La inequidad para las mujeres a nivel global está lejos de haberse resuelto.

El Gender Gap (Brecha de Género) para 2017, de acuerdo con el World Economic Forum, es de 68%.  Esto quiere decir que la inequidad por género sigue siendo una realidad en la mayoría de los países.

El Gender Gap se ha medido desde el año 2006, y se compone de cuatro variables:

  • Participación económica y política
  • Salud y supervivencia
  • Educación
  • Empoderamiento político

El país que en el ranking obtuvo el primer lugar por contar con mayor equidad fue Islandia, y el lugar 144, último en la tabla, fue para Yemen. En Latinoamérica, el país con la mejor puntuación fue Nicaragua, 6o lugar del mundo, y con el mayor nivel de atraso se ubicó Guatemala en el lugar 110. Panamá quedó dentro del ranking en el número 43.

Los indicadores que tienen un mejor desempeño a nivel global son los relacionados con educación y salud. El nivel de atraso está principalmente en la participación económica y política con una brecha de 58%, y en el empoderamiento político con 23%.

En términos prácticos, donde hace falta redoblar esfuerzos es en la participación y equidad de las mujeres en el trabajo y en el gobierno.

PERSPECTIVA

Siguiendo la evolución histórica del indicador desde 2006 a la fecha, se observa que hubo mejora en el indicador referente a participación económica y política hacia el año 2010-2012, pero desafortunadamente en la última medición hubo retroceso.

¿A qué se podría atribuir este comportamiento? La respuesta no es sencilla y no hay una causa única. Existen una serie de variables a nivel personal, organizacional y social que han obstaculizado el desarrollo de las mujeres a nivel económico.

Parecería paradójico que si el nivel educativo y los temas de salud tienen un avance significativo, aún no se traduzcan en una mejor condición laboral para las mujeres, y especialmente para su acceso a posiciones que impliquen la toma de decisiones.

Para tener una perspectiva clara, habría que tomar en cuenta los niveles que requieren intervención, a fin de diagnosticar y desarrollar acciones afirmativas para lograr un cambio: individual- familiar, empresarial y social.

El modelo de desarrollo incorpora los elementos más significativos para motivar un cambio de fondo, empezando por las propias mujeres que requieren un alto nivel de conciencia y autoconocimiento para clarificar sus fortalezas, valores y recursos para empoderarse. La reconstrucción de la identidad a partir de una visión distinta de sus capacidades, debería ser el punto de partida.

En paralelo se requiere que en las familias también se genere un diálogo abierto para replantear roles y responsabilidades, a fin de que exista mayor contribución de todos los integrantes de la familia para facilitar el acceso de las mujeres al trabajo remunerado.

Por otra parte, las empresas también necesitan prepararse con creación de políticas y procedimientos, hasta la consolidación de una cultura organizacional apoyada en valores sólidos de inclusión y respeto.

Finalmente, a nivel social también es necesaria la participación activa de la ciudadanía para abrir espacios de reflexión, diálogo profundo y acciones consecuentes para replantear los estereotipos y creencias que limitan el desarrollo de las mujeres.

El modelo desarrollado por el Centro de Investigación para la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) del IPADE, contempla los factores anteriormente mencionados: mujer, empresa y sociedad.

Dicho esquema contiene los elementos para motivar la permanencia y el desarrollo de las mujeres para que alcancen posiciones de mayor responsabilidad y aspiren a cargos directivos.

Es indispensable establecer redes de colaboración para que estos mecanismos se activen y sus resultados sean tangibles. El planteamiento no es un modelo dirigido solamente a las mujeres. La sociedad en conjunto necesita participar para cambiar la realidad actual, donde existe un desafortunado nivel de atraso para cerca de la mitad de la población en el mundo, el talento femenino.


YVETTE MUCHARRAZ CANO

Profesora del área de Dirección de Personal de IPADE Business School.