El té es una de las terapias naturales más antiguas conocidas para mejorar tanto la salud física, como mental. En el caso específico del té verde, sus  antioxidantes y nutrientes representan una excelente alternativa para fortalecer las defensas y prevenir enfermedades. Una taza de té también aporta vitaminas del grupo C, B1, B2, y B6.

Esta infusión de origen asiático tiene compuestos químicos naturales, como polifenoles y catequinas que  actúan como antioxidantes e inhiben la absorción de las grasas en el organismo.

Son muchos los beneficios del té verde… Aquí les presentamos algunos:

Ayuda a bajar de peso: es eficaz para adelgazar ya que estimula el gasto calórico, acelera el metabolismo, reduce la grasa acumulada y es un potente diurético.

Reduce el estrés: Ciertos compuestos de este té disminuyen la formación y la actividad de los radicales libres, y por ende reducen el estrés. También provoca un estado de relajación mental, pero sin causar cansancio o sueño.

Previene enfermedades cardiovasculares: ayuda a reducir el colesterol malo o LDL, evitando que se acumule en las paredes arteriales.

Fortalece los huesos: Gracias a su alta presencia de fluoruro, su consumo habitual tiene un efecto protector sobre la densidad mineral de los huesos.

Previene la diabetes: Ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre lo que evitaría el  desarrollo de la diabetes tipo 1, además de controlar la diabetes tipo 2.

Fortalece el sistema inmunológico: Esta bebida contribuye a la prevención y el combate de muchas enfermedades, sobre todo de aquellas que son causadas por deficiencias en el sistema inmune como infecciones, alergias o virus.