cuidar la salud son las pulseras FitBit, que monitorizan la actividad física para conocer los patrones de sueño en pacientes con enfermedades psicóticas.

FitBit emite una alerta mediante SleepSight, una aplicación diseñada para dispositivos móviles que detecta las recaídas en los ciclos de sueño y así contribuir, junto con el tratamiento médico, al beneficio de la salud.