Hay que analizar las tendencias mundiales, conocer los mercados y saber en dónde se construyen naves, qué empresas las solicitan, que instituciones financieras presta el dinero y quién lidera las construcciones.

El Registro de Buques, visto desde la óptica del negocio, debe ser concebido como un ente internacional, variable, versátil y que para nada se ajusta a políticas internas.

Muy por el contrario, esta actividad se ve sometida a situaciones geopolíticas y de influencia externa, tales como, guerras (bélicas y comerciales), presiones socioeconómicas, inestabilidad de la economía mundial, de los va y bienes del mercado, de los costos relacionados con la operación de los buques (acero, combustibles, implementación de normas, etc.).

Situaciones como la que experimenta China y Estados Unidos – el mayor productor y el mayor consumidor -, el Brexit y la Implementación del Sulfuro 2020 (Reducción del azufre en los combustibles – menos del 0.5% de azufre), hacen que los mercados sean inestables y que los fletes quizás sean muy cambiantes para finales del año 2019 y principios de 2020.

Esto ejerce un impacto directo en las mercancías y los productos. Por tanto, la economía mundial en la primera mitad del año 2019, sugiere retos y preocupaciones, aun más inminentes que los de finales de 2018, esto se contrapone con los pronósticos establecidos (en el sector marítimo).

El PIB de nuestra República, en su tercera parte, está directamente relacionado con el sector marítimo. A nivel nacional lo componen los clúster y sub clúster que están relacionados con los servicios que se le prestan directamente a las naves que por diferentes razones recalan en nuestros puertos y que transitan por nuestro Canal de Panamá. Por tanto, nuestro sector no puede subestimarse.

Se dice que el negocio naviero se compone de cuatro pilares principalmente: construcción de buques, compra y venta , desguace y fletes (transporte de carga).

Nuestro negocio está subclasificado en uno de los más pequeños. Sin embargo, representa de forma directa unos 200 millones de balboas al estado aproximadamente.

Panamá lidera el segmento de abanderamientos, ostentando el Guinness World Record como el Registro con mayor número de naves en su flota mercante. Sin embargo, enfrentamos retos que debemos de manera organizada y planificada afrontar como país.

Del mundo de naves mercantes existentes (aproximadamente 94,171 para finales de 2018 – Reporte de UNCTAD), Panamá reporta el 16 % dentro de su flota. Seguido muy de cerca por Islas Marshall, Liberia, Hong Kong, Singapur, Malta, China, Bahamas entre otros.

Lo remarcable de este liderazgo es que somos los únicos en decrecer, tenemos la flota más antigua y pareciese ser que en términos de buques tenemos la tendencia a tener buques más pequeños.

Estos factores analizados en su contexto no son buenos indicadores para el negocio, y aunado tenemos retos de tipo administrativo con leyes obsoletas o demasiados regidas que no permiten competir en los mercados existentes, la tecnología no es de las mejores virtudes en este momento.

La gran pregunta es ¿Qué haremos, para que esta situación no empeore y podamos mantener el registro? ….. las predicciones indican que en unos pocos años pudiera verse afectado el liderazgo que mantenemos.

Debemos ser planificadores y proactivos, debemos analizar las tendencias mundiales, debemos conocer, los mercados, donde se construyen Naves, que empresas las solicitan, que instituciones financieras están prestando el dinero y qué tipos de Naves están liderando en cuanto a construcciones.

Tenemos que afrontar la realidad y pensar como corporativos y tener presente que la eficiencia se mide en términos numéricos – costo – eficientes. Al final este es uno de los negocios del Estado Panameño.

«Las predicciones indican que en unos pocos años pudiera verse afectado el liderazgo que mantenemos».


RAFAEL CIGARRUISTA
Director General de Marina Mercante de la Autoridad Marítima de Panamá
rcigarruista@amp.gob.pa