Estamos seguros de que cuando te convertiste en mamá viviste una de las cosas más bonitas de tu vida… lo que no te contaron es que entre sus distintas facetas de felicidad también habría momentos frustrantes donde te tocaría lidiar con los momentos “no tan buenos” a la hora de comer.

Sabemos lo frustrante que puede resultar para ti no poder alimentarlos debidamente por eso decidimos compartirte 10 trucos para que la hora de la comida sea uno de los momentos más felices de tus hijos:

1. Ofrécele la comida en pequeñas raciones, de esta manera no sentirá que es mucha comida y al comerse las pequeñas raciones podrá “repetir”.

 

2. Siempre escuchamos el famoso “no se juega con la comida” pero en esta ocasión te recomendamos crear juegos para que ellos se entretengan a comer como el famoso “avioncito”, si son muy pequeños puedes dejarlos sentir con las manos la textura de cada comida y que ellos mismos se alimenten bajo tu supervisión.

3. Cuando conozcas sus gustos, puedes camuflar aquellos vegetales que no le gusten, licuándolos para una salsa, o preparar cremas para que se familiarice poco a poco con el sabor.

4. Si vez que ya es casi imposible que coma alguno de los alimentos, no insistas. Investiga los beneficios de ese alimento y busca uno que pueda sustituirlo, tenga los mismos beneficios y le encante, de esta manera tanto tu como el disfrutarán el momento de la comida.
 

5. ¡Cocinen juntos! Es el momento perfecto para que tu compañerito de cocina prepare la comida contigo, además de pasar un momento divertido que los una como madre e hijo, el quedará ansiosos por probar la comida que ha cocinado junto a ti.

 
6. Intenta crear un buen ambiente a la hora de la comida, los celulares para después y las distracciones también. Es el momento de disfrutar la comida.

 
7. ¡Comida bonita y divertida sabe mejor! En internet puedes encontrar millones de ideas para crear platos divertidos y bonitos para que la hora de la comida sea el momento más esperado del día.

 
8. Ommmm… ¡Paciencia, es muy importante que aprendas a controlar tus emociones! es completamente normal sentirse frustrada con alguna rabieta de tu hijo cuando se niega a comer, llora o a veces hasta grita. Recuerda siempre que tu eres el adulto y ellos siguen siendo niños, esa actitud también es normal en ellos, lo importante es saber manejar la situación con paciencia y comunicación.

 

9. ¡Familia que cena unida, permanece unida! Sentarse a comer todos juntos en familia, evitando las distracciones puede hacer que los niños cambien su actitud y que la hora de la comida no sea algo estricto sino más bien un momento donde compartir y hablar mientras se alimentan.

10. Prepárale meriendas saludables de vez en cuando, para llevar a sus actividades extracurriculares o para que coma cuando está en la casa, generalmente cuando regresan del colegio llegan hambrientos ¿cierto? Es en ese momento cuando tú como súper mamá que eres estarás preparada para que ellos coman algo saludable en vez de galletas, papas fritas y otros.