Septiembre de 1999 marcó un antes y un después en la forma de conectarnos a Internet y, por ende, en la manera en que nos relacionaríamos a través de la red. Fue entonces que el mundo vio nacer la Wireless Ethernet Compatibility Alliance, mejor conocida como WiFi.

A dos décadas de este acontecimiento, recordamos el nacimiento de este modo de conexión y analizamos su futuro, del cual ya hemos tenido una muestra este año con el advenimiento del WiFi 6, que promete revolucionar nuestro acceso y navegación en Internet.

De vuelta al pasado, este estándar fue creado en un esfuerzo conjunto de empresas como Nokia, 3Com y Symbols Technologies, entre otras. A esta alianza se le llamó WECA o Wireless Ethernet Compatibility Alliance, nacida para promover la tecnología inalámbrica en equipos.

La reacción de los usuarios la resume el conglomerado tecnológico Cisco en un comunicado, a propósito del vigésimo aniversario del WiFi: «La vida de los internautas cambió drásticamente».

Y no solo la de los usuarios de computadoras, la norma IEEE 802.11a, también de 1999, permitió la estandarización de la red inalámbrica.

Esto último permitió que fuese compatible con teléfonos, televisores y otros artilugios. Independientemente de los fabricantes, la norma permitió que los distintos dispositivos pudiesen conectarse entre a Internet, a través de un punto de acceso.

En 2009 ya existían 1,000 millones de dispositivos con esta certificación en el mercado y se estima que hoy existen más de 30,000 millones de puntos de acceso WiFi. Esta cifra sigue en aumento.

El futuro

En dos décadas, no ha existido otro modo de conexión capaz de superarlo. De ahí que sus gestores estén ya preparados para la siguiente etapa evolutiva: WiFi 6. Este nuevo estándar, conocido también como 80.11ax, fue anunciado en enero y durante todo el 2019 ha ido llegado a algunos dispositivos.

El WiFi 6 es 500 veces más rápido que el de 1999 y posee un 400% más de capacidad que su versión anterior, el WiFi 5.

Además, posee innovaciones como OFDMA (acceso múltiple por frecuencias ortogonales), que lo perfectamente compatible con la anunciada tecnología 5G y es más eficaz en lugares donde hay muchos dispositivos conectados a una sola red.