El poder del liderazgo es la influencia. Si usted no la posee, nunca podrá dirigir a los demás. Este no puede ser nombrado ni designado. Los títulos son a menudo insignificantes, este debe ser ganado.

Hoy son más las empresas que buscan como futuros ejecutivos a líderes y no a jefes. Según algunos estudios, el 75% de las personas renuncian a sus trabajos por sus superiores, no por la empresa.

O sea, renuncian al cansancio que les genera el hecho de tratar con alguien que no está haciendo lo necesario para gestionar satisfactoriamente su equipo de trabajo.

Lamentablemente, vivimos en un mundo donde esta figura está desgastada por unos pocos inexpertos que han dañado la imagen de muchos buenos jefes. Algunos creen que, aplicando un estilo intimidatorio y despectivo con sus subalternos, van a imponer su poder y autoridad; sin embargo, logran lo contrario.

El liderazgo no significa jerarquía, privilegio, títulos ni posición, significa responsabilidad. Tocar la vida de las personas es lo fundamental. El rol del líder jerárquico es el de facilitador, coach, mentor y maestro. Su objetivo es el de guiar, motivar y fomentar el potencial del equipo y no el protagonismo personal.

«El que quiera ser el primero debe antes ser servidor. Si quieres mandar, tienes que servir», dice Jesucristo. «Se puede comprar el tiempo de una persona, su presencia física incluso, comprar un número determinado de sus calificados movimientos musculares por hora. Mas no se puede comprar ni el entusiasmo, ni la iniciativa, ni la devoción de corazones, mentes y almas. Esas cosas tienen que ganarse», expresa Clarence Francis.

Liderar es saber imantar voluntades hacia un objetivo común, es hacer que los colaboradores pongan el corazón y la mente en su trabajo y lo lleven a cabo desde una perspectiva de compromiso y unión.

Este puede ser estricto, firme y exigente, pero nunca insensible, despiadado ni irrespetuoso. Su posición no le da derecho a mandar, solo le impone el deber de vivir su vida en tal forma que los demás puedan recibir sus órdenes sin sentirse humillados.

 

¿QUÉ HACER?

El proceso de liderazgo puede resumirse en cuatro palabras: ser, ver, hacer y decir.

1- Ser: significa la suma de todo lo que hay en una persona, incluye valores, cualidades y conocimientos. El 90% de ser de un líder es el carácter, que se compone de un conjunto de cualidades, como: fe, integridad, madurez, ética, responsabilidad, perseverancia, humildad, influencia, respeto y valentía,que distinguen a una persona de las demás en su modo de ser y de reaccionar frente a distintas circunstancias.

Su carácter crea confianza entre sus seguidores. Y, cuando quebranta esa confianza, destruye su capacidad para dirigir.

Fundamenta el liderazgo, si violamos la confianza de la gente, este termina.

2- Ver: no se pueden tomar decisiones quedándose sentado en una oficina. Hay que salir de ella y empaparse de la realidad del negocio. Uno de los errores más grandes que cometen los líderes es pasar demasiado tiempo en sus oficinas y no entre la gente.

3- Hacer: dirija con el ejemplo personal. Ponga en práctica lo que predica. Si usted confía, confiarán en usted. Si tiene experiencias de éxito repetidas, ellos también. Si defiende y aprecia sus ideas, ellos defenderán y apreciarán las suyas. Si usted es corrupto, ellos también, no tendría sentido otra cosa. No olvide que el ejemplo tiene más fuerza que las reglas. 

4- Decir: lo importante de la comunicación no es solo lo que usted dice, sino lo que entienden los demás. Promueva una comunicación abierta y oportuna para todos. El poder de la palabra es inmenso. Una palabra acertada puede detener a un ejército, cambiar el fracaso en victoria y salvar un imperio. Sopéselas bien antes de decirlas al equipo. Todo buen liderazgo está basado en las relaciones. Las personas no lo acompañarán si no se llevan bien con usted. Conviértase en un servidor y llegará a ser esa figura que todos querrán seguir. 

«El liderazgo es una oportunidad de servir, no de lucirse».


AZAEL PITTI
Presidente de Azael Pitti Training. Consultor y Conferencista.
az@recursoshumanosapt.com