Es abogada, pero su misión va más allá del aspecto legal, ella se entrega a lo que hace y se pone como meta devolverles a sus clientes las ganas de vivir.
“Los principios éticos no son negociables. Apuesto que los clientes sabrán valorar esa cualidad en un abogado”.
“Dios es amor y sin él no somos nada”.
El brillo en sus ojos cuando se refiere a Dios y a sus hijos es suficiente para saber que Michelle De Castro Lymberópulos, está llena de espiritualidad, un don que descubrió cuando decidió mirar hacia el futuro con optimismo. Es especialista en derecho de familia y defiende con ahínco a víctimas de violencia doméstica. Si hay algo que ella no tolera son las injusticias, pues asegura que un abogado debe tener como prioridad la justicia y luego el derecho. Para ella, en muchas ocasiones, estos no son iguales. “Frente a una situación de este tipo, trato de usar mis conocimientos jurídicos para revertirla y ante todo le comunico a mi cliente las estrategias que utilizaré en su caso y las opciones que el sistema nos da, pero nunca aceptaré, legitimaré o me haré cómplice de una injusticia”, aseguró.
Siendo muy joven atravesó problemas de violencia doméstica en su matrimonio y a raíz de esto decidió marcar una diferencia para todas aquellas personas, hombres o mujeres que estuvieran sufriendo lo mismo. Su puerta de salida fue el estudio y una vez convertida en profesional del derecho, les da no solo sus servicios sino que les extiende una mano amiga, manteniendo siempre su parte humana y ayudarlos a entender que después de un túnel oscuro siempre hay una luz.
“Si yo pude salir, ellas también lo pueden hacer”, esta es la bandera con la que nuestra entrevistada lleva cada caso. Su misión, además de defensora es también evangelizadora, pues predica con su propio ejemplo.
Para ella, el norte de un jurista debe ser la ética profesional, ya que éste vende conocimiento y habilidad, cualidades que se demuestran en los tribunales. Pero a su criterio, este principio no se aprende en la facultad de derecho, es algo que se lleva como parte de la formación de una persona que se da en la familia. “Puedes ver profesionales con maestrías y hasta doctorados, pero que no tienen calidad humana y por ende no tienen empatía y sensibilidad con sus clientes”. “Si alguien quiere triunfar en la vida debe ser honesto, ponerle pasión a lo que hace y sobre todo, jamás rendirse antes las dificultades”, destacó.
Michelle De Castro L. ve la vida ahora de una forma diferente y ha aprendido a valorar cada cosa por pequeña que sea. “Hoy en día las personas miden el éxito por el dinero que tienen, el carro, la casa o qué tan bien les va como profesional. Yo descubrí que ser exitosa está en ser feliz y la única manera de hallar la verdadera felicidad es encontrarte con Dios que es el pilar de mi vida y el que te inspira a ayudar a las personas que pone en tu camino”.
¿A quién y por qué llevaría un caso sin remuneración?
“El derecho es una profesión, y no podemos trabajar gratuitamente porque es un medio de subsistencia, sin embargo, lo haría si fuera un caso en el que una persona no tiene la capacidad económica para pagarse un abogado, que toque las fibras de mi corazón y me de cuenta que si yo no ayudo a esa persona jamás va a salir de su problema.
Mujer de familia
Esta profesional, con profundos principios morales y religiosos, ama lo que hace por los demás, pero sus hijos son el motor de su vida, por lo que procura darle tiempo de calidad, haciendo un balance entre sus pequeños y los clientes. Asegura que logrando esto se siente realizada como mujer.
Para Michelle De Castro Lymberópulos un día perfecto es cuando comparte junto a su familia en actividades como ir a la playa, donde quedan atrás los problemas y en ese momento solo existen ellos.
¿Qué le falta por hacer?
“Dentro de mis aspiraciones personales, para un futuro, está en poder iniciar una fundación de apoyo a la mujer maltratada y a cualquier mujer que atraviesa por un divorcio. Me gustaría ayudarlas a sobreponerse”.
A sus 34 años, con mucha valentía y entrega, nuestra Mujer de Hoy ha demostrado que se puede ser exitoso en todas las facetas y sobre todo que la decisión de ser mejor cada día está en uno mismo.
ARCHIVO PERSONAL:
Grandeza espiritual
Fecha de nacimiento: 8 de octubre de 1977.
Estudios: Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas.
Filosofía de vida: no hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan.
Pasatiempo: correr.
Una canción: La niña de tus ojos, Jesús Adrian Romero.
Un libro: El secreto.
Mayor defecto: muy sensible.
Mayor virtud: honestidad y humanidad.
Posesión más preciada: mis hijos.


