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¿Cómo ser exitoso en el trabajo?
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Hay que despreocuparse de las palabras «buena o mala suerte» que a diario  utilizamos y avanzar sin pensar en esas fuerzas ocultas y misteriosas que, según creen algunos, gobiernan nuestras vidas. El mejor amuleto para ser exitosos en el trabajo y en la vida se llama «determinación y trabajo».

En nuestra sociedad tendemos a decir que si alguien logra el éxito en algo es porque tiene buena suerte y, si no lo logra, mala suerte. Pero, si indagáramos en los motivos que llevaron a esa persona al éxito, veríamos cómo no le ha sido tan fácil como pensamos.

Alcanzar un sueño, lograr una meta o conseguir un propósito vital no depende de la suerte. Los auténticos héroes poseen maestría en paciencia, doctorado en tenacidad y la virtud de la insistencia. Cuando empezamos a entender y aceptar mejor el funcionamiento del universo, nos damos cuenta de que nada de lo que sucede es cuestión de buena o mala suerte, sino que tiene que ver con nuestra actitud ante la vida.

El éxito no es una cuestión de azar, de elección o algo que deba esperarse. Se  alcanza y determina por las decisiones que tomamos. Sin embargo, hay quienes, por el afán de lograr el éxito, ponen sus esperanzas en terceros y terminan siendo engañados. Debido a  estas creencias, vivimos diariamente bombardeados con propaganda de adivinadores, videntes, astrólogos, médiums, espiritistas, curanderos, brujos, tarotistas, chamanes, clarividentes y horoscoperos, a cual más esotérica, absurda y que sin ninguna base científica nos ofrece caminos rápidos y fáciles para alcanzar éxito, felicidad y fortuna sin esfuerzo.

¿Qué venden estos magos encantadores? Consejitos, esperanza, imposibles, consuelo superficial, fórmulas mágicas acompañadas de amuletos, talismanes, perfumes y un sinfín de artilugios que, según ellos, atraerán la buena suerte.

¿Quiénes caen en estas trampas? Aquellos que creen que no cuentan con los recursos internos necesarios para resolver una situación crítica, los débiles de espíritu, los agobiados por sus problemas, los que no pueden controlar su vida, los que temen por su futuro impredecible, los lastimados por la soledad y el abandono, los que no le encuentran sentido a su vida. Y quienes buscan amor, aprobación o reconocimiento; quienes no han aprendido a lidiar con el dolor, la pérdida o el desamor. Ellos desconocen que la buena suerte se explica por el esfuerzo, laboriosidad, constancia, creatividad, discernimiento y fuerza de voluntad para seguir luchando pese a los obstáculos, y la mayoría de la mala suerte se produce por carecer de estas cualidades. Esto reconfirma que el éxito es la consecuencia de oportunas decisiones orientadas hacia nuestro desarrollo personal y al cumplimiento de metas y objetivos, no del azar.

La Biblia dice: «No practiquen el espiritismo ni consulten a los adivinos, pues se harían impuros por esto». No debemos consultar ninguna fuente esotérica para conocer nuestro destino. Nuestro presente y nuestro futuro le pertenecen a Él y a nadie más. Él es el creador, el único con poder suficiente para guiar nuestras vidas.

Qué hacer para ser exitosos en el trabajo y en la vida:

  1. Ábrete a nuevas experiencias y piensa positivamente. Nuestros pensamientos determinan nuestra conducta y realidad.
  2. Actúa. No te quedes en el deseo, la acción es indispensable.
  3. Persevera. Si no obtienes a corto plazo lo que deseas, no abandones, date un tiempo razonable. Los trabajos que realmente valen la pena son los largos, costosos y difíciles.
  4. Pregúntate: ¿cómo es mi actitud actual ante mis dificultades? Cuando me propongo algo, ¿actúo con confianza o dudo de mi capacidad? ¿Me considero capaz de lograr mis metas? ¿Qué puedo aprender de mis errores o fracasos del pasado?
  5. Encuentra lo positivo en cada error. Considera la adversidad como algo para ser resuelto y obtener aprendizaje.
  6. Recuerda que toda adivinación nace de la falta de fe en el Dios verdadero. Consúltale mediante la oración y deja que Él te hable leyendo y practicando su palabra.

 

Ponte en las manos de Dios y deja que Él encauce tu destino. Tus probabilidades de éxito serán mayores, ya que tu suerte no será azar, sino providencia, palabra que marca la diferencia. La providencia es mi destino, manejado magistralmente por las manos del Creador.

Los invitamos a leer nuestras columna de logística y tecnología


«El hombre tiene en sus propias manos el molde de su fortuna».

Azael pitti

Presidente de Azael Pitti Training. Consultor y Conferencista.

az@recursoshumanosapt.com