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FAMILIA PÉREZ
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Ricardo Pérez García es un nombre que se mantiene vivo en el tiempo, gracias a que dejó a sus familiares y a todos los panameños el mejor ejemplo de trabajo arduo,  perseverancia y amor por los suyos. Son los fundamentos básicos para una compañía que inició de una forma muy modesta y que hoy ya alcanza más de 1,600 colaboradores y que don Ricardo resumió para sus hijos y nietos en dos sencillos consejos: “nunca se peleen por un dólar” y “la familia es primero”.

Antes de hacer  realidad su sueño empresarial, tuvo muchos intentos sin perder jamás el entusiasmo. En 1942, el mismo día en que cumplió 30 años, se casó con Lelia Martinís en la Catedral de David; haciendo de esta ciudad su hogar. Allí se formó como empresario, asumiendo primero la distribución exclusiva de los productos de la Union Oil Company—que luego sería Gulf Petroleum Co..  Pero su espíritu emprendedor lo llevó a probar suerte en otras áreas: vendió vehículos Land Rover y maquinaria agrícola Ford; distribuyó fertilizantes; construyó una fábrica de jabón que no prosperó y también probó con la ganadería y agricultura.

Siendo un hombre decidido, apasionado por los retos y deseoso de triunfar en los negocios, aceptó en 1956 la distribución exclusiva para Panamá de los vehículos Toyota, convirtiéndose en el quinto distribuidor de la marca en el mundo.

Este hecho allanó el camino para lo que es hoy Grupo Corporativo Pérez.

Confiado de la educación y valores que les había dado a sus hijos les transfirió las responsabilidades operativas y las acciones de la empresa en 1980, siguiendo un visionario plan de sucesión.  Teniendo presentes los principios de su padre, la segunda generación Pérez fue   agente de cambio, pues consolidaron la empresa gracias a su mística de trabajo y deseos de honrar el sueño de su fundador.PORTADA  | FAMILIA PÉREZ

EN BUENAS MANOS

Con un norte ya definido y un plan bien estructurado por el fundador, los hermanos Pérez Martinís prepararon desde pequeños a sus hijos para hacer la transición de una empresa familiar a una familia empresaria. Este es el reto de la tercera generación: los nietos de don Ricardo Pérez García asumen un grupo corporativo líder en la industria automotriz, pero que ha sabido diversificarse con negocios en los sectores de energía, bienes raíces, logística y seguros, con un provechoso futuro por delante, abierto siempre a la innovación y al cambio.

Amparados por la base creada por la generación anterior y con la misma norma con la que se fundó la empresa: “La familia es primero”, cuatro de ellos, Richard Altieri Pérez, Roy Galán Pérez, Juan Raúl Pérez Abadía y Jorge Ricardo Pérez Abadía, ocupan actualmente cargos de directores en la Junta Directiva y son los representantes de toda la familia en el grupo, conscientes siempre de su arraigo a la unidad familiar.

Ningún miembro de la tercera generación de los Pérez trabaja allí, tal cual lo quería su abuelo. Este hecho quizá sea la clave para el éxito de una empresa familiar: entregar la dirección operativa y el día a día a profesionales externos y ellos ocupar el rol de accionistas y directores únicamente.

RICHARD ALTIERI PÉREZ

Es médico cirujano de profesión y, aunque su trabajo nada tiene que ver con autos, no puede negar que ese amor por los carros se lleva en la sangre. De pequeño disfrutaba las reuniones en familia en casa del abuelo, un hombre al que admiró por su entrega a la familia y su sentido humanitario. Son muchas anécdotas junto a él, ya que es uno de los nietos mayores. Se emociona recordando los veranos en Bambito, los días de pesca o los recorridos por cada división de la compañía para que los nietos se involucraran desde pequeños en el negocio familiar. Conoció la parte estricta del empresario y también la parte dulce del abuelo consentidor, que siempre los sacaba a pasear por las calles de David.PORTADA  | FAMILIA PÉREZ

Richard Altieri es hijo de Eugene Altieri y de  Lelia –Lelyn– la mayor de los hermanos Pérez Martinís, quien asumió la Presidencia de la Junta Directiva de la empresa en el año 1980, siendo una de las primeras mujeres en Panamá en asumir  tal cargo. Durante los 15 años de su gestión consolidó la estructura comercial y articuló acertadamente las relaciones empresariales y personales entre los cinco hermanos.

Ricky, quien además ostenta un MBA de Kellogg School of Management, acepta con orgullo el reto de continuar este legado. “Yo represento a toda la familia en la Junta Directiva y los cuatro primos que estamos en este cargo vemos nuestro rol como los guardianes de los intereses de todos. Mi abuelo Ricardo fue un hombre muy visionario y siempre inculcó en sus hijos y nietos la unidad familiar y por eso, a pesar de las diferencias que puedan existir, al momento de tomar decisiones siempre el amor familiar y la unidad deben primar. Eso todavía se mantiene vivo”, destacó.

Su visión está enfocada en seguir diversificando el portafolio de activos y poder apalancar las fortalezas y conocimientos de los primos para incursionar en nuevos negocios a nivel nacional e internacional.

Una de sus mayores satisfacciones es ver como el grupo se ha profesionalizado desde hace años, pasando la batuta a personas que no son de la familia, ya que esta independencia permitirá perpetuar el sueño de su fundador.

ROY GALÁN PÉREZ

Con estudios de Mercadeo y Negocios Internacionales en Bentley University, cursa ahora un MBA en Georgetown University.  Roy empezó su carrera como banquero y luego como diplomático, forjando así su propio camino, siguiendo el consejo de sus antecesores de tener una formación completa e independiente al negocio familiar.

