EL ÉXITO Y LA CONTINUIDAD DE LAS COMPAÑÍAS EN EL FUTURO ESTÁN LIGADOS A SU CAPACIDAD DE CREAR VALORES AGREGADOS PARA LA SOCIEDAD. LAS NUEVAS GENERACIONES AHORA DEMANDAN MÁS COMPROMISO ÉTICO, POR LO QUE NO ELIGEN UN NEGOCIO ÚNICAMENTE POR TENER EL MEJOR PRODUCTO, SINO PORQUE SEA RESPONSABLE Y SOSTENIBLE.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) debe ser entendida por empresas y Gobiernos como un elemento diferenciador con proyectos con un mismo interés común.

Y es que el reto se centra en una concepción de relaciones ligadas a la preocupación por ofrecer bienes más saludables y por cuidar la calidad de vida de sus trabajadores, proveedores, clientes y comunidades. De acuerdo con el economista y sociólogo argentino Bernardo Kliksberg, la RSE es “ganar-ganar”, dado que al final gana la empresa, gana la comunidad y gana el desarrollo sustentable.

Pero el gurú mundial de esta relevante filosofía enfatiza en su libro Ética para Empresarios que hay ciertas prácticas que las compañías deben seguir para fomentar los compromisos que quieran adquirir, tales como: tener políticas de personal que respeten sus derechos, transparencia y buen gobierno corporativo, juego limpio hacia el consumidor, protección del medioambiente, integración de los grandes temas sociales y no practicar un doble código de ética.

HUELLA CORPORATIVA
Raquel Robleda, Directora de LOOP Xperts y experta en comunicación estratégica, asuntos públicos, manejo de crisis y responsabilidad social, comenta que implementar RSE supone ir más allá del cumplimiento de la ley, dado que se deben integrar estrategias voluntarias en lo social, político y medioambiental.

Junto a ello, aborda la reputación corporativa, basada en el comportamiento de la empresa y en el de sus grupos de interés o stakeholders. Y es que según Reputation Institute (RI), un 42 % del índice de reputación de una compañía está construido por su estrategia de responsabilidad social.

“La imagen es la foto y la reputación es la película, y tenemos que asumir que la adaptación,
la comunicación, el diálogo, la empatía y la relación con el entorno son los protagonistas principales de la película reputacional, y así lo manifestaron los Consejeros Delegados de 181 empresas en la Business Roundtable de 2019, en la que redefinían el propósito de una empresa”, añade.

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CALIDAD ACREDITADA

Con la finalidad de garantizar la confianza y fidelidad en la implementación de la RSE, se utilizan diversas herramientas y metodologías para generar indicadores a fin de medir los resultados concretos.

Es una forma de saber el impacto positivo que ejerce en las comunidades internas y externas, y dónde están las oportunidades de mejora.

“Las herramientas existen y hay distintas métricas. En Panamá, tenemos el Indicarse, una téc-
nica de autoevaluación de las prácticas y políticas de RSE, aplicable a empresas y organizaciones de cualquier sector económico. A nivel internacional, conocemos los estándares el GRI (Global Report Initiave) que se transforma en un reporte de sostenibilidad de la empresa”, informa la especialista panameña.

También está Merco (Monitor Empresarial de Reputación Corporativa), que es uno de los monitores
de referencia en el mundo. El último ranking en 2018 para Panamá evaluó a 100 organizaciones con
mejor reputación con base en una metodología multistakeholder. Entre los primeros diez lugares están: Banco General, Copa Airlines, Autoridad del Canal de Panamá, Supermercados Riba Smith, Banco Nacional de Panamá, El Machetazo, Corporación La Prensa, Corporación MEDCOM y La Casa de Las Baterías.

Otras herramientas de medición son las siguientes: la norma AA1000, orientada a fortalecer su compromiso con los grupos de interés incorporando un sistema de gestión del aseguramiento de la sostenibilidad; la norma SA8000, una certificación voluntaria con el propósito de promover mejores condiciones laborales; los informes de progreso, en los que las organizaciones empresariales y no empresariales informan sobre las acciones realizadas en la implementación de los Diez Principios del Pacto Mundial a sus grupos de interés, y la norma ISO26000, una guía de responsabilidad social que trata de tutelar a las organizaciones en su camino hacia la sostenibilidad abarcando los marcos ambiental, social y legal.

