Tenemos que hacer el esfuerzo para salirnos del mundo digital de vez en cuando, para evitar caer en ese hoyo negro e interactuar como se debe.

Los seres humanos por naturaleza somos seres sociables ¿Pero será necesaria la conversación o interacción cara a cara o será el mundo digital suficiente? 

Hoy, tenemos tantos canales de comunicación que es complicado estar en todos y llevar conversaciones en todos al mismo tiempo. Hay situaciones donde uno comienza hablando con alguien por un canal y cinco minutos más tarde seguiste la conversación en otro lado.

A veces, te hablan por todos y uno se pierde contestando todo, te hablan por WhatsApp, te escriben por Messenger, te escriben por Instagram, te ponen comentarios en tus fotos, tienes un mensaje nuevo en Twitter, te llegan mensajes directos por Snapchat, suenan mensajes de texto y te están llamando. Es abrumador a veces, pero no sé si soy el único que se siente así.

Teóricamente nos hemos vuelto más sociables ya que hablamos con una mayor cantidad de personas, cercanas y lejanas, y estamos más expuestos a la sociedad mediante las redes.

Pero al mismo tiempo hemos reducido el contacto o el encuentro físico, que en mi punto de vista es vital para la socialización.

Podemos ver que los famosos Millenials y Gen Z (los que siguen a los Millenials), al haber nacido en un mundo digital donde las redes sociales son parte de nuestra vida que llegan hasta evitar la relación física y apegarse mucho al chat.

Ha llegado a un punto donde no contestamos llamadas telefónicas y apenas la llamada para de sonar, escribimos por WhatsApp para preguntar qué querían.

La tecnología ha ido cambiando nuestros encuentros sociales de una manera radical en los últimos años, tanto que estamos frente a frente con personas y preferimos estar hablando con personas por chat.

Cada día, la tecnología y los medios de comunicación digitales son más asequibles. Por ejemplo, en Panamá hay el doble de líneas de teléfono celular a lo que hay personas, esto es una locura.

Significa que en promedio las personas usan dos celulares para su día a día, yo no puedo con uno… ahora imagínense dos. A medida que todos estos medios de comunicación digital avanzan, más y más, las personas se adaptan.

No sé si lo han notado, pero cada día que pasa, el mundo se torna hacia el chat, todos los comercios ahora están sacando líneas de WhatsApp para sus centros de atención al cliente.

Esto lo encuentro súper positivo, ya que he dejado de llamar a lugares solo por lo tedioso que es la central telefónica, pasas 10 minutos en la línea y aún no has hablado con nadie y la máquina no sabe bien cuál es tu problema. Ni hablemos de cuando sale el mensaje que la llamada es muy importante para ellos, etc. y escuchas la música de elevador y cinco minutos después sale el mismo mensaje.

Hablando de llamadas, levante la mano ¿quién se acuerda cuándo fue la última vez que se quedó sin minutos en su celular? Creo que mi consumo promedio mensual anda por los 150 minutos, cuando antes al quinto día del ciclo ya no tenía minutos. 

Inclusive lo que las telefónicas han comenzado a hacer es otorgar data gratis para que pueda hablar por WhatsApp y cualquier otra red social sin consumir data. El mundo entero conspira para que nos enfoquemos en el chat o las interacciones digitales. 

Personalmente no estoy en contra del mundo digital, es más me fascina, pero algo que sí está claro, es que el contacto o la interacción física es básica en nuestras vidas.

Todos tenemos que hacer el esfuerzo para salirnos del mundo digital de vez en cuando, para evitar caer en ese hoyo negro en donde somos muy fuertes y directos en los canales digitales, pero en persona no podemos ni mirar a alguien a los ojos.

Esto ya está pasando, somos dos personas totalmente diferentes cuando interactuamos por chat a cuando lo hacemos en persona. Algo como “bipolaridad digital”, sería como yo le llamaría. Nuestros hijos nacieron esclavos de este mundo digital y es importante humanizarlos.

La próxima vez que estés en un lugar público, mira a tu alrededor y fíjate cuántas personas están sentadas una en frente de la otra y no hablan porque están pegados al celular.

Préstale mucha atención y sé consciente de tus interacciones, ya que poco a poco vamos perdiendo esta capacidad de comunicarnos cara a cara y es una de las cosas que nos hace humanos.


«Nuestros hijos nacieron esclavos de este mundo digital y es importante humanizar sus interacciones».
CARLOS J. CHAMORRO
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