«Todos los días hay cambios»

LA TECNÓLOGA MÉDICA, QUIEN TRABAJA EN EL HOSPITAL CECILIO CASTILLERO DE CHITRÉ, SE ENFRENTA DIRECTO CON EL COVID-19 DESDE EL PRIMER DÍA, Y FUE VACUNADA RECIENTEMENTE.

Desde muy pequeña, Marina Elena Sáez, de 37 años, siempre se vio como profesional en el ámbito de la salud. «Me gusta poder contribuir a la salud, ofreciendo un diagnóstico oportuno para los pacientes».

Antes de la pandemia, estuvo varios años como encargada en la Clínica de Terapia Antirretroviral (TARV), donde conoció muchísimos casos que la tocaron de manera profunda. «Muchos eran huérfanos, padres que perdieron a sus padres a causa de la enfermedad, tuve contacto cercano con ellos, y cuando uno conoce su historia, es algo difícil de olvidar».

Cuando declararon la pandemia, Marina veía las noticias, «como todo el mundo decía que eso no iba a llegar a Panamá». Sin embargo, pasó el tiempo y les comenzaron a dar docencias más frecuentes sobre el COVID-19.

¿Qué pensó cuando llegó la pandemia?

«Miedo e incertidumbre de qué iba a pasar ahora, qué tiempo iba a durar la pandemia, pensamos que solo serían tres meses, de junio a julio se acabaría y que si acaso serían unos 10 mil casos… Creo que a ninguno de mis compañeros de trabajo nos pasó por la mente la magnitud».

¿La prepararon para algo así?

«Nadie está preparado para estas situaciones. Sí teníamos la teoría, el lavado de manos frecuente, es algo que siempre practicamos como personal de salud. Teníamos la docencia, conocimientos y preparación para colocarnos el equipo de protección EPP, es algo que escuchas todos los días y en seminarios, pero muy pocas veces se ponía en práctica. Es algo para lo que en realidad, en la mente como ser humano, no estás preparado, nunca pensé que lo viviría. Veo las fotos, pienso en nuestra vida hace dos años y siento que es un mal sueño».

¿Cómo es un día de trabajo?

«Todo ha cambiado mucho. Ahora, antes de entrar, nos encomendamos a Dios y le pedimos que nos proteja y nos cubra. Una vez llegas al laboratorio, el lavado de manos, a vestirte, colocarte el EPP, antes no se hacía. Nos hemos convertido en islas. Todos los días llegan nuevas órdenes, comunicados e indicaciones nuevas. Todos los días sale algo y hay que irse ajustando sobre la marcha».

¿Qué mensaje les da a quienes no toman conciencia?

«A estas alturas del partido, tras un año de convivir con el virus, siento que ya sería un poco necio de parte de una persona creer que el COVID-19 no existe. Hoy hay más de 5000 familias que lloran a sus familiares y más de 300,000 personas que han sido infectadas. Han sido meses difíciles, dando la milla extra cada uno dentro de su especialidad, y todo lo que hacemos es por nuestros pacientes. Debemos ser empáticos con el personal de salud y cuidarnos, ya habrá tiempo para salir, pasear, reunirse e ir de compras».

GENTE PERFIL  | PRIMER FRENTE: MARINA SÁEZ