En la mayoría de los casos la persona responsable busca probar algo a un grupo de personas o simplemente buscan cubrir ciertas inseguridades que tienen.

Una de las cosas que a mi más me molesta en este mundo es el bullying, es horrible. Admito públicamente que en algún momento de mi vida lo hice y me sentí terrible luego de hacerlo, también en algún momento de mi vida lo recibí y me pareció peor aún.

El bullying, por definición, es el maltrato físico o psicológico deliberado y por lo general continuo que recibe una persona por parte de otra (normalmente un grupo de personas están involucradas) con vistas a obtener algún resultado favorable para los acosadores o simplemente para satisfacer la necesidad de agredir y destruir.

Como lo describe la definición, en la mayoría de los casos, la persona responsable, busca probar algo a un grupo de personas o simplemente buscan cubrir ciertas inseguridades que el o ella tienen engrandeciéndose mientras achican a otros.

Este tema ocurre en su mayoría en etapas tempranas de la vida, aunque no es raro encontrarlo en el mundo laboral también, especialmente los rubros donde existe mucha competitividad.

Tienes que ser una persona con una inteligencia emocional muy formada para que no te afecte, especialmente hoy en día donde existe un exponenciador como las redes sociales que lo amplifican y ayudan a que quede un récord permanente , ya que una vez que algo esta en el internet es bien complicado borrarlo por completo.

El mundo digital y los Smartphone han llevado el bullying a otro nivel, ya que agregan factores multiplicadores como fotos, videos, memes y mensajería instantánea lo que permite hacerlo más gráfico, más visual y hasta cierto punto más permanente y constante.

La velocidad con lo que algo se vuelve viral hoy en día es otro factor relevante que extremadamente peligroso y alarmante. Hoy reenviamos lo que recibimos sin pensarlo y en cuestión de minutos es tema de conversación en todos lados y al momento que te das cuenta que lo que enviaste no es cierto, ya es muy tarde.

Además de la rapidez con que se mueve la información, la digitalización de nuestras interacciones nos ha llevado hacia la desensibilización lo cual le da más fuerza al bullying porque a través de lo digital no medimos el efecto que tienen nuestras acciones.

En mi opinión esto crea mayor riesgo y más oportunidad para el bullying, por lo cual considero que debemos estar bien pendiente de nuestros hijos y su presencia digital para orientarlos de la mejor manera posible y si detectamos algo, actuar con tiempo para poder tomar correctivos de inmediato.

La suma de estos factores que acabo de mencionar solo aporta a que el bullying se vuelva peor y realmente no estamos haciendo nada para contrarrestarlo.

Les recomiendo leer sobre este asunto para estar pendiente a las señales y poder apoyar a tus hijos, ya que si no hacemos nada al respecto para luchar contra este flagelo, será una etapa de la vida que tendrán que vivir. Lo mejor que podemos hacer es hablar mucho con ellos y estar ahí para cuando nos necesiten.

Es más común de lo que piensas. Nuestros hijos vivirán un mundo muy complicado en donde un simple error, apretando un botón mal o mandándole una foto a la persona equivocada, será algo que los perseguirá para el resto de la vida.

La inteligencia emocional será uno de los factores más necesarios para las futuras generaciones, ya que la exposición a lo digital hace cada vez más difícil navegar durante el día porque estamos todos expuestos a caer en el ojo de la tormenta y darle una razón para que el bully haga su movida.

Estarán propensos a tantas situaciones que atentan contra su estabilidad emocional que solo lograr pasar el día será un logro. Lo peor es que ya lo estamos viendo y solo se pondrá peor.

Tomate 5 minutos y míralo tu mismo, ve a cualquier red social y busca una cuenta de una persona con bastantes seguidores y luego busca una foto que tenga bastantes comentarios. Ahora entra y léelos.

Imagínate ser esa persona la cual pone una foto porque le provoca compartir lo que está haciendo y al postearla recibir y tener que leer esa cantidad de comentarios de los cuales te aseguro el 80% son negativos y tóxicos (no tengo ni que saber que foto escogiste).

No quiero ser pesimista pero esto es lo que vemos a diario, no me quiero ni imaginar lo que viene que les tocará a ellos. Eduquemos a nuestros hijos sobre el uso positivo del mundo digital.

“Lo mejor que podemos hacer es hablar mucho con nuestros hijos y estar ahí para cuando nos necesiten”.


CARLOS J. CHAMORRO
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