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AIMEÉ SENTMAT DE GRIMALDO
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Es una mujer de varias pasiones y al mismo tiempo fiel a sus convicciones. Aunque acepta que vive en un mundo dispar, cree que las aspiraciones y logros de metas no deben estar condicionados por las diferencias de género.

Hay quienes no tienen que alzar la voz para denotar   autoridad. Su sola  presencia  transmite ecuanimidad y hasta logra dar indicaciones con solo una mirada. Ese es el caso de Aimeé Sentmat de Grimaldo, cuya imagen proyecta un aura descomplicada y serena.

Aunque sus vestidos puedan variar de ejecutivos, a casuales y hasta muy elegantes y formales, su investidura de líder es imposible de remover. Al contrario de las piezas de delicados tejidos que suele combinarse con admirable maestría, esta última no se la quita nunca y según ha ganado experiencia, ésta ha ido aumentando su brillo.PORTADA  | AIMEÉ SENTMAT DE GRIMALDO

Su actitud mesurada es su sello. Éste se deja sentir en su sitio de labores o dentro de su cálido y perfectamente ambientado hogar. Quizás estas características han sido un ingrediente fundamental en su desarrollo profesional. No en vano, en sus manos estuvo dirigir la hoja de ruta de la transición de HSBC a Banistmo.

Esta banquera, quien de manera sigilosa y diestra, ha ido surfeando las olas del mundo financiero lleva la cumbia chorrerana en sus venas. Y, si bien, los cálculos exactos, son lo suyo; la riqueza cultural con la que es hoy conocida como Provincia de Panamá Oeste, ocupa un lugar importante en su cofre de tesoros.PORTADA  | AIMEÉ SENTMAT DE GRIMALDO

Entre las responsabilidades de la actual Presidenta Ejecutiva del banco, estuvo garantizar que el proceso de integración fuese lo menos traumático posible, tomando en cuenta que estarían involucradas cientos  de  personas.  Cabe destacar, que uno de los principales retos al asumir el cargo, fue conseguir el compromiso y apoyo de sus colaboradores. Ese factor fue primordial para completar de manera óptima y armónica la misión.

Han pasado dos  años  desde que comenzó esa  experiencia, por lo que Sentmat de Grimaldo ya  se atreve a decir que ha sido una fase exitosa, lo que se refleja en la recepción y confianza de los clientes, traduciéndose a resultados financieros positivos.PORTADA  | AIMEÉ SENTMAT DE GRIMALDO

NADA FUE CASUALIDAD

La vida profesional de Aimeé, quien hasta el momento es la única mujer panameña que ha ocupado un cargo como éste en el sector bancario, inició hace 25 años. De niña amaba manejar  bicicleta y bailar ballet, pero en estas dos décadas y media, ha tenido la oportunidad de laborar en distintos tipos de organización, bancos  globales  y multilaterales.  Aunque a veces se vuelve a poner las zapatillas para ejercitarse, ahora lleva puestos otros zapatos, unos más ejecutivos. Sus pininos los hizo en el área de riesgos y comercial local.

El estilo del calzado ha ido variando según la entidad, por ejemplo, Bladex le brindó la oportunidad de conocer el mercado internacional y de vivir la experiencia de una crisis económica financiera en el mercado argentino, situación que le permitió foguearse en un entorno más robusto.

Pero la formación de Sentmat ha sido similar a la de un deportista, de ahí el paralelismo. Primero estuvo el deseo, luego preparación; teniendo siempre en mente que debía superarse una y otra vez para alcanzar cada meta.

