Inversión a Largo Plazo

La transmisión de la energía eléctrica fue por muchos años el punto débil del sistema, ya que siendo el canal de transporte entre las empresas generadoras y las distribuidoras, presentaba algunas vulnerabilidades que son corregidas con importantes inversiones en infraestructura.

ESPECIALES  | Generación Eléctrica

La primera línea de transmisión eléctrica en Panamá, se construyó  en 1978 desde Chiriquí Grande hasta la ciudad capital. Durante 26 años se operó con una sola hasta el año 2004 que vino una segunda línea hasta Llano Sánchez y luego en el 2006 se hizo el siguiente tramo hasta la estación Panamá II.

Con un panorama donde la generación viene creciendo a un ritmo más acelerado que la transmisión y luego de una serie de incidentes que dejaron al descubierto donde estaban las deficiencias del sistema, se apostó por la ampliación de la red con la construcción de una tercera línea, que entró en operaciones en octubre del año pasado y una cuarta que se espera esté culminada en diciembre del año 2022.

DIAGNÓSTICO

La Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA), controla el 99% de este mercado bajo un contrato de concesión vigente hasta el año 2025. Como parte de su responsabilidad está operar, explotar, mantener, realizar mejoras a la red de transmisión  y garantizar la energía para todos.

ESPECIALES  | Generación Eléctrica

En su Plan de Expansión del Sistema Interconectado Nacional 2015-2019, ETESA realizó un diagnóstico correspondiente al año 2016, en donde analizó la condición operativa  en ese momento. El estudio se concentró en la operación del sistema durante el periodo lluvioso y destaca las restricciones en cuanto a la capacidad de transmisión para evacuar la generación localizada al occidente del país, que en su totalidad proviene de hidroeléctricas y cuya oferta superaba la capacidad de las dos líneas que estaban operando en esa época ya que se tenía  una capacidad instalada aproximada de 1,285 MW y la capacidad de transmisión en sentido occidente-oriente era de 1,044 MW.

El estudio concluyó que esta condición operativa impedía que se lograra el despacho económico, ya que para hacerlo de manera segura se requería de generación obligada (térmica) en el centro de carga, una situación que sería corregida con la entrada en acción de la tercera línea que tiene doble circuito, lo que otorga capacidad adicional y mayor confiabilidad.

Gilberto Ferrari, Gerente General de ETESA, explicó que esta tercera línea entró en operación en octubre del año pasado y recorre más de 300 kilómetros del país, sostenida por 857 torres de acero, con una altura promedio de 30 a 48 metros y en casos especiales, como el del cruce del Canal de Panamá, podrán tener de entre 120 a 140 metros de altura.

Toda la nueva estructura se ubicó de manera paralela a las ya existentes a 120 de distancia entre una y otra. Actualmente están funcionando las tres de forma independiente; sin embargo, durante el primer semestre de este año, se espera contar con un equipo de inteligencia que permitirá operar las tres líneas a su máxima capacidad en el mismo tiempo con una capacidad total de 1,500 MW a plena carga. La nueva estructura se levantó a un costo de 375 millones de dólares y en el equipamiento que está pendiente hacen falta otros 100 millones.

ESPECIALES  | Generación Eléctrica

“Al tener esta operación, se logra disminuir los riesgos innatos de todo sistema energético del mundo y, con ello, mejorar la calidad de la transmisión para un país que experimenta uno de los crecimientos económicos más pujantes de la región y se debe ver reflejado en la accesibilidad de los servicios básicos”, manifestó el gerente general de ETESA.  Los trabajos también incluyeron la adecuación de cuatro subestaciones existentes: Veladero en Chiriquí; Llano Sánchez en Coclé; La Chorrera y Ciudad de Panamá, que permitirán monitorear y operar las tres redes desde el Centro Nacional de Despacho (CND) a través de cables de fibra óptica. 

A diferencia de otros sectores, en éste las decisiones que se tomen hoy, impactan en el largo plazo. Por ello es primordial hacer planificación a diez años. Según Ferrari, con la realidad que tenemos actualmente, podemos operar sin dificultad hasta que empiece la cuarta línea que tiene una capacidad para 1,800 MW adicionales.

