Agatha Charlotte es una Corgi de 10 meses, quien se ha dedicado a llenar de alegría la vida de su dueña Paola Gómez Stanziola.

Al entrar a la sala del apartamento de Paola, nos recibe Agatha Charlotte, con varios lenguetazos y saltos. Posa para las cámaras, sin temor alguno, como si estuviese acostumbrada.

Mientras conversamos con su dueña, Agatha Charlotte, una pembroke welsh corgi, procede a acercarse y a traernos su pelotita, para que juguemos con ella y lanzársela nuevamente.

“Es una cachorra demasiado sociable, cariñosa, rebelde, consentida, tranquila e inteligente”, explica Gómez, quien le toca la cabeza mientras nos observa. “Tiene su propia personalidad”, exclama su dueña. Su perrita forma parte de los 11 cachorros que de la primera camada de corgis en nacer en Panamá.

Los que habían anteriormente fueron traídos de países como Estados Unidos, Argentina y Colombia.

En la actualidad, hay unos 50 perros de esta raza en el país, cuyos dueños fundaron el Club de Corgis de Panamá, en el cual comparten experiencias, intercambian fotos, videos y organizan convivios.

GENTE PET'S LIFE  | Agatha Charlotte, una corgi muy sociable

Por las características del can, no hace mucha actividad física, pero Paola siempre procura llevarla el parque e incluirla en todos sus planes. Por esta razón, le gusta ir principalmente a sitios pet friendly, para que no pase tanto tiempo sola, mientras ella trabaja.

Uno de sus más recientes logros, fue culminar el primer módulo de adiestramiento canino, en el cual aprendió los cinco comandos básicos: sit, down, stay, come y heel. Agatha Charlotte tiene tres hermanos perrunos, que adoptó Paola y viven en su finca de Punta Barco: Nala, Patricia y Peque.

“Ella se lleva de maravilla con ellos y les fascina jugar en la playa”, indica. Nuestra entrevistada está en contra del abandono de los animales, por lo que apoya a los rescatistas con aportes económicos y a difundir las actividades para ayudar a los perros y gatos callejeros, a través de las redes sociales de Agatha Charlotte.

“Hay mucha necesidad en adoptar, siempre debe ser la primera opción… quiero seguir ayudando”, afirma. “Los animales no se pueden defender y sienten al igual que los humanos, el dolor físico y emocional”, concluye Paola.