A la par de cada etapa ha estado su familia. Primero sus padres, ese señor con el que compartía la adrenalina de los juegos de béisbol en los campos deportivos de La Chorrera. Después su propio hogar. Es madre de dos hijos, uno de 19 años y una nena de 16, quienes han sido un motor más para propulsar esos sueños que nacieron cuando ella aún era pequeña.PORTADA  | AIMEÉ SENTMAT DE GRIMALDO

SEGURA DE sí

Desde muy joven, Aimeé Sentmat de Grimaldo supo que los números serían lo suyo.  A temprana edad se inclinó por el sector financiero, la banca en específico.   “Siento que he sido bendecida porque ésta es mi pasión profesional.  Estaba clara que entraba en un campo dominado por el sexo opuesto”, recalca.

Para esta ejecutiva, la principal barrera que hay que rebasar es la que se encuentra en la mente de las féminas. En su caso ha tenido que enfrentar diversos retos y no considera que han tenido que ver con su género. “Quizás es porque vivimos en una sociedad en donde la mujer profesional aún tiene largo camino por recorrer, considero que muchas veces somos nosotras mismas quienes no rompemos nuestros propios miedos y prejuicios”, explica Sentmat.

No obstante, resalta que lo complejo o sencillo de la hazaña de llegar lejos también dependerá del empeño que se le ponga.  Años atrás, ella llevaba puesto un tutú, ahora la banda de un importante banco. “Nada que valga la pena en la vida es sencillo, sigue diciendo.  Todo requiere de esfuerzo, preparación, compromiso, dedicación y decisión de hacerlo”.

Es que, de acuerdo con su experiencia, “el desarrollo profesional debe ser un tema de manejo de talento y no de género pero debemos, como mujeres profesionales, proponérnoslo, prepararnos – lo repito muchas veces- e ir por esa ruta”.  Cada persona está en la capacidad de decidir lo que quiere hacer, solo le queda esforzarse día a día, mantenerse actualizado para no quedarse atrás en esta carrera que es de resistencia, no de velocidad, destaca.PORTADA  | AIMEÉ SENTMAT DE GRIMALDO

FUERA DEL DESPACHO

Aimeé Sentmat  de Grimaldo es más que cálculos numéricos. Esta profesional tiene otras pasiones, una de ella son los niños. Al haber  ocupado importantes cargos gracias al empeño y preparación que ha dispuesto, aspira a que los demás tengan igual oportunidad. Sobre todo los más pequeños. Uno de los proyectos que apoya, desde su posición en Banistmo es Mi Escuela Primero, con el que se ha establecido el firme propósito de contribuir a mejorar la calidad de vida y educación de más de 500 estudiantes que asisten al plantel educativo María Ossa de Amador, que es la escuela apadrinada por la entidad que lidera.

También tiene una activa participación en foros y conferencias que tengan como meta mejorar el entorno social y cultural del país.

Es que lejos de ser un ente pasivo, buscar actuar o proponer ideas para lograr ese cambio que se requiere para mejorar la realidad actual y futura de nuestras sociedades.  “Es necesario que todos, sector público y privado, en todo momento trabajemos por el propósito común de generar crecimiento sostenible y riquezas mejor distribuidas y eso lo empezamos a lograr cuando en cada una de nuestras acciones, siempre bajo los más altos estándares de transparencia, se antepone el propósito común a un interés particular”, considera la banquera, quien aparte de ser una mujer de cuentas exactas, posee una enorme sensibilidad humana.

Fuera de la parte laboral y social, aún le queda tiempo para su faceta de deportista, esa pasión que cultiva desde niña, ya que es una de las actividades que comparte con su esposo y con su hija Ana Sofía. Como buena latina, le encanta bailar, sobre todo salsa.

En su agenda cabe la lectura, y no es casualidad que sus tópicos favoritos sean los de liderazgo, aunque le gusta todo aquello que le deje una enseñanza.

Su rol como alta ejecutiva de la banca no la aísla de la cotidianidad. Aunque acepta que fue todo un reto sacar tiempo en su agenda para esta larga sesión de fotos, en su día a día debe haber un espacio para charlas con su hijo mayor y sesiones de pilates con su nena. Ella es el vivo ejemplo de que se puede llegar tan lejos como se desee, siempre que haya disciplina y formación.