Actual Vicepresidente Ejecutivo de Motta Internacional Aurelio Barría está convencido de que cada persona labra su destino y que los sacrificios de hoy son la base del éxito del mañana.

Es algo que aprendió de varios hombres ilustres que fueron sus amigos y mentores: Rubén Carles, Mario de Diego, Alberto Motta, José Félix Llopis y José Sebastián Laboa.

Aurelio Barría siempre ha estado consciente de sus compromisos y su responsabilidad, ya sea como ciudadano, estudiante, hijo, padre de familia y profesional.

A pesar de haber sido uno de los fundadores de la “Cruzada Civilista”, Aurelio Antonio Barría Mock, actual Vicepresidente Ejecutivo de Motta Internacional no se percibe a sí mismo como un héroe, sino como alguien que adoptó una postura ante una situación insostenible.

No fue fácil al comienzo para este hombre de maneras sencillas y directas, pero con la elocuencia y capacidad de dirección de un hombre de mundo. Algunos eran escépticos con respecto a un enfrentamiento directo con el régimen militar.

Pero el diplomático y economista, cuyos padres son oriundos de Pocrí y Aguadulce, en Coclé, se aferró a un idealismo surgido de los valores y principios en su manera de actuar y pensar, una veta moral a la que siempre recurría para alcanzar sus metas y cumplir anhelos.GENTE PORTADA  | Aurelio Barría

CRUZADA Y EXILIO
Barría recibió una sólida educación que le habían proporcionado sus padres y en el Colegio San Agustín, de donde se graduó en 1968. Es un bagaje que le permitía encarar los obstáculos y “forjarse una actitud positiva, levantarse a pesar de las caídas y los problemas”.

Una vez el movimiento democrático se consolidó, su alcance sorprendió al mismo Barría. “Nunca cruzó por mi mente que la formación de un movimiento de protesta que exigía la separación del cargo al General Noriega iba a traer las consecuencias que tuvo, que me iba a llevar a tener que renunciar a mi trabajo como Gerente General de CIECO, empresa que ofrecía servicio a Parfurms Christian Dior en la Zona Libre de Colón, y forzarnos a salir al exilio”.

Durante más de dos años y medio estuvo fuera del país, residiendo primero en Washington D.C. y después en Miami como refugiado político, pero participando con otros exiliados en la divulgación de la crisis que vivía Panamá bajo la dictadura. Recuerda la experiencia como un “desarraigo”.

“Fue duro, me quedé sin trabajo, sin ingresos; separado de mi esposa, Patricia Pino, y mis tres hijos pequeños (Aurelio, José Luis y Juan Carlos); con la incertidumbre de dónde iba a realizar mi vida. Siempre tienes la esperanza de volver, de que las cosas van a cambiar. Así pasan los días, los meses, los años”.

Con la firme convicción de que los sacrificios de hoy constituyen la base del éxito del mañana, Barría continúo exiliado en Miami.

Cuando retornó a Panamá, laboró brevemente en la compañía de computadoras de su padre, llamado también Aurelio “Yeyo” Barría, a quien define como un empresario muy trabajador desde muy joven, que se hizo a sí mismo, “self-made”.

Cuenta que fue por insistencia de su madre, la educadora Justina Mock, que se graduó de Economía y Administración de Negocios en Villanova University, Estados Unidos, con un postgrado The Institute Of Social Studies en La Haya, Holanda, en los setenta.

“Afortunadamente, nunca he sido economista profesional, sino que lo tengo como background, como una carrera alterna”, afirma con jocosidad.GENTE PORTADA  | Aurelio Barría

RETORNO
A su regreso del exilio, aceptó ser el primer Director Ejecutivo del Fondo de Emergencia Social (FES) por dos años.

Pero lo suyo era la gerencia empresarial, por lo que fue a buscar trabajo con la familia Motta, a la cual conocía por proveerle perfumes para su empresa y sus tiendas duty free en la región. Fue un negocio que aprendió de José Félix Llopis, empresario, filántropo y coleccionista de arte que también fue Presidente de Parfums Christian Dior en América Latina.

“Era un hombre con roce internacional, elegante, al que le encantaba vivir las realidades de los diferentes países… Aparte de trabajar con él en la Zona Libre, compartí las relaciones que él había cultivado en la región, en el mundo social y político”.

El empresario español de los perfumes y del tabaco fue otro mentor y amigo. Le enseñó a Barría acerca de su experiencia en los negocios en la Zona Libre y a través del continente americano. También lo que sabía de Christian Dior y otras marcas internacionales de prestigio. Son conocimientos que todavía pone en práctica hoy.GENTE PORTADA  | Aurelio Barría

ENSEÑANZAS
Antes de comenzar a laborar en Motta Internacional, S.A., Barría se entrevistó, por referencia de Frank Kardonski, con Sam Kardonski, tío de aquel y quien en ese entonces era uno de los más destacados empresarios de la Zona Libre de Colón.

De él guarda en la memoria uno de sus consejos, que desea transmitir a una nueva generación de ejecutivos: “Es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”. Esto fue lo que le aconsejó Kardonski porque, si bien podía ofrecerle trabajo en la empresa Peikard, el joven Barría ya tenía otra oferta previa. Así que le sugerió que aprovechara la primera.

 Recalca que aunque es el esfuerzo personal lo que puede conducir a la superación, es necesario ayudar a aquellas personas que no tienen acceso a las mismas oportunidades de preparación y estudio.