“Para el año 2022, vamos a pasar de 1,500 a 3,300 MW; y mientras estamos preparados para operar con regularidad, incluso si se llega a perder un circuito. Eso es lo ideal, que los usuarios no se afecten si ocurre un daño, pues el sistema tiene la suficiente capacidad para seguir funcionando”, agregó.

PROYECCIÓN

Para poder hacer la planeación se estudian escenarios a futuro y según análisis realizados en cuanto a demanda, indican el consumo de energía eléctrica del Sistema Interconectado Nacional podría presentar tasas de crecimiento, por el orden de 5.4 a 5.7% promedio anual, para los 15 años de proyección que maneja ETESA, mientras que la potencia máxima exigida al sistema podría crecer entre 5.4 a 5.5%.

Estas perspectivas están basadas en el crecimiento económico histórico que ha tenido el país en los últimos años y tomando en cuenta escenarios optimistas y pesimistas, en cuanto al desempeño de la economía nacional.

ESPECIALES  | Generación Eléctrica

SUGUIENTE PASO

La cuarta línea de Transmisión Eléctrica ya se encuentra en un proceso de consulta previa informándole a las comunicadas, sobre todo en el área comarcal, cuál será el recorrido que tendrá, el impacto y la participación de los moradores, a fin de generar los menores impactos posibles.

Este proyecto tendrá una capacidad de 1280MW por un circuito en 500kV. Por primera vez tendrá una ruta distinta a las ya existentes, lo que da mayor garantía en caso de que ocurra un daño en la zona donde están las otras tres. Esta vez irá por el norte de la cordillera, de 328 kilómetros desde Chiriquí Grande hasta la Ciudad de Panamá, de los cuales, 107 kilómetros están dentro de territorio comarcal.

Según las estimaciones, tendrá un costo aproximado de 500 millones de dólares. 

ESPECIALES  | Generación Eléctrica

LA PLANIFICACIÓN A LARGO PLAZO ES LA CLAVE EN EL SECTOR ELÉCTRICO

Crédito: Héctor Cotes – Presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa.

Las inversiones en el sistema eléctrico panameño se separan en generación, transmisión y distribución. La generación es inversión privada desde la privatización del IRHE (Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación) hace veinte años. Cualquier inversión en la red de transmisión quedó sujeta a ETESA, empresa donde el 100% de las acciones son propiedad del Estado.

Luego de varios años de gestión, se ha evidenciado que se requiere una revisión de los procesos y controles dentro de ETESA para que esta empresa estatal pueda ir acorde con las inversiones que se van dando por la gestión privada en las otras áreas del sistema eléctrico.  En estos momentos, efectivamente existe un retraso en el área de transmisión, a destacar la entrada tardía de la tercera línea de transmisión y el inicio de la cuarta línea.

Estos retrasos han representado costos a ETESA y a los generadores por más de $300 millones por no contar con la capacidad necesaria para ir acorde con las inversiones privadas de generación en la región occidental del país.

La privatización de la generación y distribución ha permitido inversiones que de otra forma no se hubieran dado con el antiguo IRHE. Estas inversiones ascienden a más de 7,000 millones de dólares  de inversiones en los últimos 20 años.

En estos momentos, la demanda de energía en Panamá es aproximadamente 1,620 megavatios versus una capacidad de generación de 2,000 megavatios. Por lo que a corto plazo no hay riesgo de falta de energía en los próximos tres años. 

El crecimiento de la demanda ha estado en promedio por encima del 5% en los últimos años. Pero se requiere planificación de las inversiones que deben cubrir la demanda futura que crece entre 80 y 100 megavatios anualmente. Esto es debido al tiempo que toma la construcción de plantas grandes. Por ejemplo, una planta de generación hídrica puede tomar entre 4 a 6 años de construcción y permisos.

Para garantizar la estabilidad del mercado eléctrico se requiere poder contar con los contratos a largo plazo e inversiones requeridas, en cuanto a generación y transmisión principalmente.