Siguiendo un legado familiar y cautivado por exquisitas formas y colores únicos, se convirtió en un experto en gemas. Sus más de quince años en el mercado consolidan su profesionalismo y éxito.
Llegamos temprano, horas antes de que local abriera sus puertas al público. Mientras nos ubicábamos, el personal iba colocando tal cual obras de arte, cada de una de las magníficas piezas que adornan las vitrinas de Salvatore Joyeros.
Unos minutos después llegó su propietario y gerente general, Salvatore Alessi Marinelli, heredero de un exquisito gusto por la confección y diseños de joyas.Y es que su padre -fue dueño de una joyería ubicada en la Plaza 5 de Mayo-, lo llevaba desde niño a que se fuera relacionando con el trabajo. “Yo escuchaba a mi papá como les daba a los clientes detalles de las piedras y sus historias.
Fui aprendiendo sobre cada una de ellas y hoy día ese legado se ha convertido en tradición y experiencia, cualidades que les brindo a mis clientes”, expresa Salvatore, el menor de cuatro hermanos.
De una tradición familiar a una profesión que disfruta plenamente, este joven empresario aprecia lo valioso que fue poder absorber conocimientos de este mundo que envuelve una gama que va desde diamantes, hasta piedras de colores. “
Uno nunca deja de aprender, siempre hay que mantenerse al tanto y actualizarse como en toda profesión. Además de conocer sus orígenes y características me gusta también diseñarle al cliente la pieza de sus sueños”.
Toda esa larga trayectoria lo impulsó a viajar a Santa Mónica, California en Estados Unidos y obtener su título en el Gemmological Institute of America.
Al volver a su tierra natal y con muchos planes bajo la manga, inició su primer negocio de joyería. Al respecto nos dice: “Mis padres Salvatore y Teresina siempre me apoyaron en seguir con la tradición familiar, ya me había preparado y conocía sobre las piedras y la elaboración de joyas. Así que en el año 1994 abrí en el lobby del Hotel El Panamá mi primer negocio, de esta forma inicié mi vida profesional”.
Para el año 1998 decide dar otro gran paso e inicia paralelamente a su negocio en la ciudad, “Orogema Internacional” en la Zona Libre de Colón. Sin perder su norte, Salvatore se sumerge en el mundo de las ventas al mayor y a mercados internacionales, reafirmando su liderazgo innato por los negocios.
Su éxito es reconocido por sus clientes en cadenas de almacenes en Centro y Sur América, donde los asesora y provee de productos de alta calidad y diseños italianos.
Todo este recorrido ha sido un gran complemento de experiencias y conocimientos que hoy día se ven reflejados en su joyería Salvatore Joyeros.
Atracción natural
Mientras recorríamos el local, podíamos apreciar gemas de todo tipo. Exóticos diseños, hermosas piedras preciosas y algunas muy antiguas, nos dibujaban el estilo del negocio, una joyería totalmente vanguardista.
¿Qué encuentran sus clientes cuando llegan a Salvatore Joyeros? “Una variedad en joyas imponentes con diseños de moda y piedras naturales. Manejamos también una línea de piezas antiguas que cautiva al cliente conocedor.
Estas exclusivas joyas se pueden encontrar tanto en oro como en plata Italiana”, responde Salvatore.
Mientras que nos expresa al cuestionarlo sobre lo qué le gusta que se lleven sus clientes cuando salen de la joyería, lo siguiente: “Más que pensar en qué joya van a adquirir, prefiero que se lleven la mejor imagen de nosotros. Una impresión de seriedad, autenticidad, variedad y garantía en los servicios de reparaciones y confecciones en diseños exclusivos.
Disfruto también con los clientes la elección de una joya, que para ellos representa un momento de felicidad y sobre todo ver el rostro de alguien que cuando encuentra en nuestra joyería su pieza soñada”.
De todas las piedras preciosas, ¿con cuál usted se siente más atraído y porqué? “No tengo duda que es el diamante, sus cualidades representan una gema con mucho carácter, durabilidad y símbolo de unión eterna.
Cabe mencionar que hoy en día no solo son vistos como joyas sino como una gran inversión que constantemente aumentan de valor. También me gustan mucho las joyas antiguas”.
¿Qué busca al momento de elegir una gema? “Uno va en busca de la pureza y calidad, una gema es bella, porque tiene un lindo color, una buena talla y lo bello lo reconoce uno enseguida. Y eso es lo que le brindamos a nuestros clientes”.
Para Salvatore Alessi su éxito ha radicado en valores combinados: el haber iniciado joven con el apoyo de su familia, los conocimientos aprendidos, y el apoyo y confianza de sus clientes.
Entre nuestras luces y cables, entraban y salían clientes que saludaban como grandes amigos al personal de la joyería, y es que parte del trabajo que realizan todos los colaboradores, incluyendo a su esposa Maricarmen y sus dos hijos, es que cada persona que llega a la joyería se sienta como si fuera un miembro más de esta gran familia.