En su opinión, un sistema educativo reforzado sería la única manera de contribuir a que cada persona labre su destino, siempre teniendo en cuenta que los sacrificios de hoy representan la base del éxito de mañana.

“Hemos invertido mucho en cemento y poco en libros y en educación, con mucho impacto en el hardware y poco en el software. Tenemos que trabajar en mejorar el software de los panameños”, indica en referencia a una conferencia de Arturo Cruz, politólogo y profesor del INCAE.

Destaca, desde su experiencia en la empresa privada, que hoy en día, las compañías no valen tanto por las maquinarias y activos fijos que poseen, sino “por la información y la tecnología digital que manejan y por la aceptación que gozan en las diferentes empresas de consumo”.

Son cambios para los que los panameños tenemos que ir preparándonos, sobre todo ante los retos del presente.

“Hemos vivido un periodo donde nos hemos arropado con una manta más grande de la que nos corresponde, con mucha deuda pública como país”.

Es una realidad que le hace evocar a su desaparecido amigo Rubén Darío Carles Grimaldo, mejor conocido como “Chinchorro”, y cuyo manejo estricto y honesto de los fondos estatales le permitió al gobierno de Guillermo Endara cerrar con saldo positivo.

La amistad entre sus padres antecedió a su propia relación, que se inició cuando tenía 17 años e iba a estudiar a la biblioteca de la Zona del Canal, donde se reunía con el profesor Carles.

Durante los años de la “Cruzada Civilista”, “Chinchorro” lo asesoraba y revisaba sus escritos.GENTE PORTADA  | Aurelio Barría

DESAFÍOS ACTUALES
Frente a un panorama complejo, Barría cataloga como positivas dos iniciativas.

La primera está enfocadada en explotar las ventajas comparativas que se derivan de una envidiable posición geográfica. Señala que es una forma de captar el turismo que se genera en la región para que vengan a visitar el Istmo y al Canal, su principal atractivo.

“Los puertos de cruceros que se están terminando y que deben estar listos a finales de este año van a permitir que Panamá se convierta en un homeport, dando inicio a excursiones de cruceros y generando un flujo de miles de personas que tengan que pernoctar”.

Asimismo, Barría se refirió a la ley de las Asociaciones Público Privadas como un mecanismo eficiente para que el Estado se pueda asociar con las empresas, compartiendo los riegos derivados de la inversión, incluso amortizando sus gastos con concesiones a largo plazo.

“Es un modelo de inversión que se ha desarrollado en países como Chile y Colombia, pero que tiene que ser regulado, lo que toma tiempo, porque tienen que darse normas para garantizar el retorno de inversión y garantizar que se administre eficientemente”.

Otra tema que preocupa a Barría es la situación delicada que atraviesa el sistema judicial, al que define como “penetrado por intereses políticos, económicos y sociales”.GENTE PORTADA  | Aurelio BarríaAñade que algunos administradores de justicia “han fallado en otorgarnos a los panameños una administración transparente, equilibrada, efectiva y ajustada a principios de derecho”, y que se ha generado un nivel de impunidad producto de que no ha habido rigidez y rendición de cuentas al momento de hacer cumplir la ley. Esto ha contribuido al sentimiento de una cuestionada administración de justicia.

“Los recientes nombramientos de tres nuevos Magistrados de la Corte Suprema y de un nuevo Procurador de la Nación dan la esperanza de que la administración de justicia mejore en el país”, asevera.

Son problemáticas que necesitarán que gobernado y gobernantes afinen su poder de toma de decisiones, para lo cual se “requiere estar bien informado, claridad en los posibles resultados y firmeza a la hora de asumir retos”.

Para esto es imprescindible “conocer y entender tus deberes y derecho como persona y ciudadano, y en los compromisos que se adquieren, como estudiante, como hijo, como padre de familia; y en tu trabajo, tanto en el sector público como privado, y cumplir de la mejor forma, por convencimiento propio, y no por obligación o por la fuerza”. 

Hoy en día, Barría es un hombre con un trayectoria extensa e impresionante; elegante, cuando la ocasión lo amerita, pero sobre todo humilde, sencillo y persistente.

Es algo que aprendió desde su niñez, cuando pasaba sus vacaciones en el interior, donde lo mandaban desde su residencia en la Plaza Herrera, en San Felipe. Su personalidad comenzó a formarse en los campos abiertos de Pocrí, Aguadule, alimentándose de la luz y el calor familiar.

En su mente siempre quedará el recuerdo de las vacaciones escolares, de la libertad experimentada en aquellos tiempos exentos de responsabilidades y encrucijadas como las que tuvo que enfrentar más adelante, y a las que terminó imponiéndose, sacando provecho de sus sólidas raíces interioranas y de la oportunidad de haber tenido una buena educación.GENTE PORTADA  | Aurelio Barría


AURELIO BARRÍA MOCK

PROFESIÓN: Empresario y economista.

POSICIONES:
Gerente General de Parfums Christian Dior, Zona Libre de Colón (1981-1987).

Presidente de la Camara de Comercio, Industrias y Agricultura (1987).

Diplomático en Washington con el Embajador Carlos Rodríguez (1989).

Primer Director General del Fondo de Emergencia Social (1990).


CLAVES DEL ÉXITO
1. Esfuerzo personal.
2. Poder de decisión.
3. Idealismo.
4. Capacidad para asumir una posición.
5. Responsabilidad.