Además, Robleda menciona algunas alternativas de temas específicos que pueden ayudar a las empresas como el Sello de Igualdad de Género (Sello SIGénero), liderado por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Social (MITRADEL), con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, el Instituto Nacional de la Mujer y el Ministerio de Comercio e Industria.

En este sentido, también se ha presentado el protocolo para identificar, prevenir y atender la violencia de género en Panamá, una guía sobre los procedimientos mínimos en el entorno laboral, elaborado en coordinación con SUMARSE, el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU), FundaMorgan Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Entre tanto, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) también ha impulsado la huella social de empresa responsable en prevención y erradicación del trabajo infantil, en conjunto con MITRADEL.

Es por eso que la confianza es un intangible central para el éxito; según Kliksberg, es necesaria para las posibilidades de atraer inversiones y la reputación es considerada un activo fundamental.ESPECIALES  | ADN Ético y Social

ACCIONES CON RENDIMIENTO
Con más de 200 miembros afiliados al esfuerzo de SUMARSE, la plataforma de Responsabilidad Social Empresarial de Panamá, y representantes del Pacto Global de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el país, en los últimos 10 años se han implementado transformaciones hacia esta filosofía, que debe ser parte del ADN de las empresas y de las comunidades donde estas operan.

Destaca dos buenos ejemplos que inspiran estas acciones, tales como el programa Avancemos de SUMARSE para una “empresa sin pobreza”, del cual han participado, entre otras, Melo y Motta Internacional, con varias fases enfocadas en mejorar la calidad de vida de los colaboradores. Y el Presupuesto Participativo de Banesco, un instrumento de gestión, donde la sociedad civil organizada y la empresa que lo coordina, de manera concertada, priorizan la inversión de recursos, materializados en proyectos de impacto social, que tienen como propósito el bienestar común.

Un estudio en Panamá (2010) realizado por SUMARSE y OPINARSE indica que un 85 % considera que es muy importante que las empresas se involucren con la comunidad, además, un 55 % manifiesta favorecer con sus compras de productos a aquellas percibidas como socialmente responsables.

La especialista de LOOP Xperts sostiene que en este momento el mundo se enfrenta al brote de CoVID-19, y el trabajo de las corporaciones en responsabilidad social se ve bastante claro.

“Las grandes empresas y aquellas cuya actividad se lo permite han reaccionado de manera positiva implementando el teletrabajo y adaptándose a la nueva forma de hacer negocios que nos traen las plataformas tecnológicas de comunicación bien utilizadas. La situación nos obliga a un proceso de adaptación que no habíamos contemplado en la mayoría de las estrategias de RSE, y que nos vuelve a poner de manifiesto que la empresa es un proyecto colectivo llamado a satisfacer necesidades humanas, donde los grupos de interés tienen más fuerza que lo individual, y de ahí la importancia del diálogo con los stakeholders como elemento clave para el éxito en reputación corporativa”, considera la también docente universitaria.

Agrega que la enfermedad está demostrando que son el entorno y todos los factores que no están bajo el control de la empresa los que pueden alterar las estrategias y los planes de negocio.

“Esta circunstancia está obligando en este momento a las empresas a evaluar su propósito, y volverá a aparecer el impacto que estas quieren generar en las comunidades donde desarrollan su actividad como factor determinante para construir reputación”, puntualiza la experta.

VALORACIÓN
Un estudio de la plataforma digital de monitoreo de medios Acceso sobre el impacto e imagen que proyectan las siete materias fundamentales de la RSE en Panamá indicó que las noticias sobre blanqueo de capitales, coimas y corrupción cobraron protagonismo y afectaron la percepción de la comunidad.

RECOMENDACIONES
Las empresas que quieren ser reconocidas como socialmente responsables deben incluir en su programa la capacitación en RSE para que todos sus colaboradores dominen el concepto. Además de considerar una estrategia de comunicación digital que acompañe los procesos de sus acciones.