Emprender puede presentar muchos obstáculos, como la falta de dinero, de tiempo, conocimientos, experiencia, etc., pero los más peligrosos son los frenos emocionales que nosotros mismos nos ponemos.

Muchas personas, en algún momento, han tenido la idea de crear su propio negocio. Pero,con el tiempo, lentamente la dejaron morir. Esto ocurre porque crear una empresa es un sacrificio que pocos están dispuestos a experimentar. 

Llevarla a cabo implica enfrentar muchos obstáculos, tanto humanos como materiales. Sin embargo, todos quienes lo han logrado afirman sin arrepentimiento que es la mejor decisión que han tomado.

El emprendimiento es un camino lleno de incertidumbre en el que nada hay seguro, ¡pero donde todo es posible!

Lamentablemente, muchas veces nos desanimamos porque pensamos que nuestras ideas no son buenas e ignoramos que en el mundo del emprendimiento no se necesita tener muchas ideas, solo una, y ponerla funcionar. Robert Collen dice: “Todas las riquezas tienen su origen en la mente. La riqueza está en las ideas, no en el dinero”.

Hay que tener claro que el momento perfecto nunca va a llegar. Los años pasan, la ilusión puede perderse, las energías pueden abandonarte, y el día menos pensado te despertarás, ya un poco mayor, y dirás: ¿Por qué nunca lo hice? ¿Por qué al menos no lo intenté? Debes remplazar las excusas por el esfuerzo, la pereza por la determinación, los miedos por los retos y aprender a desarrollar una inquebrantable fuerza de voluntad. 

Como esto no sucederá por arte de magia, mientras más información tengas, más conozcas el tema y más te prepares, menos riesgos asumirás. Así verás con mayor claridad el riesgo que enfrentas y podrás decidir si continúas o abandonas. 

En muchas ocasiones, no arriesgar es el verdadero riesgo. 

Ten cuidado con la ilusión para no pasar de ser una persona ilusionada a una ilusa. Es bueno que arranques, pero con los riesgos lo más controlados posible, y que asumas las consecuencias de tus decisiones.

¿QUÉ HACER?

1- Asegúrate de tener algunos ahorros para empezar. Pero no esperes demasiado ni dejes que te coja el ciclo de la evitación y la procrastinación.

2- Acumula tantas posibilidades a tu favor como puedas para ganar posibilidades de éxito,pues nadie elige ningún riesgo empresarial que suponga ir a ciegas. La Biblia dice: “Los planes bien pensados y el arduo trabajo llevan a la prosperidad, pero los atajos tomados a la carrera conducen a la pobreza”.

3- Renunciar al trabajo parece fácil, pero antes de dar este paso debes saber si estás en la etapa personal propicia para hacerlo. Pregúntate qué estás viviendo actualmente para tomar esa decisión. Si no puedes dejarlo aún porque debes resolver otros compromisos fuertes, ni la idea más brillante dará resultados.

4- Haz un análisis FODA y diagnostica tus Fuerzas, portunidades, Debilidades y Amenazas:

A. FUERZAS: lista los puntos fuertes del proyecto y explica cómo vas a maximizar las opciones de éxito.

B. OPORTUNIDADES: intenta anticipar los cambios que podrían beneficiarte y ten preparada una breve explicación de cómo aprovecharías estas variaciones. 

C. DEBILIDADES: haz una lista de las principales y prepara un plan de acción para corregir o minimizar estos
hándicaps.

D. AMENAZAS: determina qué cambios en el entorno pueden representar una amenaza para tu empresa y prepara un plan de acción por si estos se convierten en realidad.

E. Elabora un plan de negocios eficiente para alcanzar las primeras metas de tu negocio, descripción de productos y servicios, perfiles de cliente y capacidad de inversión. 

F. Aplica la autodisciplina constantemente. 

G. Busca a Dios cada día y pídele sabiduría en la toma de decisiones, ya sean pequeñas o grandes. Esto ayuda a ser menos imprudente e impulsivo.

H. Conduce todos tus negocios con integridad y rectitud, sabiendo que Dios honra la justicia.

Tener tu propio negocio es una de las aventuras más emocionantes y retadoras que tendrás si te atreves a realizarla. Pero no le des demasiadas vueltas.

¡Nunca será tarde si empiezas ahora!

«No tengas miedo de renunciar a lo bueno para perseguir lo grandioso».


AZAEL PITTI
Presidente de Azael Pitti Training. Consultor y Conferencista.