Para lograr resultados de éxito a nivel empresarial, hay que enfocarse en varios puntos importantes, como nuestros clientes, tecnología, cultura y competencia.

Según van pasando los años y se van acumulando las experiencias, más inclinado me siento a enfocarme en las áreas críticas que realmente hacen la diferencia en el logro de resultados.

Por esta razón, en este artículo me voy a concentrar en cuatro áreas clave que son: clientes, tecnología, cultura y competencia.

CLIENTES
La clave para el éxito de cualquier organización es conocer a sus clientes, definirlos claramente, entender su comportamiento, sus hábitos, su forma de pensar, lo que les gusta, lo que los mueve a actuar, toda información crítica para que podamos adaptar nuestra proposición de valor y oferta de productos o servicios a las realidades de ellos, quienes al final son nuestra razón de ser y el principal factor para nuestro éxito.

Este conocimiento íntimo o visualización se logra a través de la investigación y del análisis de sus hábitos y comportamientos de compra, así como a través de las experiencias que obtenemos por las interacciones sostenidas en el tiempo. La fidelización del cliente se basa en lo anterior.

TECNOLOGÍA
La tecnología y los clientes están estrechamente interrelacionados. Hoy en día no puede haber una experiencia de compra diferenciadora ni la capacidad de lograr un alto nivel de satisfacción si la cadena de valor no está apoyada en sus diferentes etapas con un componente tecnológico que facilita la comunicación, interacción, relación sostenida y entrega del producto o servicio.

Esto nuevamente nos lleva a analizar la experiencia de compra desde su inicio hasta la entrega final y por lo tanto, nos permite identificar qué tecnología debemos aplicar para hacer de esta experiencia un éxito sostenido que genera lealtad de por vida.

CULTURA E IMAGEN
Este concepto tiene ramificaciones muy amplias, pues abarca desde la identidad de la marca a la proposición de valor e incorpora comunicación sostenida con los grupos de interés, especialmente clientes y colaboradores.

Establece las bases sobre cuáles son los comportamientos y características que debemos desarrollar en cada uno de nuestros colaboradores.

Exige definir las competencias idóneas, mantenerlos actualizados para que sostengan un alto nivel de interacción productiva con los clientes y crearles un ambiente motivador que los estimula a que apliquen sus mayores esfuerzos hacia el logro de resultados.

Los atributos de la marca, cultura de cliente, la comunicación, el trabajo en equipo y un fuerte liderazgo son elementos críticos para que la cultura empresarial sea la idónea y nos lleve a un éxito sostenible en el tiempo.

COMPETENCIA
Indiscutiblemente, tenemos que conocer a nuestros competidores. Son los que quieren “quitarnos un pedazo de
nuestro pastel”.

Hay que entenderlos, qué ofrecen, cómo manejan sus procesos, sus precios, su posicionamiento, su mensaje a los clientes.

Si no tenemos claridad e información sobre el comportamiento de nuestros competidores, poco podremos hacer para lograr ventajas significativas en el mercado y diferenciarnos de forma clara, tangible y visible frente a los clientes.

Obviamente, hay otras áreas empresariales que igualmente requieren atención como finanzas, logística, los esfuerzos de ventas, etc. pero muchas de estas funciones de apoyo tendrán mucha mayor relevancia e impacto cuando entendamos las cuatro decisiones clave para cualquier organización.

¿Cómo se manejan ustedes frente a estas realidades?

Analicen su situación y actúen en consecuencia. Gracias y hasta la próxima.

«Los atributos de la marca, cultura de cliente, la comunicación, el trabajo en equipo y un fuerte liderazgo son elementos críticos para que la cultura empresarial sea la idónea»


RAMÓN ARIAS
FUNDADOR Y PRESIDENTE DE INTER-AMERICAN
MANAGEMENT CONSULTANTS
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