Desde muy joven ha estado involucrado en la empresa, como parte del plan familiar de incluirlos en programas de aprendizaje en diferentes divisiones para que conocieran cada detalle del funcionamiento y tuvieran ese sentido de pertenencia por el que tanto luchó su abuelo.PORTADA  | FAMILIA PÉREZ

Roy es hijo de Rafael Galán y Maricel Pérez Martinís.  Su madre trabajó desde muy joven junto a su padre don Ricardo, gestionando con gran acierto el Departamento de Recursos Humanos.

Tal como reza la frase: “Lo que bien se aprende nunca se olvida”, Roy siente un especial compromiso con los colaboradores, quienes son el motor del grupo. “Continuar este camino es un honor y un reto a la vez. Son muchos años de trabajo arduo y todos sabemos la importancia y responsabilidad que tenemos en los hombros para llevarlo hacia adelante. Para no correr la misma suerte que otras empresas familiares, que desaparecen con los años, a nosotros desde pequeños nos han inculcado sobre este tipo de negocios y todos tenemos las mejores intenciones de seguir forjando el futuro”, señaló.

Roy Galán es un hombre decidido, al parecer esto lo llevan en su ADN.  Al preguntarle hacia dónde va Grupo Corporativo Pérez, coincide con sus primos en que el éxito de esta generación está en la conquista de nuevas áreas de negocios, manteniéndose como líderes en la industria automotriz, pero expandiéndose de acuerdo a las necesidades del mercado local e internacional. Así como la transición hacia la segunda generación fue muy bien planificada, el proceso de iniciación de la tercera generación se dio desde hace muchos años, como parte del plan consensuado de acción empresarial y familiar. “Toda esta estrategia de expansión empresarial irá encaminada a mantener la fidelidad de los clientes, darles un excelente trato con servicio de calidad garantizada, como lo hemos hecho durante estos 60 años”.

Juan Raúl Pérez Abadía

Hijo de Ricardo Pérez Martinís “Dicky” y Maribel Abadía, Kino Pérez, como todos los conocen, tenía 11 años de edad cuando murió su abuelo. Al hablar de él se emociona recordando lo cariñoso que era con sus nietos y los principios tan arraigados que siempre mostró tanto a nivel personal como profesional.

La línea intachable de integridad que él trazó en todos los que lo conocieron fue fielmente llevada por sus hijos y ellos, a su vez, la inculcaron en la siguiente generación; integridad que para él ha sido fundamental en su desempeño como empresario. También tiene como ejemplo la audacia comercial demostrada por su padre, “Dicky”, durante sus exitosos años de gestión como Presidente de Ricardo Pérez, S.A.- División Automotriz.  Kino estudió Mercadeo y Psicología en Notre Dame y tiene un MBA de Duke; desde hace diez años funge como socio operativo en una exitosa empresa de publicidad.PORTADA  | FAMILIA PÉREZ

Lleva consigo la responsabilidad de ser un descendiente de los Pérez, un apellido que habla por sí solo de trabajo y honestidad.  “Me da mucho orgullo saber que mi abuelo fue una persona emprendedora que se hizo de cero. La segunda generación luego potenció y dimensionó el negocio, y ahora a la tercera nos toca ser parte de la transformación de una corporación que debe emprender y evolucionar ante nuevas estructuras”.

“Nuestro rol es de participar de juntas directivas, en foros y consejos familiares, en fundaciones y otros vehículos de influencias no operativos. Es nuestra misión que la cuarta generación sienta ese mismo amor y responsabilidad de continuar este legado”, destacó.

JORGE RICARDO PÉREZ ABADÍA

JR, como todos lo conocen, es un empresario que no está relacionado con el negocio automotriz: se inclina por la industria culinaria y también los bienes raíces, aunque, al igual que a sus otros tres primos que en este momento actúan como directores, le apasionan los carros.

Es hijo de “Tucky” Abadía y  Rolando Emilio  Pérez Martinís, “Rony”, el menor de los cinco hermanos, quien hizo crecer con gran éxito a Petrolera Nacional, S.A. hasta su venta en 1998,  siendo la única empresa nacional compitiendo contra gigantes internacionales.  “Rony” es el actual Presidente de la Junta de Accionistas.PORTADA  | FAMILIA PÉREZ

JR estudió Finanzas y Mercadeo en Saint Joseph’s  University e hizo el MBA en la Escuela Europea de Negocios, Madrid.  Enfatizó la visión corporativa enfocada al futuro, aprecia hasta dónde han llegado y con ese mismo entusiasmo acepta el reto de adaptarse a un mundo en el cual las nuevas generaciones tienen diferentes prioridades.

 “Yo pienso que de la misma forma como el mundo evoluciona, tenemos que hacer negocios y movernos de acuerdo a las tendencias, con excelente servicio al cliente, la calidad en nuestros productos y a la vez haciendo nuevas inversiones”.

Para JR es importante mantener la reputación intachable por la forma de hacer negocios y asociarse con la gente correcta. Cuando la empresa se fundó, la palabra dada era suficiente para cerrar un trato. Ellos crecieron con estos valores y por eso hoy día valoran el respeto con el que los ve la gente.

Desde que los cuatro primos asumieron sus cargos han honrado el estilo administrativo intimista, personal y altamente informado que caracterizó al fundador de las empresas y que puede ser llamado la “mística de trabajo”. En esta familia han sabido hacer de la diversidad una fortaleza importante. Cada quien hace en su vida lo que le más le apasiona; pero sentados a la mesa directiva, todos reman hacia el mismo lado, apoyándose en las aptitudes del otro para lograr las metas propuestas. Eso es lo que ellos entienden por “familia empresaria”.