El  Foro Económico Mundial reveló una lista que revela todos los avances tecnológicos que probablemente moldearán nuestras vidas en el futuro cercano. Seleccionado por un panel de científicos y expertos, se ha identificado que cada uno de ellos tiene un potencial transformador al alterar las prácticas profundamente arraigadas o sacudir industrias enteras.

Una de las tecnologías que generan el mayor entusiasmo entre los expertos este año está la realidad aumentada.

La superposición de información y animación en imágenes del mundo real se volverá popular. Si bien la tecnología no es nueva,  está lista para dar un paso adelante en términos de sofisticación y uso diario. En el futuro, la realidad aumentada ayudará a los cirujanos a visualizar los tejidos en tres dimensiones debajo de la piel de un paciente y a crear guías holográficas para recorrer un museo.

A esta le sigue la medicina personalizada, puesto que las herramientas de diagnóstico avanzadas están diseñadas para adaptar los medicamentos a las necesidades específicas de cada paciente, al detectar y cuantificar múltiples síntomas de una enfermedad para decidir qué tan probable es que la contraiga.

Actualmente ya se utilizan varias herramientas avanzadas de diagnóstico para el cáncer. También se puede usar para diagnosticar la endometriosis, sin necesidad de cirugía, así como trastornos cerebrales, como el autismo, el Parkinson y el Alzheimer, que actualmente se diagnostican mediante una evaluación de los síntomas.

Otra de las tecnologías que tuvo auge este año está la que se centra en los ayudantes digitales.

Si cada día es más dependiente de Siri y Alexa para encender su música o escuchar el pronóstico del clima, pronto podrá acceder a ayudas digitales mucho más sofisticadas. Con el poder de la Inteligencia Artificial, la tecnología más avanzada explorará la nube y esbozará varios argumentos sobre temas que son importantes para usted, sin necesidad de capacitación previa.

Finalmente tenemos las células implantables para la fabricación de medicamentos. Hasta ahora, el uso de implantes era limitado ya que también era necesario tomar medicamentos inmunosupresores para evitar que sus cuerpos atacaran el implante. Actualmente la tecnología es lo suficientemente sofisticada para funcionar sin ser rechazada por el sistema inmunitario y podría transformar el tratamiento de afecciones a largo plazo, como enfermedades cardiovasculares, tuberculosis, diabetes, cáncer y dolor crónico.