Reunidos en Honduras, durante la Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, los jefes de Estado y de Gobierno de Mesoamérica, analizaron los resultados de los esfuerzos conjuntos que se realizan en la región para eliminar la malaria a finales del 2022.

Los miembros de la Iniciativa Regional de Eliminación de la Malaria (IREM) identificaron 183 focos activos de malaria en Centroamérica, Colombia, República Dominicana y México. Gracias a este primer avance, los países miembros, entre ellos Panamá, pueden planificar el trabajo de los equipos locales para detectar y tratar nuevas infecciones en humanos y así detener el ciclo de transmisión de la enfermedad.

Según informó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un comunicado, una de las principales novedades con las que cuenta ahora la IREM es asegurar el diagnóstico en las primeras 48 horas, a partir del inicio de los síntomas. Esto garantizaría también el inicio del tratamiento farmacológico a los pacientes, casi al instante.

Los nuevos objetivos de la IREM fueron dados a conocer por Verónica Zavala, gerente del Departamento de Países de Centroamérica, México, República Dominicana y Haití, del BID. “Con la IREM, el objetivo es erradicar el peligro de contraer la malaria para los 18 millones de personas que viven en las zonas con focos activos de transmisión”, afirmó la representante.

De acuerdo a las estimaciones del BID, 50 millones de ciudadanos en Mesoamérica, están en riesgo de contraer el parásito que transmite la malaria. Entre 2000 y 2015, los países de la región redujeron los casos en cerca del 90%.

Sin embargo, en los años subsiguientes, se reportó un repunte en el número de casos detectados; de ahí que, a comienzos de este año, el BID facilitó una alianza público-privada, que ha aportado 103 millones de dólares para financiar los trabajos de la IREM.