Cuando de concentración se trata, una de las técnicas más socorridas es la de escuchar música, clásica en su mayoría, pero una investigación realizada en el Reino Unido sugiere lo contrario: trabajar en silencio es mucho mejor.

Un estudio, publicado por la revista Applied Cognitive Psychology, llegó a esta conclusión luego de una investigación en las que se les pidió a los participantes que resolvieran algunos problemas y pruebas lingüísticas, teniendo diferentes sonidos de fondo o con la ausencia de estos.

Primero se les pidió hacerlo en silencio, para luego incoporar distintos ritmos y géneros musicales, desde los instrumentales hasta los más modernos. Para sorpresa de los investigadores, no hubo ninguna diferencia en los resultados; incluso, se determinó que la creatividad aumentaba mientras hacían las tareas en completa afonía.

Depende de la música

No pocos científicos parecen estar de acuerdo con esta afirmación. Un informe publicado por la BBC, revela que la mayoría de la gente suele ser más eficientes en sus tareas, cuando las realiza en silencio. La conclusión se basa en las afirmaciones del psicólogo de la Universidad de Cardiff, Mick Perham.

Según el especialista, que analiza los efectos del sonidos en las habilidades cognitivas, también se debe considerar la interacción entre la tarea a realizar y qué tipo de sonidos se escuchan al fondo. Por ejemplo, cuando se quiere comprender o procesar textos, mientras se escucha un sonido con fragmentos inteligigbles, esto incidirá negativamente en la concentración.

De acuerdo al informe, la música de fondo no tiene en sí un efecto negativo. Así, cuando se escuchan más de tres voces en una pieza, los sonidos suelen “taparse” entre ellos y no afectan el desempeño. En ese caso, pasa a ser un ruido blanco, que son los sonidos tipo “murmullo” y, según Perham, esto disminuye el nivel de distracción.