La Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que al menos un 60 por ciento de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios en la salud. Esto se debe en parte a la insuficiente participación en la actividad física durante el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas.

La OMS considera como personas sedentarias a aquellas que no realizan más de 90 minutos de actividad física al cabo de la semana. 

Las personas sedentarias no solo se exponen al peligro del aumento de peso, sino a otras enfermedades o problemas físicos como:

Riesgo de enfermedades cardíacas

Cuando alguien practica alguna actividad física, la sangre fluye correctamente por los casos sanguíneos, caso contrario a las personas sedentarias en quienes hay una disminución del ritmo de flujo sanguíneo en el organismo. Esto representa un grave problema, pues los vasos sanguíneos pueden llegar a bloquearse o se puede sufrir de un paro cardiaco.

Pérdida de fuerza Muscular

Es claro que al no dar la atención debida a los músculos, perderán su forma y fuerza, sin mencionar la falta de estética por la flacidez, ni los problemas de postura, daños en la cadera y la columna vertebral.

Pérdida de fuerza Ósea

No solo los músculos se ven afectados, también los problemas aparecen en el sistema óseo. En consecuencia, se agrava el riesgo de sufrir de osteoporosis y artritis, pues los huesos se tornan frágiles y débiles.

Riesgo de padecer cáncer

Al tener un organismo débil, las personas son propensas a desarrollar células cancerígenas.

Diabetes

La actividad física permite mantener bajos los niveles de glucosa en la sangre, mientras que en las personas sedentarias aumentan, por lo que el riesgo de padecer diabetes es mayor.